Letra veguera | Delcy después del 3E

04/02/2026.- Por primera vez en Venezuela tenemos una mujer presidenta, Delcy Eloína Rodríguez Gómez, que ahora toma el timón de nuestro barco, navegando en plena turbulencia y adoptando medidas políticas, económicas y sociales polémicas, que han generado reacciones y expectativas en el país, desde sectores populares hasta antiguos militantes del PSUV, que alguna vez fueron ministros y altos funcionarios en los gobiernos de Chávez, que, sumergidos en especies de clubes especializados, dictan cursos de teoría y derechos humanos; que son portavoces de ONG "con presupuestos propios".

Las circunstancias fueron inusuales, de acuerdo a los procesos electorales que establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

El ataque criminal por parte de una potencia nuclear dirigida por un criminal y pedófilo que organizó y ejecutó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y que acabó con la vida de más de cien patriotas y ciudadanos cubanos y venezolanos, causando un estado de conmoción psicológica en la mayoría de la población, sobre todo a la que le tocó ser testigo presencial o cercano de tan vil y cobarde ataque.

Aunque no podemos controlar las circunstancias, siempre sabemos elegir cómo responder a ellas. Es nuestra actitud lo que define la experiencia, no los eventos en sí mismos. La historia de la independencia y la construcción de la República es una sucesión de eventos políticos con características diversas en el plano de la consecución de los objetivos. Bolívar, Zamora, Chávez y otros protagonistas, hombres y mujeres, lo simbolizan.

El que ahora sea una mujer la que dirija y conduzca al país es la continuidad de nuestro legado de heroínas de esta tierra de mujeres luchadoras y patriotas. Si bien es un momento histórico complejo, puesto que el imperialismo nos vigila y pretende conducir a Venezuela como extensión de su territorio, abarca con sus tentáculos la institucionalidad venezolana y no se detiene en su afán de exterminar a Cuba y amenazar a países como Irán, Groenlandia y parte de Europa.

El monstruo está tenso y herido en todos los aspectos. Signos inequívocos de una decadencia peligrosa para el planeta.

Es preciso reconocer la invaluable contribución de las mujeres en la gesta independentista y en la construcción de nuestras naciones. En esta historia venezolana no hay cobardes ni traidores. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, nos viene dejando señales de quién es y de qué está hecha como mujer, desde el día que asumió tal responsabilidad, incluso antes, desde la instancia de la Vicepresidencia.

Luego de ser juramentada, fue al Cuartel de la Montaña, visitó la tumba de su padre asesinado en los tiempos de CAP, la del profesor Aristóbulo Istúriz y la de Eliézer Otaiza.

Desde el primer momento se presentó con firmeza.

En estos días de desasosiego, sus palabras han concordado con sus acciones. El camino, dice la presidenta encargada, es la diplomacia de paz, estrategia fundamental para lograr los objetivos, entre ellos traer de regreso a la patria al presidente Nicolás Maduro y a su esposa la diputada Cilia Flores, secuestrados por el Gobierno de Estados Unidos.

Estamos en un momento de resistencia y de lograr que la Revolución bolivariana preserve el poder político para defender al pueblo. "No duden que la dirección política y militar está firmemente comprometida con esos objetivos que 'yo les mencioné', nos dijo, y que a veces se dan pasos tácticos, que en ocasiones pueden convertirse en acciones poco comprensibles, pero debemos saber que así como el adversario, el enemigo, tiene una estrategia muy clara, nosotros también tenemos una estrategia y vamos dando pasos en esa dirección".

La gran victoria del enemigo sería dividirnos, pero no lo van a lograr.

En estos tiempos le tocó a la mujer venezolana, en la voz firme de Delcy Rodríguez, que es la voz de la Historia, de sangre, de identidad, cultura, que nos permite estar hoy de pie, y que como mujer de la Historia presente es la acumulación de todas las batallas del pasado que hoy tiene el desafío de mantener la paz, la patria soberana y libre, donde la lucha es por mantener la unidad, la integración, para que sigamos teniendo patria.

Federico Ruiz Tirado

 

 

 


Noticias Relacionadas