Oposición radical busca implosionar al país tras fracaso del 3E
Analista advierte que extremismo recurre a noticias falsas y boicot económico
31/01/26.- Durante una entrevista en el programa A Pulso, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), la analista política Indira Urbaneja advirtió que el sector extremista de la oposición venezolana ejecuta una estrategia para implosionar al país, luego de fracasar en su intento de tomar el poder el pasado 4 de enero.
Urbaneja explicó que el desespero de este grupo obedece al pragmatismo mostrado por Washington, tras informes de inteligencia que revelan que solo el Gobierno Bolivariano ofrece garantías de estabilidad.
“La razón del pragmatimo estadounidense es que comprenden una realidad: los únicos que pueden gobernar y generar estabilidad en este país es el chavismo”, afirmó.
La analista también señaló que el panorama actual tiene su origen en las falsas expectativas creadas por los sectores radicales, quienes esperaban que para inicios de 2026, bajo el apoyo de la Casa Blanca, figuras opositoras asumieran el control del Estado. Al no concretarse este escenario, el grupo entró en una fase de desespero, debido a que su principal aliado internacional priorizó la estabilidad energética y los informes de inteligencia sobre un cambio de régimen forzado.
Urbaneja identificó dos líneas de ataque del extremismo, por un lado, la difusión de noticias falsas y narrativas de supuesta traición para sembrar dudas sobre el legado de Hugo Chávez y dividir la base popular; y por el otro, un boicot económico frontal contra cualquier indicio de progreso, como la llegada de inversiones petroleras o el restablecimiento de rutas aéreas internacionales.
Además, subrayó que el sector radical intenta ahuyentar a los inversionistas mediante informes negativos sobre las reservas petroleras del país, con el objetivo de impedir la consolidación de la recuperación económica.
Según Urbaneja, la normalización de las relaciones aéreas y el retorno de empresas internacionales representan el fin definitivo de las aspiraciones de poder por vías no institucionales del sector extremista, al que denominó como “el maricorinato”.
CIUDAD CCS
