Cine para llevar | La empleada (2025)
La película esconde muy bien los secretos de una historia que tiene un final sorpresivo

30/01/2026.- La empleada, película actualmente en cartelera, es como una hamburguesa de McDonald's gourmet; es comida rápida y presume de serlo. Sin embargo, precisamente, eso es lo que le permite ocultar su otro lado: no tiene un sabor regular, no es solo una bomba de calorías vacías. También genera sensaciones y eleva la experiencia a otro nivel, ya que está aderezada de un modo poco ortodoxo. Sin dejar de ser una hamburguesa, ofrece mucho más que el producto regular.
En la película, que cuenta la historia de dos mujeres que establecen un vínculo tóxico, muchos recursos son obvios y de lugar común; muy seguramente los has visto un millón de veces en otros largometrajes. No obstante, esa aparente repetición oculta novedad e ingenio, lo que hace de una historia plana un evento que genera entretenimiento y emoción desde el inicio hasta la última escena.
Su director, Paul Feig, se inmiscuye en el universo de una familia que es mucho más que disfuncional y tiene secretos que pueden destruirlos. Los giros de la trama, los cambios que no podemos adivinar, hacen de la cinta una oportunidad para dejar de lado los problemas y preocupaciones. A veces el cine es un viaje de evasión que nos genera una satisfacción orgásmica: este es uno de esos casos.
La película, protagonizada por Amanda Seyfried y Sydney Sweeney, es rica en acciones; más que reflexionar sobre, muestra el universo de los personajes, su mundo interior: estridente y perturbador, pero que también genera empatía.
En los últimos años, la sororidad se puso de moda; las mujeres ya no se acusan mutuamente todo el tiempo, ahora se unen y trabajan juntas. Esto se ve reflejado en el cine, donde, en lugar de ser rivales, trabajan contra un enemigo en común: los hombres.
La trama de La empleada nos invita a conocer a Millie, quien comienza a trabajar en la casa de Nina, una madre joven que, en apariencia, está mal de la cabeza. En poco tiempo nos daremos cuenta de que ella no es la única desquiciada.
La película no es un tratado feminista, aunque quisiera, ni un ensayo sobre la violencia machista, aunque le gustaría; tampoco se atreve a profundizar en las historias íntimas románticas de los personajes, pero sí nos permite entrar en un mundo que está repleto de belleza y lujo, lo que llega a ser agradable.
En la cinta, como en Bajos instintos (1992), Atracción fatal (1987), Deseo y decepción (1992) y otras similares, el sexo termina siendo el anzuelo para atrapar a las víctimas. En Hollywood, siempre que alguien la está pasando bien, es probable que termine muy mal. En La empleada, el desenlace nos muestra a tres personas que tienen que pagar un alto precio por sus decisiones.
Luisa Ugueto Liendo
Instagram: @luisauguetoliendo
