Consejo Universitario de UCV en silencio sobre ataques a Venezuela
Comunidad ucevista rechaza postura de la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios
26/01/26.- Miembros de la comunidad universitaria nacional, integrados por docentes, estudiantes, egresados y trabajadores de diversas casas de estudio autónomas y experimentales, han emitido un pronunciamiento en rechazo a las posturas fijadas recientemente por la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (AVERU) y el Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El comunicado, titulado El silencio indignante: una afrenta a la patria, califica de "carentes de compromiso histórico" los textos publicados por dichas instituciones los días 21 y 23 de enero, en relación al bombardeo de Estados Unidos realizado a principios de mes.
Los firmantes denuncian que, tras el bombardeo con misiles y drones ejecutado el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses —que dejó un saldo de más de cien víctimas civiles y militares, así como el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores—, las autoridades universitarias han mantenido un silencio ético y jurídico inaceptable.
"Este silencio ha dolido más que los misiles que tocaron nuestro sagrado suelo. Hablaron... y fue peor para quien ama a su tierra natal", reza el documento, cuestionando que AVERU centrara su preocupación únicamente en la situación salarial del sector, omitiendo cualquier condena al ataque extranjero o solidaridad con los mártires de la jornada.
Cuestionamiento al Consejo Universitario de la UCV
El pronunciamiento es especialmente crítico con el Consejo Universitario de la UCV, al que acusan de adoptar un discurso "neutral" que invisibiliza la agresión imperialista bajo el término de "crisis", legitimando así los intereses foráneos sobre los recursos soberanos de la nación.
El texto vincula estas posturas con antecedentes históricos de deslealtad, comparándolas con la traición de La Cosiata, y señala la contradicción de estos organismos frente a las recientes admisiones del Congreso de EEUU sobre el fracaso y el daño causado por las medidas coercitivas unilaterales.
Invocando el pensamiento bolivariano, el colectivo de universitarios y movimientos sociales reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía nacional frente a lo que consideran una "perversa alianza entre el imperialismo y el sionismo".
"La patria debe defenderse tanto del enemigo interno como del foráneo. La unidad nacional será nuestra salvación en estas horas críticas", concluye el comunicado, citando la determinación de Simón Bolívar de no permitir el ultraje al Gobierno y los derechos de Venezuela.
A continuación el texto íntregro:
EL SILENCIO INDIGNANTE: UNA AFRENTA A LA PATRIA
El talento sin probidad es un azote
Simón Bolívar, El Libertador
(08 de octubre de 1828)
Después de transcurridos más de 20 días, de aquel terrible 3 de enero de 2026, donde la patria de Bolívar fue bombardeada con misiles y drones por decisión de la Casa Blanca, el Pentágono y la CIA de los Estados Unidos de Norte América, con un terrible saldo de más de cien civiles y militares masacrados (entre venezolanos y cubanos), daños irreparables a los bienes de la nación, a la integridad física y psicológica de las víctimas directas e indirectas, de sus familias y de la patria toda, y con el secuestro del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y su señora esposa −la primera combatiente y diputada a la Asamblea Nacional, Cilia Flores−, asombra, en grado superlativo, que los integrantes del Consejo Universitario (CU), de la Universidad Central de Venezuela (UCV), y la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (AVERU), sufragaran en sendos comunicados, del 21 y el 23 de enero, respectivamente, contenidos carentes de compromiso histórico en defensa de la Soberanía y del Estado de Derecho; en verdad, ambas posiciones de aparente “objetividad”, nos golpearon en lo más hondo y sensible de nuestro sentir bolivariano, venezolano y americanista.
Nosotras y nosotros, miembros de la comunidad universitaria (egresados, empleados y obreros, estudiantes y docentes) de varias universidades autónomas y experimentales, movimientos sociales e instituciones nacionales públicas, rechazamos, clara y contundentemente, no solo el texto de dichos pronunciamientos, sino que también cuestionamos el largo silencio −independientemente de la postura partidista− ético, jurídico y político institucional ante la patria mancillada. Este silencio ha dolido más que los misiles que tocaron nuestro sagrado suelo, disparados por un imperialismo que, en perversa alianza con el Sionismo, se ha quitado la máscara ante el mundo, mostrando sus reales ambiciones y de lo que son capaces para obtener de forma ilegal y criminal, las riquezas de los pueblos. Un silencio que produjo mayor indignación a medida que transcurrían los días después del terror vivido esa madrugada. Pero hablaron… y fue peor para quien ama a su tierra natal.
Nosotros, como venezolanas y venezolanos, no aceptamos los términos en que AVERU, “en representación de las casas de estudios que constituyen el soporte intelectual y científico de la nación”, encaró la violación flagrante del derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos, centrando su alta preocupación en torno de la situación económica del sector universitario por los bajos salarios en un escenario tan complejo donde está en juego el Estado Nacional. No mencionaron la violencia y ultraje que sufrió el país; no emitieron palabra alguna sobre los mártires, ni dieron un mensaje de consolación y solidaridad a sus familias, ni rechazaron el ataque cobarde del enemigo. Nada. Mucho menos rechazaron el secuestro de la pareja presidencial. Esos hechos profundamente tristes e indignantes no ocurrieron para ellos. Pareciera que, si al pronunciarse en contra de esta barbarie temieron ser identificados con el sector chavista del país o de aquellos que están en contra del imperio estadounidense, conducta que han tenido de forma permanente en estos últimos 25 años.
Frente a este escenario, nuestra indignación fue aún mucho mayor al leer un comunicado del CU, de la UCV, atravesado por un supuesto discurso “neutral”, claramente de espaldas a la agresión imperialista, léase: “ante el cumplimiento de su deber histórico como conciencia crítica de la República, acordó en sesión ordinaria, del 14 de enero, dirigirse a todos los venezolanos sin excepción ante la trascendental crisis que vive el país”; ¿crisis? ¡O la apetencia imperialista, en la división internacional del trabajo, donde nos ubicaron como enclave petrolero y minero de sus intereses, sin importarles nuestra lucha por la independencia económica a la que tenemos pleno derecho! En suma, posición que legitima el profundo desdén que sienten por el pensamiento crítico nuestro americano.
Desgraciadamente, todos y todas −opositores y chavistas− fuimos testigos del “infierno” desatado por los misiles de alta precisión tecnológica; si bien, los integrantes de la AVERU y el CU de la UCV, aceptaron posiciones mezquinas que nos recuerdan la traición del Movimiento de la Cosiata, liderado por los intereses particulares de José Antonio Páez; duele hasta los “tuétanos de los huesos” que muchos de ellos solicitaron y celebraron las sanciones (en realidad medidas coercitivas unilaterales), causa del profundo desequilibrio microeconómico que afectaron, gravemente, la seguridad económica y social de todos los trabajadores. Nuevamente, quieren utilizar una falsa narrativa con profundas malas intenciones, buscando la división del alma nacional.
¿Cómo quedan ante la historia ambos órganos colegiados sabiendo que el mismo Congreso de Estados Unidos reconoció, el 16 de enero de 2026, que las sanciones contra Venezuela no sirvieron para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro, sino que más bien produjeron la crisis económica y migratoria?
No es la primera vez que en la patria viven y accionan los traidores contra ella, su ambición al poder, los hacen capaces de vender su alma al diablo y a sus propios progenitores. ¡La patria debe defenderse tanto del enemigo interno como del foráneo! El país está herido, no está muerto, continúa en lucha, batalla hasta la victoria.
La unidad nacional será nuestra salvación en estas horas críticas que vive la sociedad venezolana, no hay otra. Es por ello que están grabadas en nuestro corazón como venezolanos y venezolanas que somos, las palabras de nuestro Libertador Simón Bolívar: “No permitiré que se ultraje ni desprecie al gobierno y los derechos de Venezuela (...) Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende” (Angostura, 7 de octubre de 1818).
CIUDAD CCS
