Mercedes Chacín: Debemos dejar de ser soldados del imperio yanqui
La guerra cognitiva se combate con conciencia crítica, organización y verdad verificada
23/01/25.- Venezuela ha sido blanco de diversos intentos de desinformación y guerra mediática. Las redes sociales, medios digitales y varias e importantes plataformas internacionales se han dedicado a promover campañas con un objetivo clave: buscan distorsionar la realidad, sembrar confusión y debilitar la conciencia colectiva del pueblo venezolano.
Las llamadas fake news, que no son más que noticias falsas diseñadas para manipular nuestras emociones y percepciones, son la herramienta primordial dentro de una estrategia más amplia: la guerra cognitiva.
En el contexto actual venezolano es necesario conocer de estos términos; por ello, conversamos, en una nueva edición de la sección “Cita con la Actualidad”, con Mercedes Chacín, destacada periodista y presidenta de nuestra Fundación para la Comunicación Popular Ciudad CCS.
Ella nos compartió información sobre los mecanismos de la guerra cognitiva, el papel de la comunicación popular y las estrategias que podemos usar para protegernos del bombardeo informativo.
— Mercedes, nos gustaría saber: las redes sociales en la actualidad acaparan la atención de más de 4 mil 500 millones de personas en el mundo, es decir, casi un 60 % de la población mundial, y Venezuela no es la excepción. Sin embargo, en el caso de nuestro país, redes sociales como TikTok, Instagram, Telegram, Facebook, X, entre otras plataformas de la social media, son usadas para plagar de fake news y desinformación a los ciudadanos de nuestro país. ¿Qué podemos hacer ante este fenómeno comunicacional?
— Bueno, la primera cosa que tenemos que hacer es difundir, como primera tarea, a mi modo de ver, que todas estas redes sociales, al igual que la mayoría de los medios de comunicación del mundo, siguen la narrativa del imperialismo. Es la primera cosa que tenemos que entender, difundir y analizar. Es un hecho, históricamente, que la gente que tiene medios de comunicación es de, podríamos llamar, la clase dominante, la clase pudiente, la oligarquía de todos los países.
En nuestro caso ahorita, que tiene que ver mucho con Estados Unidos (EEUU), la gente con dinero, que es la misma gente que tenía dinero hace ochenta o cien años. Son la misma gente, son los mismos oligarcas; esa gente sabe desde hace mucho tiempo, y nosotros nos dimos cuenta mucho después. Cuando digo nosotros, somos la gente buena del mundo, los pobres del mundo, los líderes buenos del mundo, incluyendo a la izquierda en el mundo como concepto; nos dimos cuenta muy tarde de que eso era así.
Y a pesar de que en ocasiones pudimos haber tenido, digamos, recursos para combatir eso, la industria cultural gringa ha hecho de su estrategia la mentira. Y estamos hablando desde que nació la prensa.
Desde que nació la prensa, por ejemplo, aquí en Venezuela, ¿quiénes eran las familias que la tenían?, ¿quiénes eran las familias que la tenían en EEUU? Y eso se repite en todo el mundo, porque para tener un periódico hay que tener dinero. Entonces, una persona sin plata no puede tener medios económicos; tener un periódico es muy caro. ¿Lo sabíamos? Sí, sí, siempre visionario nuestro Libertador, que no más pudo, se trajo una imprenta y ya el Correo de Orinoco cumplió doscientos años; y se vino para batallar contra la Gaceta de Caracas, con zeta, que era la imprenta de la corona.
Chacín asegura que eso es una realidad que no ha variado. "La diferencia ahorita es que tenemos la imprenta aquí y por aquí -y señala los teléfonos celulares que tiene en sus manos y los nuestros-, en nuestras manos; a esos 4 mil 500 millones de personas que tú mencionas, la mentira les llega a sus manos. O sea, la estrategia norteamericana, desde que nacieron los medios de comunicación, es difundir la mentira. Dicen los entendidos en las guerras que, en las guerras, la primera víctima es la verdad. También lo sabía Simón Bolívar. Entonces, eso desde el punto de vista que nos ocupa ahora, eso que llaman la guerra cognitiva, es una guerra".
La directora de Ciudadad Caracas precisa que la guerra cognitiva comienza por las redes sociales, y dice que todos -los buena gente de este mundo- estamos inmersos en esa batalla, por lo cual "podríamos hablar de la Primera Guerra Mundial, de la Segunda, podríamos hablar y decir con todas sus letras, no como lo cuentan los gringos, sino que el primer acto terrorista del mundo, el más terrible, el más sanguinario, fueron las dos bombas nucleares. Y en esa misma época, los gringos difundieron una foto de un cerro que se llama Iwo Jima, que por cierto es el mismo nombre de un tanquero que está apostado en el Caribe ahorita, ¿no?".
- Ellos tienen un relato muy audaz, muy bueno, pero lo que es bueno no quiere decir que uno no se dé cuenta. Uno no se da cuenta quizás hasta que estás dentro de la boca del lobo, pero te das cuenta.
Iwo Jima es una foto muy famosa de la Segunda Guerra Mundial, donde los gringos, después de las bombas, clavaron la bandera gringa en una colina, ya en Japón, y eso le dio la vuelta al mundo, y desde entonces somos víctimas de la mentira.
Entonces, en ese escenario estamos nosotros y sabemos que lo que está pasando ahorita tiene mucho de mentira. Empezando, podemos hablar de casos emblemáticos que tienen que ver con Libia, con Irak, con Afganistán, que todos empezaron con mentiras: la Plaza Verde, las armas de destrucción masiva, etcétera. Y a nosotros nos tocó, no solamente con el presidente Maduro, también con el presidente Chávez, una campaña de desinformación, siempre con la estrategia de la mentira adelante, que llega hasta lo que sucedió el 3 de enero, que llega hasta convertir al presidente de la República Bolivariana de Venezuela en un narcotraficante, que ellos mismos ya saben que es mentira.
Ante esto, Chacín se pregunta: "¿qué se puede hacer con la mentira?" Y se responde: "Bueno, el escenario no es muy halagüeño, pero podemos defendernos de la mentira. ¿Cómo nos defendemos de la mentira? Nos podemos defender y no es que no nos vamos a informar, porque cuando uno dice, 'Ajá, ¿qué hago para informarme?'; tienes que informarte, pero no le des más munición a quien ya tiene suficiente munición, a quien ya tiene suficiente artillería para disparar mentiras.
- Entonces, en ese contexto de no disparar mentiras, sí podemos ayudarnos un poco. O sea, si nosotros vemos, vamos a poner un ejemplo: la campaña que hay ahorita, muy falsa, que ni siquiera la va a mencionar, contra la Presidenta Encargada de Venezuela, no le demos retweet a eso. Y si le damos, como lo hago yo, como ustedes lo saben, no es para reenviar; esto es para tu consumo, para que sepas que esto está pasando.
Si todos hiciéramos eso, si todos y todas hiciéramos eso, estoy segura de que la maquinaria de propaganda estadounidense, que eso es lo que es, una maquinaria de propaganda con base en mentiras, tendría por lo menos menos, menos soldados, y eso ya es una ventaja.
Nosotros tenemos que tener claro eso, pero antes de eso, debemos dejar de ser soldados del imperialismo norteamericano; tenemos que nosotros educarnos con las redes sociales.
¿Cómo nos educamos con las redes sociales? ¿Cómo sabemos lo que es verdad y lo que es mentira? Comprobándola. Sobre todo, de repente, yo no le puedo decir a una abuelita que descubra cuándo una cosa es una mentira, pero todos los comunicadores sociales, todos quienes estamos en estos momentos dirigiendo grupos, activando cualquier tipo de grupo, sean ecologistas, comunicadores sociales, deportistas, que creemos que el mundo como va, no va bien, nosotros debemos dejar de ser soldados de la maquinaria política estadounidense, de la maquinaria de propaganda estadounidense.
La comunicadora social recalca que esa es la única forma que tenemos para defendernos, porque la ventaja ya nos la llevan. "Uno dice: 'Mira, cuando le da la ventaja a alguien, salí corriendo'. La ventaja ya la tienen, pero no podemos nosotros entonces quedarnos, correr más lento porque ya perdimos, o pararnos. Tenemos que saber, entender, convencer a mucha, siempre a mucha más gente de que no podemos seguir ayudando a los estadounidenses a difundir sus mentiras, que eso es lo que hacemos. Eso es lo que hacemos, si no paramos, como dices tú, y dejamos de hacer lo que desde el punto de vista táctico o estratégico y desde el punto de vista comunicacional, tenemos que hacer".
— Y, ¿cómo se reconoce una fake news y cómo debemos actuar ante ella o qué pasos debemos dar?
— Es muy fácil. La primera cosa que tiene una fake news es que es muy sorprendente. Esa es la primera cosa que tiene que llamarte la atención, porque las fake news siempre son muy sorprendentes y te mueven como a la reflexión a nivel: "¡Qué raro es!".
Eso que te parece raro, si no está anclado en una página web, suele ser falso. Es decir, si es un mensaje que te llega por las redes sin un link, sin una página web que lo respalde, suele ser falso. No es que sea cualquier cosa falsa, pero suele ser falso. Y si eso no se verifica inmediatamente, y la reenvías, de paso. O sea, lo estás haciendo mal.
Entonces, para saber si es una fake news, tiene que estar en la red; y luego de eso, ¿en cuál? En cuál página web, porque para nadie es un secreto, y en eso yo tengo que ser honesta y muy clara, hay muchos medios de comunicación en el mundo, pero todos no publican la verdad. Hay unos especializados en mentir, muy especializados. En Venezuela conocemos varios, te los puedo poner por ahí, ¿Cuáles son los medios de comunicación en los que podemos confiar y en los que tenemos necesariamente que desconfiar?
Esos son tips, nosotros tenemos aquí en Ciudad Caracas una máxima que no difundimos nada que no esté verificado. Y nos ha ido bien. Nos ha ido bien porque nosotros no publicamos noticias de fuentes dignas de todo crédito, que fue lo que hicieron con el presidente Chávez durante muchos años. Las fuentes dignas de todo crédito eran mentiras, o sea, eran mentiras dignas de todo crédito.
La directora de este portal digital Ciudad CCS, deja claro que todos esos elementos señalados por ella debemos tenerlo en cuenta las ciudadanas y ciudadanos de este país, y ponerlas en práctica a la hora de defendernos de tanta mentira que nos está lanzando el imperio desde hace muchos años; eso en cuanto a los medios de comunicación.
"Pero quiero referirme -prosigue Chacín- también a la industria cultural en general, y en eso tiene mucho que ver el cine, que también ahorita es muy fácil ver una película. Antes uno tenía que ir al cine, los de nuestra edad sabemos que íbamos al cine y hacíamos crítica de cine, eran las mismas películas de ahorita, hay que decirlo, porque tampoco es que vamos a decir que esto empezó con las redes sociales, pero ahorita también en tu casa tienes el celular y tienes las películas. Y la industria cultural estadounidense, desde la lista McCarthy para acá, lo dijeron muy claramente: 'No queremos escritores ni productores de izquierda'. Eso es historia, eso lo sabe todo el mundo, lo que hay que hacer es repetirlo".
- En fin, hay una línea muy clara que trazó el Gobierno estadounidense desde hace muchos años, y esa línea tiene que ver con el control de los contenidos culturales. Y el control de los contenidos culturales, la primera víctima también es la verdad. Ahí, desde el triunfo de los aliados en el año 45, empezó una narrativa, como se le dice ahora, antes se le decía política comunicacional. La narrativa desde el año 45 fue instaurar una dictadura prácticamente, que permite solamente decir lo que le conviene como política a los Estados Unidos de Norteamérica para instalar su imperio. Yo recuerdo que en los años 80’ era prácticamente de muy fuera de onda decir la palabra imperialismo, a nosotros nos convencieron de que no existía imperialismo, con aquello de la guerra fría y no sé qué.
Y no se hablaba de imperialismo, se hablaba de dos bloques, se hablaba de la guerra fría, y resulta que cuando nos venimos a dar cuenta, otra vez tarde, de que el imperialismo nunca ha dejado de existir; y ¿quién empezó a hablar de imperialismo otra vez en el mundo? Y eso hay que decirlo, se podría decir lo que sea del comandante Chávez, pero tenía todo muy claro, quien empezó a hablar del imperialismo fue Chávez, de nuevo, a ponerlo otra vez en el tapete comunicacional, a ponerlo otra vez junto con la denuncia que permanentemente hizo contra el sionismo en el tapete de la comunicación.
— ¿Qué rol deben jugar los medios de comunicación alternativos o comunitarios en la defensa contra la guerra cognitiva?
— Organizarnos, como primera cosa. Los medios de comunicación alternativos son la esperanza. Son la esperanza de poder hacer que esto que yo estoy diciendo aquí, lo hagamos organizado. Es algo que he repetido muchas veces, y la única manera de, al menos hacerle un pellizco a esa cosa que parece tan difícil, que yo he narrado, la que he hablado; es que quienes estamos comprometidos con la verdad nos organicemos en una red alternativa.
¿Por qué tiene que ser una red? Porque ya ellos tienen una red. Ellos tienen una red que es poderosísima, son los dueños de esa red, y nosotros tenemos que trabajar como lo hacíamos en el pasado, con las comunicaciones alternativas, que teníamos muchos medios alternativos que decían cosas distintas a lo que decía la prensa, en este caso escrita, que era la herramienta más poderosa que existía en el siglo pasado, antes de la evolución de las redes sociales, era lo que hacía opinión pública, era la prensa, era el periódico, era en las mañanas que uno se paraba, y el titular era casi lo mismo en todos los periódicos.
En el caso de Venezuela, era un cartel, un cartel informativo, un cartel como del agua, pero en este caso, [risas] de dueños de medios. Y esa era la opinión pública. O sea, esos primeros planos de los periódicos eran la opinión pública. Nosotros tenemos que hacer eso ahora, solo que lo tenemos que hacer a través de las redes sociales y a través de las páginas web que podamos construir para difundir la verdad. Y la manera de hacer eso, yo no veo otra, hay algunas excepciones de algunos medios de comunicación, de algunos países poderosos, que también difunden verdades, solo que eso, al igual que los medios alternativos pequeños, también son boicoteadas, como fue boicoteado RT en Europa, y también a este nivel de Latinoamérica y del mundo, porque no es el discurso que le conviene a los intereses.
Creo que la única manera de hacer, que podamos hacer al menos poner en práctica una cosa distinta a no darle clicks, a no difundir mentiras, es que empecemos a unirnos para difundir verdades. Es la única manera, no veo otra, porque ellos van a seguir existiendo, los medios de comunicación difusores de mentiras van a seguir existiendo. Nosotros tenemos que organizarnos para dar la batalla en ese ámbito, aunque sea, como hacíamos en los 80’, que era un periódico de cien números, y los grandes periódicos eran miles. Aunque sea una, una página web que no ve mucha gente, que es nada más la gente que anda en bicicleta, pues en esa página web hay que difundir la verdad. Eso creo que es lo que hay que hacer, construir una red de comunicación alternativa, que la gente pueda y también le llegue a su teléfono, obviamente, que también le llegue, nuestra verdad.
— ¿Cómo se puede fomentar el pensamiento crítico en la población para resistir a la manipulación mediática?
— Bueno, el pensamiento crítico, la única manera de construirlo es estudiando, porque lo otro es propaganda. O sea, nosotros debemos tener la capacidad de saber lo que es propaganda y lo que no es propaganda. El pueblo venezolano, creo que tuvo una gran suerte, entre comillas, porque nos dimos cuenta rápidamente con el primer golpe, con el presidente Chávez, que fue mediático, nos dimos cuenta rápidamente cómo esa estrategia tiene efectividad. Ya no es una cosa por allá que pasó en Palestina, ya no es un evento muy pequeño o muy lejano, ya nos pasó a nosotros. Y nosotros supimos, el 11, 12, 13 y 14 de abril, cómo puede ser efectiva la movilización de un pueblo cuando descubres que eres la mayoría, ¿no?
Entonces, el pensamiento crítico pasa por entender, saber, conocer la historia de la humanidad, de todo el mundo. Necesariamente tenemos que leer y estudiar, porque la única manera de desarrollar el pensamiento crítico es a través de prepararnos, de estudiar, de que ese pensamiento crítico se llegue a una conclusión, no porque te lo está diciendo una consigna, sino porque tu pensamiento crítico forma parte de ti. Y creo que nosotros también tenemos nuestra experiencia al respecto, nosotros tenemos incluso premios con esa característica, de gente que estudia, que dice, que razona, que analiza y que su verdad de alguna manera comprueba todo esto que he estado diciendo desde que comencé la entrevista, que tiene que ver con desmontar discursos falsos, con tener la certeza de que la estrategia comunicacional norteamericana, su base principal es la mentira, y nosotros tenemos que hacer todo lo que tenemos que hacer para educarnos en ese aspecto y poder definitivamente, al menos desde el punto de vista cognitivo, desde el punto de vista de nuestras mentes, ser unos seres más libres.
— Los medios siempre han sido parte de esta guerra cognitiva, quizás desde, ya tú lo decías al principio, desde mucho antes de que Chávez llegara al poder. Y recuerdo aquella propaganda de la campaña presidencial del 98 que se hizo contra el presidente Chávez, aquella donde salía una voz en off, que era de Rolando Salazar, que decía: "¡Y vamos a freír a los Adecos en aceite!", mientras veíamos en la pantalla unos muñecos en un caldero, ¿no? Sin embargo, creo que esto pudiera ser, en la actualidad, las redes sociales, toda una demostración de que son más fuertes y más poderosas que al que llamamos el "Mago de la Cara de Vidrio", es decir, de la televisión.
— Bueno, muy interesante esta pregunta, porque no creo que la televisión al aire la vean mucho los jóvenes, pero sí creo que sigue siendo el medio de comunicación más accesible, porque es muy barato. Yo creo que al igual que la radio, no solamente la televisión, al igual, por supuesto, que los medios impresos, esos medios de comunicación, digamos que tradicionales también tienen un lugar en esta batalla. Y ese lugar, lamentablemente, por diversas razones, supongo que habrá mucho argumento que yo no voy a repetir, porque yo creo más en la diversidad. Cuando yo hablo de medios de comunicación alternativos, olvidé mencionar a los medios de comunicación tradicionales. Nosotros no debemos abandonar ninguna trinchera de comunicación, ni la radio, ni la televisión, por supuesto, tampoco las redes sociales. ¿Cuál es la urgencia de esto? La urgencia de esto precisamente es la juventud, porque la juventud no tiene ni siquiera conocimiento de lo que es ver un informativo por televisión.
Entonces, como todo llega por aquí, y si queremos salvar de esta estrategia de mentiras a la juventud, a nuestra juventud, que es muy importante, pues tenemos que hacer también que toda trinchera sea cubierta, que nuestras trincheras siempre estén en batalla, todos los medios de comunicación que se pueda. No hay otra alternativa, los medios de comunicación alternativos incluyen también a los medios de comunicación tradicionales, no solamente a los teléfonos, a las redes sociales y a lo que nos llega por Internet.
— Ahora, ¿consideras que el Estado venezolano, específicamente a través del Poder Legislativo, puede poner un límite a las redes sociales? Tenemos el ejemplo, por lo menos en, en la actualidad de Australia, donde aprobaron y se puso en marcha desde diciembre, una ley para prohibir el uso de las redes sociales a los menores de edad, y en el primer mes que ellos evaluaron de la puesta en marcha de esta ley, se ha reflejado que ha sido efectiva. Entonces, no es prohibir las redes sociales, sino poner un límite y crear un marco legal que permita sancionar no solo a los usuarios, sino a estas plataformas digitales creadoras de las redes sociales. ¿Consideras que pudiera hacerse?
—Todo se puede hacer. De hecho, hay una Ley Contra el Odio. Y muchas de estas personas que se muestran como víctimas de una supuesta dictadura, han sido digamos que censuradas o detenidas, unas liberadas muy rápidamente, sé muchos casos de gente que el uso que le da a las redes sociales es para difundir el odio, para difundir el odio contra un grupo de seres humanos, que en el caso de Venezuela, somos los chavistas, quienes somos de izquierda, la izquierda crítica. Y hay alguna izquierda que quiere monopolizar, como si el resto de la izquierda fuéramos unos idiotas. Eso no, no es verdad. Y en ese ámbito, la Asamblea Nacional ha dictado una serie de leyes para protegernos y también para responsabilizar a esas personas que difunden esas mentiras.
¿Por qué es individual? Bueno, porque si tú tienes un mensaje en WhatsApp o eres influencer, y dices lo que digas tienes que hacerte responsable de eso. Hay que decir que también eso sucede con los medios de comunicación tradicionales. Aquí siempre se ha legislado para defender la verdad, siempre, nuestra Constitución habla de información veraz, y eso no es otra cosa que no puedes mentir a través de los medios de comunicación. Vuelvo a repetir, así llegó Carmona al poder brevemente y la realidad demostró cuál era la verdad. Entonces, sí, claro, no te voy a dar una respuesta muy técnica sobre cuál ley, o qué ley hay que redactar; pero sí creo que todo lo que se haga para frenar esta locura, que tiene que ver con la estrategia imperial de difundir mentiras, hay que pararla.
— Bueno, Mercedes Chacín, podrías dar un mensaje para la ciudadanía, para aquellos venezolanos y venezolanas que tenemos que estar informándonos y nos la pasamos buscando información.
— Tenemos que ser unos seres humanos informados, porque la única manera de saber si alguna cosa es mentira, si algún hecho es mentira, es estar informados. Pero no podemos ser soldados ciegos de la estrategia comunicacional de los Estados Unidos. No podemos seguir haciendo eso. Esos 4 mil 500 millones de personas que forman parte de las redes sociales tienen necesariamente que empezar a educarse informativamente y no difundir mentiras, no difundir mentiras. Tenemos que comprobar que lo que se está diciendo es verdad o es mentira. Ejemplos en Venezuela tenemos muchos, el más reciente, el mismo creado y destruido por la administración estadounidense, que es la existencia del “Cartel de los Soles”. Ya están buscando otras cosas con que justificar el secuestro de la pareja presidencial, que nosotros hemos convertido en el Hashtag: #LosQueremosDeVuelta.
NAILET ROJAS / FOTOGRAFÍA: BERNARDO SUÁREZ / CIUDAD CCS
