Xin cháo | La Ofensiva del Tet: otra supuesta victoria yanqui
Podrás perder mil batallas,
pero solamente al perder la risa
habrás conocido la auténtica derrota.
Hồ Chí Minh

16/01/2026.- Los vietnamitas se alistan para celebrar su máxima fiesta ancestral, la más importante de su calendario lunar, el próximo mes de febrero, esta vez con la figura estelar del caballo, elemento fuego. Se trata del encuentro de los y las vietnamitas con sus ancestros, por lo cual los altares familiares se verán renovados, mientras que las pagodas y templos ya se ponen a tono para recibir a millones de creyentes de todas las edades.
Se trata de la gran fiesta espiritual que atrapa a todas y todos los habitantes de la península indochina durante 10 días. En el camino quedará la figura de la tan querida serpiente, que no es tan querida en el mundo occidental, pero que en la tierra del confucianismo, el taoísmo, el budismo y el socialismo, es venerada.
Con el arribo del caballo de fuego, el próximo 17 de febrero, el pueblo vietnamita, sobre todo los sureños, rememorará que hace 58 años se produjo una de las confrontaciones armadas más dramáticas, en la cual fallecieron miles de combatientes vietnamitas enfrentando a las tropas estadounidenses y mercenarios que vistieron el verde oliva yanqui.
El desenlace repercutió a lo grande en Estados Unidos, donde estudiantes y veteranos de guerra salieron a las calles del imperio, reclamando el retiro de las tropas estadounidenses de Vietnam, mientras la prensa resaltaba la destitución del comandante de las tropas gringas en Vietnam, William Wesmoreland, la renuncia del secretario de Defensa, Robert McNamara, y el anuncio del presidente Lyndon B. Johnson de no inscribir su nombre para un nuevo proceso electoral.
Se llamó la Ofensiva del Tet.
El 28 de diciembre de 1967, el buró político del Partido Comunista de Vietnam, encabezado por el presidente Hồ Chí Minh y el general Võ Nguyên Giáp, aprobó la ejecución de una ofensiva y levantamiento de masas, a fin de lograr un gran viraje en la guerra, mediante una estrategia sabia e innovadoras tácticas de combate, con la finalidad de propinarle un rápido y fuerte golpe a los planes de agresión de Estados Unidos, que para el momento se alistaba para una nueva elección presidencial. La sorpresiva ofensiva de una serie de ataques sin precedentes, no solo en la guerra de resistencia contra el imperio yanqui, sino también a lo largo de la historia de las guerras del momento, que tomaría por sorpresa a las fuerzas estadounidenses y a las tropas mercenarias financiadas por la Casa Blanca.
En la víspera del Tet del Mono (finales de enero 1968), el mando revolucionario daría la orden de fuego en el marco de una gran ofensiva en todo el sur de Vietnam, contra posiciones enemigas en cuatro ciudades emblemáticas: 37 provinciales y cientos de centros urbanos, la mayoría de posiciones estratégicas de las tropas invasoras y sus títeres, así como instituciones locales claves, incluidos los cuatro mandos de zonas militares-cuerpo, de ocho divisiones, dos de regiones especiales de tropas proyanquis, dos de unidades de campo, 30 aeropuertos y varios megaarsenales.
El operativo incluyó a la Embajada de Estados Unidos, el Palacio de la Independencia, sede del gobierno proyanqui, el mando del Estado Mayor Central de Saigón, así como la ocupación y control por 25 días de Hué, la capital real.
El Tío Hồ y el general Giáp, como grandes conocedores de la historia universal, complementaron dos eventos militares milenarios: la ocupación de Thang Long, hoy la capital Hanoi, por parte de los invasores Ming (de China), durante unas festividades del Tet, además de la mitológica acción del Caballo de Troya, utilizado por los aqueos (griegos) para engañar a los troyanos y apoderarse de la importante ciudad amurallada.
El caballo de Troya consistió en cientos de ataúdes, contentivos de armas y municiones, transportados por supuestos dolientes, lo cual constituía una imagen muy común en un país en guerra. Esos grupos de cargadores y dolientes se ubicaron en puntos claves y seguros, previamente seleccionados, que días después se convertirían en puntos de ataques a la voz de fuego. Al unísono, el resto de guerrilleros atacaría zonas seleccionadas previamente.
Para ejecutar la sorprendente y original celada, los estrategas dispusieron de 80 mil combatientes para infiltrar 100 puntos militarmente estratégicos en 36 de las 44 principales capitales sureñas, incluyendo Saigón, la capital del sur, donde los guerrilleros del Frente de Liberación del Sur lograron tomar la Embajada de Estados Unidos, la principal emisora del gobierno sureño y la mayor base militar con decenas de aviones estacionados en la ciudad de Da Nang.
Durante esa gran ofensiva del Tet Mau Than, las fuerzas del Frente de Liberación Nacional pusieron fuera de combate a 150 mil efectivos contrarrevolucionarios, incluyendo a 40 mil gringos, en medio de la destrucción de un tercio de los arsenales de las fuerzas estadounidenses y sus títeres. Además, 600 aldeas estratégicas fueron liberadas y 100 comunas, con más de un millón de habitantes, solo en las provincias de Tri Thien-Hue, la capital real. Lo mismo sucedió en la importante ciudad de Quang Tri y Thua Thien, donde 296 aldeas lograron zafarse del yugo invasor.
Los usurpadores yanquis cantaron victoria, anunciando que habían liquidado a más de 45 mil guerrilleros y que ellos solo habían perdido cuatro mil soldados; sin embargo, a un mes de esa Ofensiva del Tet, Estados Unidos prometió no seguir bombardeando el norte de Vietnam, a partir del paralelo 20. También fue anunciada la destitución del comandante de las tropas gringas en Indochina, el general William Wesmoreland, mientras que el secretario de Defensa, Robert McNamara, tuvo que renunciar y, para rematar, el presidente Lyndon B. Johnson aceptó regresar a la mesa de negociaciones de París, y lo más importante: anunció que no se postularía para la reelección presidencial. Extraña victoria la de los gringos en la Ofensiva del Tet.
A 58 años de aquella supuesta victoria del imperio yanqui en Vietnam, estamos presenciando otro supuesto triunfo del imperio, tras el bombardeo de tres ciudades venezolanas por la imbatible aviación estadounidense, que secuestró al presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro y a la primera dama, Cilia Flores de Maduro, el pasado 3 de enero del presente año, por orden del mandatario gringo Donald Trump, mientras miles de estadounidenses colman calles y avenidas de Estados Unidos, protestan por el encarcelamiento del presidente venezolano y su esposa, lo cual hace recordar las protestas estudiantiles de veteranos de guerra, luego de la Ofensiva del Tet, pero, además, miles de estudiantes europeos también reclamaron la paz de Vietnam, en medio de lo que se llamó el Mayo Francés, donde nació la consigna Ho, Ho, Ho Chi Minh.
Ángel Bastidas G.
Consultas:
- N. Huy Toan (2010). Vietnam, guerra de liberación. (1945-1975). Ed. Thế Giới.
- A. Bastidas G. (2017). Xin chào. Ed. Thế Giới
- M. Ly Quang (2004). Vietnam: un panorama. Ed. Thế Giới
