Revolución y reflexión | Trump tiene razón cuando dice...
15/01/2026.- En el contexto nacional e internacional, que enfrentamos y afrontamos con dignidad, valentía y amor patriótico, las palabras y la acción son nuestros misiles, son parte de las vías que nos dibujan el camino en esta nueva coyuntura nacional y que debemos, desde nuestras trincheras, seguir luchando con dignidad. La gran batalla que estamos dando tiene sus antecedentes desde la época colonial europea. Una batalla que a finales del siglo veinte, se profundizó con la imborrable victoria del comandante Chávez cuando le quitó la "tética' del petróleo a los gringos. ¡Eso que tampoco se nos olvide!
La guerra por el petróleo tiene sus orígenes en un hecho histórico que cualquiera puede corroborar. El presidente Cipriano Castro hace 124 años enfrentó las potencias europeas cuando bombardearon puertos venezolanos.
En la historia de Venezuela reposa su proclama: “¡Venezolanos: la planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria!”. Sigamos siendo obedientes al compromiso y al amor que sentimos y sentiremos por Venezuela. ¡No olvidemos las raíces históricas que emergen de nuestras raíces bolivarianas y que brotan de nuestro sentir patriótico!
De que si hubo o no traición está por verse; pero tampoco hay duda sobre ello, pues ese flagelo lo venimos arrastrando desde hace siglos. Bolívar, Zamora y Cipriano Castro son tan solo algunos ejemplos. Así que si hubo y hay traición y sale a luz pública nada nos sorprenderá, pero nuestra acción y energía no pueden dilatarse en este punto. Otras prioridades demandan nuestra atención y acción.
La narrativa de Trump se basa en el principio de guerra: “Divide y vencerás”. Así que no caigamos en su estrategia de guerra sucia, sigamos el faro que nos ilumina el camino. La seña del dignatario es “nosotros venceremos”, y también significa sigamos en pie de lucha, con la moral alta y con la convicción indestructible que ¡JUNTOS TODO ES POSIBLE!. Leamos y escuchemos su mensaje con corazón y acción revolucionaria.
¡Es vital cerrar filas con nuestro hogar, es decir con nuestra sagrada patria! Que sigan subestimando a Nicolás y al pueblo, nosotros y nosotras sabemos de lo que estamos hechos. Que nada ni nadie nos confundan ni nos desvíen de los objetivos estratégicos de nuestro proyecto histórico nacional.
¡Quién puede negar que el presidente no se cansó de advertirnos sobre los peligros y las amenazas continuadas en la Administración de Trump! Nicolás nunca nos engañó; él nos preparó. Sabemos lo que tenemos que hacer y lo estamos haciéndolo. Basta con ver la valentía de nuestra presidenta (E) y de los hombres y mujeres, quienes con lealtad absoluta le acompañan en este momento histórico para continuar con la preservación de nuestros sagrados principios y valores constitucionales.
Recordamos muy bien cuando Nicolás alzando su voz al mundo expresó: “Partimos del hecho, nosotros partimos del hecho militar, de que tenemos ocho buques y un submarino nuclear al frente, y mil doscientos misiles apuntando a las cabezas de los venezolanos. Así que nosotros partimos del hecho de que se está dando la amenaza militar más brutal, extravagante e injustificada de la historia de toda América Latina y el Caribe”.
Al mundo le decimos: regresarán porque somos GENTE QUE RESUELVE y no son consignas vacías como quieren que lo veamos. Al contrario, son parte de la brújula que debemos transitar en amor y en unidad nacional y latinoamericana, porque el mensaje de Nicolás también es un “POR AHORA".
Un por ahora que nos dice "estoy aquí" y pero ustedes están allá. Por mi parte resistiré dignamente y ustedes harán por nuestra patria lo que históricamente hemos hecho: ¡lucha, batalla y victoria!
Un POR AHORA que nos dice con una dignidad inquebrantable: "Soy un hombre decente, un prisionero de guerra y sigo siendo el presidente de mi país". Confiemos en la brillantez y la sabiduría de un hombre con experiencia en el campo político y diplomático. Su saludo a los gringos secuestradores: “Happy new year”, el mensaje con sus manos, la contundencia en sus respuestas ante un tribunal tan inmoral como contradictorio, las peticiones que realizó y su comportamiento íntegro ante el mundo, así no los demuestran.
Dicen por ahí que “detrás del éxito de un hombre está una gran mujer”, pero es falso porque la doctora Cilia en horizontalidad ha estado siempre a su lado. Ella está haciendo un excelente trabajo como la extraordinaria mujer y abogada que es. Ambos conocen muy bien lo que significa estar en la boca del lobo, y aun así, ella decidió estar con Nicolás. ¡Dignos hijos de Chávez, eso sí es lo que son!
En cambio, el comportamiento de la oposición irracional, criminal, fascista, entreguista y trumpista siguen destilando los demonios que les habita, pero hay que reconocer que Trump tiene razón cuando dice que la MCM no tiene ni el respeto ni el reconocimiento, pues no es un secreto para Venezuela, pero qué bueno que se lo dijo al mundo, pues ya a nadie le queda duda que la protagonista de la carterita azul no los ha tenido (ni en sus propias filas), no los tiene, ni los tendrá ni que siga arrastrándose en su nuevo espectáculo mediático, queriéndole transferir el Premio Nobel de la Guerra a su héroe Trump, el Hitler del siglo veintiuno.
Algo si les digo, hagan lo que hagan los verdaderos dictadores, fascistas, criminales, terroristas, entreguistas y narcotraficantes hay una verdad innegable, el pueblo venezolano ni en el pasado ni en el presente ni en el futuro se rendirá, porque las nuevas generaciones están cultivando la conciencia de nuestro proyecto histórico. Por esas razones y muchas otras, hoy, más que nunca, tenemos la convicción de que nosotros ¡¡¡VENCEREMOS!!!
Por Andreina Camacho
