Tinte polisémico | Indignación y aflicción nacional

06/01/2026.- La indignación y la aflicción son, quizás, la combinación del estado emocional que describe, con mayor exactitud, en la actualidad, a gran parte del pueblo de Venezuela en este inicio de 2026.

Resulta de la conjugación de estados de ánimo producto de afligirse por una gran pérdida, cuyo proceso transita por fases que abarcan la indignación, la impotencia, el abandono y una particular soledad.

Cuando un ser humano, una familia o un grupo u organización sufre la penetración inesperada en sus aposentos, su hogar, su intimidad, o en el asiento de su sede, perpetrada por un individuo o un grupo de delincuentes que, con base en la fuerza bruta, arbitrariamente violentan, trasgreden y abusan del poder para someter y subyugar en contra de la voluntad, se hace patente la vulnerabilidad y no se tiene o no se cuenta con mecanismos de defensa real y concreta para evitarlo, se entra en un estado de shock, que combina la perplejidad, la rabia, la sorpresa, la inacción e inclusive la supeditación.

Así, ha sido tratada y sometida la RBV por el gobierno estadounidense, quien, apoyado en su apresto operacional y su superioridad expresada en la capacidad bélica, ignoró todo código ético y jurídico vigente y procedió a violar nuestra soberanía e integridad territorial e irrespetar nuestras instituciones como Estado y a nuestra población, e irrumpir de la forma más grotesca, criminal e inhumana a apresar a nuestro primer magistrado nacional, elegido de manera legítima, a secuestrarlo y trasladarlo coactivamente a otra jurisdicción sin consideración alguna, ignorando su no consentimiento como presidente y jefe de un Estado.

Delincuencia internacional flagrante por parte de un gobierno, el norteamericano, a la luz y mirada de todo el mundo. Expresión de soberbia, arrogancia y práctica inmisericorde de supremacía y fascismo en su máxima expresión, en el umbral del segundo cuarto del siglo XXI; a propósito del genocidio aún en desarrollo en Palestina, llevado adelante por el Estado artificial de Israel y su inseparable aliado, el sionismo.

Manifestación pública y comunicacional del primer personero de un gobierno, el gringo, ante el planeta, en su pretención de apropiarse unilateralmente de los recursos petrolíferos para administrar un país como si fuese su propiedad, ante la inacción e inhibición de otras potencias y del lugar común conocido como la comunidad y las instancias internacionales.

Ha sido un mensaje de amenaza para el sur global. Así debe ser entendido por todas las naciones.

¿Cómo sobreponernos ante semejante, cruda, antipática e inaceptable realidad fáctica?

Solo con la convicción ética colectiva y en la reafirmación de valores como la libertad, la soberanía, la autodeterminación y la solidaridad, que constituyen la fundamentación filosófica y normativa que orienta el camino a seguir en el plano de la praxis para reconquistar nuestra dignidad como "nación". Es precisamente, en este trance, coyuntura o punto de inflexión histórico cuando debemos concebir la definición y concepto de patria, que debe ser el eje y núcleo para cohesionarnos, evitar las fracturas, desestimar las diferencias y comprender e internalizar como "valor" que solo la "unidad" es el inequívoco camino para sobreponernos y enfrentar el magno reto vital y político que nos impone el momento.

El caos y la anomia son los caldos de cultivo ideales para que prosperen las intenciones del actual gobierno norteamericano, nuestro agresor. La defensa inmediata e imprescindible no es otra que apoyar y blindar la gestión de la presidenta constitucional encargada, con la abnegada y disciplinada contribución en los distintos ámbitos y espacios que nos corresponda a cada uno como ciudadano, por una patria que ya ha bregado en el pasado por su autodeterminación en el orden ecuménico y que ineludiblemente le corresponde como entidad independiente.

Viva la República Bolivariana de Venezuela. Somos un bravo pueblo. Honor y respeto por los caídos.

 

Héctor E. Aponte Díaz

headshirt@gmail.com


Noticias Relacionadas