Psicosoma | Terrorista de Estado: Donald Trump
Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos.
Alí Primera
Quien no se mueve, no siente las cadenas.
Rosa Luxemburgo
06/01/2026.- El mayor matón fascista, violador del derecho internacional, que supera a Hitler y a su combo, quizás iguala en avidez sanguinaria a Bibi Natanyahu o en perversión sexual a Jeffrey Epstein, es el emperador desnudo que muestra sus deseos y acciones al secuestrar, asaltar e imponer sus leyes; no le importa la vida del otro y menos el respeto a las normas y convivencia democrática. Ingenuidad o estupidez de los que piensan que la violencia y la guerra traen la paz. Entiendan que solo las regulaciones, normas y más diálogo posibilitan vivir un día a la vez, porque todos los días respiramos construyendo la paz interna y global. El odio separa y el amor nos une.
Conversaba con unas amigas sobre los crímenes a las personas de los barcos en el Caribe, acusadas de narcotraficantes, sin prueba de alijos incautados, y así pasaban de cien asesinatos, y seguí vía Radio Caracol con el amigo Henry, de Colombia, con más pistas del sobreviviente colombiano y de las entrevistas a sus familiares.
Continuaba el ataque genocida a seres humanos desde el dos de septiembre y a casi nadie le importaba: "Esos narcoterroristas", y así todo se iba hilando más, para unir los puntos del asalto o al decir del papá de los terroristas, Trump, que le faltaban unos "días contados a Maduro", lo repetía en unas entrevistas, y entre colegas hasta tocamos el tema de las mentiras, amenazas, megalomanía, impulsos, arrebatos, delirios de grandeza, arrogancias del terrorista mayor; conversábamos también sobre el ataque a Chorrillos, en Panamá, el veinte de diciembre de 1989, en vísperas de la Navidad, para sacar al presidente Manuel Antonio Noriega, acusado de narcotraficante e insubordinación a "los tejemanejes gringos". Eso me traía de cabeza, y cuando viví un tiempo en Panamá, hice entrevistas a los sobreviventes... bien, hasta me sentí medio contenta de que haya pasado sin novedad en Venezuela la Navidad, pero un megalómano goza del sufrir humano y al estar acorralado es más terrible, cual Nerón.
Guerra avisada sí mata soldados, mancha de sangre y secuestran en la madrugada del tres de enero a la pareja Maduro-Flores, y estamos en la incertidumbre del "día después", de la sorpresa, certeza y, realmente, podía suceder en cualquier momento, y más bien demoraron porque había interferencias climáticas; los periodistas sabían un día antes... En fin, hay varios puntos de análisis, y recordemos el deterioro en las encuestas que crucificaban a Trump por la lista Epstein, por lo que debería ejecutar algo de atención mundial y listo. Nos cambiaron de foco en plenas rochelas del año 2026 y ahora quién se acuerda de la lista Epstein; en tendencia siguen las chácharas del "asalto quirúrgico", el cual es falso de toda falsedad.
Ayer, cuatro de enero, al mediodía me atreví a ver las fotos dantescas de la carnicería de jóvenes mártires, sin efectos especiales, del círculo de protección del presidente Maduro. Evidencias de cuerpos mutilados, daños colaterales en La Guaira, La Carlota, Fuerte Tiuna y más muertes de las soldadas mujeres, y no todo es pulcro, límpido, a láser, a control remoto, electrónica de última generación israelí, del "hombre invisible"; hay sangre, dolor, muerte y espanto y esa es la muestra del terrorismo: inducir miedo, pero este "bravo pueblo" de libertadores se forjó y se fajó en las peores circunstancias y vamos al grito de Ana Karina Rote, al latir de madres y abuelas de la Plaza de Mayo; con la madre Pachamama nos crecemos, reproducimos, en defensa de la soberanía, de la libertad de América Latina, del No al uso de la Doctrina Monroe para recolonizarnos o esclavizarnos.
La rueda de prensa en compañía exaltada de un Trump enrojecido, supramaquillado, peluqueado, con esa sonrisita grotesca, tipo Hillary Clinton, con la frase del emperador Julio César: "Veni, vidi, vici", en complicidad de su locura desatada, expulsa sus deseos delirantes; con un plus de goce habla de su "inconsciente divino" el emperador terrícola, "salvador" endiosado con la Doctrina Monroe.
En un preanálisis del discurso, todo es el poder vomitivo, más invasión, más Gazas, más primaveras árabes, reconstrucciones del empresario de la Parca; se cree el dueño de Venezuela, de México, Brasil, Groenlandia, el mundo... Está de atar o de una lobotomía pronta. Un emperador en decadencia es superpeligroso, peor que Alejandro Magno o Julio César, Nerón ante el derrumbe de sus imperios, pero si las palabras marean, sus gestos hablan, el cuerpo, y notamos en el fondo el miedo, el encorvarse por un instante, del derrumbe del imperio y del uso necesario de violencia a seres, a países insumisos y, como usa a países lacayos, funcionarios cobardes con serviles bajezas, esos discursos van directo para crear "pánico, miedo, terror", seguridad efímera en mentes ignorantes que les arrulla la emocionalidad básica del cerebro reptil, de la sobrevivencia, apropiación, de peleas intestinas, de tierras, países. Solo la resistencia y unión con todas las diferencias internas, de migrantes, de seres humanos de la faz de la Tierra hacen posible romper el círculo de la entrega a la barbarie mundial.
Vamos a exorcizar la tierra y ya; vienen vientos de cambio: los cóndores renacieron en la Patagonia, las potencias amigas nos abrazan, el pueblo norteamericano de bien nos acompaña y el espíritu de resiliencia en Brooklyn con su mar bravía del Atlántico nos ilumina con su gran diversidad cultural.
Todo tiene un antídoto y los países colonizados somos resilientes, empáticos, supervivientes en selvas, desiertos y montañas y, en medio de las peores circunstancias, hemos logrado subvertir todas las posibles mil y una formas de sometimiento, somos la peor plaga del amor inmortal, Dejamos todo, migramos y resucitamos cien veces; somos un pueblo bravío, de las montoneras, cimarrones de Florentino y el diablo, que les dimos vuelta a los manuales gringos, y ellos creen que al secuestrar al presidente Maduro y su esposa Cilia Flores, una combatiente de calle de luchas eternas que "pateó las calles" y como abogada defendió al insurrecto Hugo Chávez, que defendimos la revolución más humanista, con derechos de esa otra Venezuela endémica, empobrecida por terratenientes, caciques, presidentes de turno con los colores de blanco y verde que no podían "soportar el color rojo, la tricolor, la patria chavista" y nunca quisieron dialogar, llegar a acuerdos mínimos y con el pueblo en la calle de chavistas y no chavistas entendieron la convivencia posible con las diferencias, con respeto a las diferencias y heterogeneidad, pero "la renta petrolera" se iba en clases oligarcas, de "los dueños del valle", de la burguesía apátrida e inhumana, y para desmontar realidades y creencias absolutas pasamos por la cruel venganza de la oligarquía, de la discrimación racista, de la quema de chavistas, del embargo económico, de la intervención económica y armada, situación límite de matar a un pueblo de hambre, y así con esperanzas nacieron las misiones, universidades, educación gratuita para todas y todos, las comunas, elecciones democráticas, formación miliciana, el cultivo de la tierra, emprendedores... No nos rendiremos porque creemos en la humanidad, libertad, autonomía y justicia social.
Hay mucho por hacer y corregir en nuestra patria; la democracia es imperfecta y con una economía embargada por la ley Obama que declaró a Venezuela "amenaza para la seguridad nacional de EE. UU.". Hemos logrado, al darnos cuenta de nuestras potencialidades, trabajar en conjunto con la empresa privada, manejar las diferencias de colores políticos, retomar la economía, producir un millón de barriles diarios, vencer el miedo a los genocidas e imperios de siempre, a no seguirles el juego y realizar convenios con países diferentes como China, Rusia, Irán... "No somos anexión ni el Estado 51 gringo" ni lo seremos, y la decisión soberana de comerciar, de abrirse a un mercado geoestratégico multipolar les causa pánico, al ser rebeldes, amorosos e insumisos, y nunca más "patio trasero".
La verdad desnuda es su deseperación, locura; asaltan el tanquero petrolero de los 300 mil barriles y rompen la arteria económica, los negocios con China, los convenios de construcción de refinerías; mientras, con el secuestro de la pareja presidencial, que les costó doce mil cuatrocientos millones y los empresarios ganan en sus inversiones, las corporaciones de los ricos se alimentan, las acciones de Exxon Mobil suben, Chevron, son ganancias por billones de dólares y en Wall Street celebran para repartirse Venezuela los que financian la invasión, la guerra ¿o el inicio de la tercera guerra...?
El derecho internacional reconoce la soberanía de los Estados y la inmunidad de los jefes de Estado en ejercicio. El secuestro del presidente Maduro es ilegal porque no cumple los requerimientos o excepciones, como la orden de captura emitida por la Corte Penal Internacional o crímenes de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra. Aun así, la ejecución de esa orden no habilita automáticamente una operación militar extranjera; depende de la cooperación de los Estados parte o de una autorización expresa del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin ese respaldo, la captura forzada sigue siendo ilegal.
Seguimos desde cualquier punto del planeta por la convivencia en justicia social y no sé por qué me viene la canción infantil El puente se va a caer...
Rosa Anca
