Xin cháo | Not war, yes peace
No se puede cambiar el pasado, pero el futuro será nuestra responsabilidad.
Nguyễn Phú Trọng
(1944-2024)

02/01/2026.- La Navidad llegó a Vietnam para quedarse y hasta el gordito de traje y gorro rojo, llamado popularmente Santa, hoy se pasea por calles y avenidas de Hanói o Ciudad Ho Chi Minh, como Pedro por su casa, tras aquellos 167 años de ocupación por parte de los franceses, japoneses y estadounidenses.
Ciertamente, los cañones made in USA fueron silenciados en 1975, cuando las tropas del Frente de Liberación Nacional irrumpieron en la ciudad de Saigón, pero debieron transcurrir once años más para que arrancara la reconstrucción de Vietnam tras la aprobación —por parte del VI Congreso del Partido Comunista— del llamado Đổi mới o proceso de renovación, que abrió espacio a la economía de mercado con orientación socialista, en el año 1986.
Aquellos primeros once años bajo la influencia soviética no lograron reorientar la economía vietnamita en un país de campesinos, totalmente destruido por los efectos de la guerra; sin carreteras, embalses, centros de estudios o electricidad, por mencionar algunos aspectos de importancia. Además, los campos estaban envenenados por el agente naranja (dioxina) y miles de bombas amenazaban desde el subsuelo todo el país. Hay que agregar el cruel bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y sus aliados durante la guerra (Francia, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia, Filipinas, Corea del Sur, entre otros). No menos importante fue la crisis del campo socialista en el este europeo, incluyendo el desplome de la Unión Soviética.
Reencuentro con Occidente
El 22 de noviembre de 1991, la República Socialista de Vietnam y Estados Unidos dieron los primeros pasos hacia el reencuentro y la normalización de las relaciones Estado a Estado. Aquel viernes 22 de noviembre de 1991, el viceministro de Relaciones Exteriores, Le Mai, y su contraparte estadounidense, Richard Solomon, se reunieron después de dieciséis años tras el fin de la guerra. Habían pasado trece años del primer acercamiento intentado por Vietnam ante el país que lo había ocupado durante veintiún años a fuerza de bombas y metralla.
A través de conversaciones con la Casa Blanca, los vietnamitas lograron que se produjera un nuevo acercamiento. A pesar de ello, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Vietnam quiso sincerar un pacto de amistad, Estados Unidos dio un paso atrás ante la relación de Hanói con la URSS. Sin embargo, el 5 de julio de 1995, ambas autoridades diplomáticas lograron oficiar la histórica reunión en Washington, entre el presidente Bill Clinton y su homólogo Le Duc Anh.
"Permítanos que el futuro sea nuestro destino. Tenemos mucho por delante. Este momento nos ofrece la oportunidad de cerrar nuestras propias heridas". Así se expresó el mandatario estadounidense luego de estrechar la mano del presidente Duc Anh, para consolidar así un hito dentro de la historia de las relaciones internacionales de Estados Unidos y dejar en el pasado una guerra, un bloqueo económico y un paquete de sanciones. Si bien esto le valió a la administración de Clinton un descenso en el apoyo por parte de los sectores más conservadores del electorado estadounidense, ese acercamiento significó un primer paso para la captación de un aliado en el sureste asiático. Esa zona despierta hoy gran interés dentro de la política internacional de los Estados Unidos.
El ambiente navideño a lo occidental que penetró las grandes ciudades vietnamitas muestra la influencia de las relaciones que hubo de asumir la República Socialista de Vietnam para poder romper el aislamiento al cual estuvo expuesta durante casi un siglo por sus enemigos de ayer y por la crisis, por esos años, del campo socialista.
Han pasado 167 años de la ocupación francesa, que, tras ser derrotada en la explanada de Điện Biên Phủ (1954), dejó el escenario servido a Estados Unidos. El país, luego de violar el Acuerdo de Ginebra, abrió fuego durante los gobiernos de John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson y Richard Nixon, para luego salir con las tablas en la cabeza en la gestión Gerald Ford (1975).
Capítulo aparte fue la irrupción de los japoneses en Vietnam al estallar la Segunda Guerra Mundial (1939), pero fueron derrotados por los vietnamitas en 1945. Ello fue aprovechado por los franceses para retomar posiciones, mas los europeos fueron vencidos definitivamente en 1954.
Estados Unidos admitió su derrota
A pocas horas del repique de campanas que anunciaba la llegada del año nuevo en 1972, Richard Nixon admitió ante el mundo la derrota de la mayor aviación del mundo, que él había enviado a Indochina "para regresar a Hanói a la edad de piedra".
Aquel 29 de diciembre de 1972, la mesa estaba servida en la familia estadounidense para recibir el nuevo año. Aun así, el mundo pudo ver a los supuestos héroes gringos, con la cabeza gacha, abordando los gigantescos aviones de la fuerza aérea, la más poderosa del planeta, de regreso a casa.
Richard Nixon reconoció haber fracasado en su intento por doblegar, en doce días y doce noches, a la modesta artillería antiaérea vietnamita, que al final logró liquidar 81 aeronaves yanquis de última generación, incluyendo 34 superbombarderos estratégicos B-52.
Nixon debió compartir la derrota con su secretario de Estado, Henry Kissinger, aquel 29 de diciembre, al firmar en París el alto al fuego y el regreso a casa de los miles de soldados estadounidenses que aún combatían en la parte sur de Vietnam. Después de sufrir aquel revolcón internacional en el campo de batalla, Nixon ordenó incrementar la ayuda al gobierno proyanqui del sur, que convirtió a ese ejército del sur en uno de los mejores equipados del mundo, con un contingente de un millón de efectivos. Violaban así el Acuerdo de París, pero el 30 de abril de 1975 se produjo la estampida definitiva de los cientos de asesores yanquis y las tropas fantoches, mientras los tanques del Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur irrumpían en las calles de Saigón, para entonces reducto del gobierno proyanqui.
A pesar de la masacre de la aviación yanqui, de tres mil vietnamitas en Hanói y Hai Phong, en doce días y doce noches de continuos bombardeos, Kissinger fue galardonado con el Nobel de la Paz 1973 "por sus aportes al fin de la guerra en Vietnam", precisamente en el año que había maquinado con la CIA el golpe de Estado y el asesinato del presidente de Chile, Salvador Allende.
Ángel Miguel Bastidas G.
Referencias
Trong Lan, L. (2004). La batalla de Dien Bien Phu en el cielo. Ed. Thế Giới.
Quang, M. L. (2004). Vietnam: un panorama. Ed. Thế Giới.
