Plaza Morelos | La avenida México y la Cuarta Transformación
21/12/2025.- El pasado 6 de diciembre se cumplieron 7 años de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México y, con ello, del inicio del proceso de cambio llamado Cuarta Transformación. La presidenta Claudia Sheinbaum lo celebró con una multitudinaria concentración en el Zócalo, la principal plaza del país.
Naturalmente, eso quiere decir que antes hubo otras tres transformaciones. ¿Cuáles fueron y en qué consistieron? Lo relevante para esta columna es que la respuesta podemos encontrarla dando un paseo por la avenida México de Caracas, pues ahí se encuentran las estatuas de figuras clave de cada una de ellas, en orden cronológico: José María Morelos, Benito Juárez y Lázaro Cárdenas.
La Primera Transformación fue la independencia (1810-1821), que consta de tres etapas. La primera, liderada por el cura Miguel Hidalgo, quien llamó a la rebelión popular y lanzó el primer decreto de abolición de la esclavitud en tierra firme del continente americano; la segunda, liderada por José María Morelos, quien convocó al primer congreso constituyente y proclamó la independencia; y la tercera, por Vicente Guerrero, quien resistió hasta consumar la separación de España en 1821. La avenida México comienza precisamente con la plaza Morelos, justo enfrente de la Unearte y donde se encuentra la estatua de este prócer. La tarea de esta Primera Transformación fue la independencia nacional y la abolición de la esclavitud.
La Segunda Transformación fue la Reforma, que a su vez consta de dos etapas: la Guerra de Tres Años (1857-1861) y la resistencia ante la intervención francesa (1861-1867). En la primera etapa, los liberales derrocaron al dictador Santa Ana, convocaron a un congreso constituyente y elaboraron una nueva Carta Magna, resistieron el golpe de Estado de los conservadores y los derrotaron en una cruenta guerra civil. Sin embargo, una vez derrotados, los conservadores fueron a pedir auxilio a Napoleón III de Francia, y colaboraron con la invasión de su propio país y la instalación de un emperador extranjero. Luego de 6 años de lucha, los invasores fueron expulsados y el emperador europeo que había usurpado el gobierno fue fusilado. Este proceso de 10 años fue encabezado por el presidente Benito Juárez, un indígena que, viniendo del origen más humilde, logró ponerse al frente de la nación con entereza en los momentos más críticos. Las tareas de esta Segunda Transformación fueron la reafirmación de la independencia nacional y la separación del poder político y del poder eclesiástico, es decir, la construcción de un Estado laico y moderno. En la avenida México de Caracas, la estatua de Benito Juárez, labrada en piedra, se encuentra cerca de la Plaza de la Juventud, casi llegando a la Galería de Arte Nacional.
La Tercera Transformación fue la Revolución mexicana iniciada en 1910. La rebelión contra el dictador Porfirio Díaz representó la confluencia de las demandas políticas de la burguesía liberal y las demandas sociales de obreros y campesinos. Estos dos sectores primero se aliaron contra la dictadura y sus secuelas y después se enfrentaron por imponer su visión sobre el carácter que debía tener la revolución. Aunque se impuso el ala liberal, las demandas sociales de campesinos y obreros conquistaron tal legitimidad que terminaron plasmadas en la Constitución de 1917. Sin embargo, fue hasta la presidencia de Lázaro Cárdenas (1934-1940) que los postulados de la Constitución se hicieron plenamente realidad: la nacionalización del petróleo, la reforma agraria, los derechos laborales, una política cultural que colocó a México como vanguardia y una política exterior progresista que hoy sigue siendo fundamental. La tarea de la tercera transformación de México fue la conquista de los derechos sociales y la nacionalización de los recursos naturales. La estatua de Lázaro Cárdenas en la avenida México se encuentra justo donde se ubica la escuela teatral Anna Julia Rojas.
Como se puede ver, un paseo por la avenida México es un paseo por la historia del país, condensada en tres monumentos. Hoy, México vive la Cuarta Transformación, que busca salir de la noche neoliberal, recuperar los derechos sociales, reafirmar la soberanía nacional y separar el poder económico del poder político, es decir, que el Gobierno deje de ser un comité al servicio de unos cuantos magnates y sirva realmente a las mayorías, empezando por los más pobres. ¿Tendrá la Cuarta Transformación de México una estatua en Caracas? Solamente el tiempo lo dirá. Quizá el mejor monumento sea fortalecer la hermandad que siempre ha unido a nuestros países.
Ismael Hernández
