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Debaten sobre impacto del aceite de palma en la salud cardiovascular

Congreso médico permitió discernir entre la academia y la agroindustria

El XXII Congreso Venezolano de Hipertensión Arterial organizó mesas de debate multidisciplinario.

05/11/26.- En el marco de la vigesimosegunda edición del Congreso Venezolano de Hipertensión Arterial, organizado por la Sociedad Venezolana de Hipertensión (SVH), se desarrollo el debate sobre la nutrición y la salud cardiovascular desde una perspectiva multidisciplinaria.  Uno de los debates se centró en el análisis del papel del aceite de palma, el aceite vegetal comestible con mayor consumo a escala global.

Durante la conferencia magistral titulada “Mitos y realidades: El uso de aceite de palma y salud cardiovascular”, el doctor Nelson Freitez, cardiólogo clínico-intervencionista y médico internista, contrastó los prejuicios comerciales con la medicina basada en evidencia científica. El especialista indicó que se trata de un tema de gran influencia mundial que requiere desmitificarse mediante datos verificables para demostrar que su consumo no resulta perjudicial como se ha señalado tradicionalmente.

Perfil lipídico y evidencia epidemiológica

El doctor Freitez explicó que el aceite de palma tiene un equilibrio lipídico de 50 % de ácidos grasos saturados (principalmente ácido palmítico) y un 50 % de insaturados, y resaltó que también tiene un 40 % de ácido oleico, componente característico del aceite de oliva.

Para respaldar su análisis, el cardiólogo expuso los resultados de metanálisis epidemiológicos globales que evaluaron cohortes acumuladas de más de un millón de personas (tales como los estudios de Skeaff & Miller, Jakobsen y Siri-Tarino) que determinaron que no existe una asociación estadísticamente significativa entre la ingesta de ácidos grasos saturados y la aparición de eventos coronarios, accidentes cerebrovasculares o mortalidad de origen cardiovascular.

Asimismo, el especialista apuntó que, "si bien el aceite de palma genera un incremento discreto en los niveles de colesterol LDL total, ejerce un efecto beneficioso al elevar el colesterol HDL (colesterol bueno) y reduce de manera moderada, entre un 6 % y un 8 %, los niveles de lipoproteína A, un marcador clave en la estimación del riesgo cardiovascular". Y lo sustenta en 51 investigaciones referenciadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En relación con las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón (AHA), que sugieren limitar las grasas saturadas al 5 % o 6 % de la dieta diaria (unos 13 gramos), Freitez aclaró que una porción de un producto de consumo cotidiano elaborado con este aceite aporta entre 2 y 3 gramos, lo que lo mantiene muy por debajo del límite internacional establecido.

Dr. Nelson Freitez reiteró que las enfemedades cardiacas aparecen debido a muchos factores metabólicos.

El ponente destacó que este producto es la fuente vegetal más rica en tocotrienoles, “forma activa de la vitamina E”, y alcanza hasta 1.080 ppm en variedades de alto oleico, además de contener carotenoides (provitamina A) con propiedades antioxidantes, neuroprotectoras y cardioprotectoras. Al respecto, citó al British Journal of Cardiology and Nutrition al señalar que tiene hasta 15 veces más vitamina A que la zanahoria, que incide positivamente en la visión y la inmunidad celular.

Subrayó que las enfermedades cardiovasculares tienen un origen multifactorial y no se aparecen por la ingesta de un ingrediente aislado. “Las enfermedades cardiovasculares no están determinadas únicamente por el colesterol malo, sino por la hipertensión arterial, el grado de obesidad, el sedentarismo y la insulinorresistencia dentro del síndrome metabólico. Eso es mucho más dañino para la formación de la placa de ateroma que la ingesta balanceada de este tipo de ácidos grasos”, enfatizó.

Compromiso agroindustrial y producción nacional

Agroindustria trabaja para resaltar y proyectar las propiedades del aceite vegetal.

Por su parte, el ingeniero Jorge Luis Pérez, gerente de sostenibilidad del Grupo San Simón (firma con 84 años de trayectoria en el Sur del Lago de Maracaibo), intervino para contextualizar la realidad de este cultivo en el país y los estándares de inocuidad en su refinación. “Si nuestro aceite llega al plato de los venezolanos, nuestra obligación es producirlo cada vez con más calidad, más trazabilidad y más inocuidad, y discutirlo con los médicos con datos, no con eslóganes”, expresó.

Pérez detalló que Venezuela cerró el año 2025 superando las 109.000 toneladas de aceite crudo de palma, lo que permite cubrir cerca del 37 % de la demanda nacional, y extendió una invitación directa a la comunidad médica: “No venimos a pedirle a la SVH que recomiende el aceite de palma, venimos a pedir algo más exigente: que estudiemos juntos, con evidencia y sin prejuicios, el lugar del aceite de palma en la alimentación del venezolano”.

La iniciativa fue elogiada por el presidente de la SVH, doctor Carlos Delgado, quien celebró la apertura de espacios de discusión conjunta entre el sector productivo y la academia. “Primera vez que tenemos en nuestro Congreso una empresa en el área de nutrición que se incorpora con una charla muy controversial. Estamos muy contentos con los resultados porque aclaramos muchas dudas. Realmente tenemos que investigar más y el Grupo San Simón se atrevió a estar con nosotros justamente para abrir el debate”, concluyó.

CARLOS CARRASCO / CIUDAD CCS