Image

Historia viva | El conocimiento para el Libertador

Por Aldemaro Barrios Romero 

La verdad es que los títulos o diplomas por sí solos, no muestran las cualidades académicas de un profesional de cualquier disciplina, pero legalizan un status, hasta que se demuestra lo contrario, Simón Bolívar nunca obtuvo un título o diploma de alguna universidad, se dice que la Universidad Mayor Nacional de San Marcos en Perú le otorgó el Título honorífico de Abogado o Doctor en Derecho en 1826, pero no hay registros documentales de tal hecho, lo que sí está registrado fue un acto protocolar en su honor como mandatario en esa universidad el 3 de junio de 1826, pero no para recibir una titulación académica. 

Bolívar no mostró tanto afán por recibir títulos, en tanto consideraba que su designación de Libertador conferido en Venezuela (1813) le resultaba el más alto honor, aunque merecía la dignidad de un título porque fue un hombre instruido, erudito y lo demostró en la palabra y en la praxis con alto valor ético y sobrados méritos.

A Simón Bolívar le fue conferido el título honorífico de Ciudadano Mexicano, otorgado unánimemente por el Congreso Constituyente de la República de México, el 17 de marzo de 1824. El texto original de esa acta señala: “Se leyó por 2a vez una proposición sobre que se declare solemnemente que el Libertador Simón Bolívar es ciudadano de la República Mexicana. Se acordó desde luego tomarla en consideración, y fue aprobada, mandándose que por lo tocante al Diploma y manera de entregarlo, informe la comisión de puntos constitucionales. Se levantó la sesión a las dos de la tarde. Dieron fe, Juan Ig. Godoy, presidente y Luis G. Gordoa, D. S.” Para entonces el conspirador y diplomático estadounidense antibolivariano Joel Roberts Poinsett, no había llegado a la capital azteca para manipular contra tal titularidad como lo hizo en 1828 al provocar el fin del Congreso Anfictiónico de Panamá en Tucupaya, México el 9 de octubre de 1828.

No hay registros documentales que el Libertador haya recibido en sus manos el título de Ciudadano Mexicano, recordemos que Bolívar estaba en Perú y tenía toda su atención en dos asuntos fundamentales: las batallas finales de la Campaña del Sur, que era el fin de la guerra y la organización del Congreso Anfictiónico de Panamá, que era la consolidación de la paz en el Sur y Centro América y apuntaba a la liberación de Cuba y Puerto Rico.

El Libertador a través de sus escritos privilegió el conocimiento como fundamento de su doctrina, en medio de asuntos urgentes de la geopolítica militar y política del momento, pero tuvo palabras duras para los lisonjeros cuando escribió a Santander “…he visto con infinito gusto lo que dice de usted Mr. de Mollien (Diplomático Francés). A la verdad la alabanza de un godo servil, embustero, con respecto a un patriota que manda una república, no deja de ser muy lisonjero. Él que dice que usted tiene talentos rarísimos de encontrarse. Esto es de un europeo que presume de sabio: que le pagan para que acredite a los nuevos estados”

Eduardo Galeano fue hiriente sobre las lisonjas académicas express, sin estudios ni muestras de conocimiento como el caso del Doctor Galarza, según el relato del pensador uruguayo al señalar que a un joven “se le ocurrió preguntar por qué el Doctor Galarza no tenía consultorio médico ni estudio jurídico. Y entonces se enteró de que el Doctor no era: se llamaba. Así había sido anotado en el Registro Civil: Doctor de nombre, Galarza de apellido”. Ello porque el padre de Galarza quería que su hijo fuera doctor y con ese nombre lo presentó en la Jefatura.

El Libertador en sus principales discursos siempre destacó el conocimiento como recurso liberador, el estudio como herramienta para ser soberanos de allí “moral y luces” como primeras necesidades y “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción” ambas frases del Discurso de Angostura de 1819, son pensamientos vigentes cuando las amenazas internas o externas, ordinarias o extraordinarias, usuales o inusuales se ciernen sobre la República Bolivariana de Venezuela.

Aldemaro Barrios Romero