Ciudad energética | Opep cuestiona la postura ideológica
de la Agencia Internacional de Energía
La AIE fue creada en noviembre de 1974 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, denominada Club de los países ricos, para hacer frente a la Opep como consecuencia de la crisis del petróleo de 1973. Cuenta con 31 miembros.
El texto de la Opep se inicia con la afirmación de la AIE: «Estamos presenciando el principio del fin de la era de los combustibles fósiles y debemos prepararnos para la siguiente», expresada por el Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE) en una entrevista con el Financial Times en septiembre de 2023.
Al respecto, la Opep señala que “El mensaje era claro e inequívoco: la AIE anunciaba al mundo que el petróleo, el gas y el carbón eran cosa del pasado”.
A partir de allí la Opep refuta la premonición al señalar que un análisis objetivo de los datos demuestra que esto no es así, y de inmediato expresa que las palabras de la AIE no dejaban espacio para el debate. El pico de la demanda de combustibles fósiles era inminente. Era un hecho.
“Era una afirmación categórica que ha vuelto para atormentar a la misma AIE”, dice Opep. “Poco más de dos años después, las audaces afirmaciones de la AIE se han topado con la realidad”.
Apunta que el último informe Perspectivas Energéticas Mundiales (WEO) 2025 de la AIE, su "Escenario de Política Actual" (CPS) indica que "la demanda de petróleo y gas no alcanzará su punto máximo" hasta 2050 y que "el petróleo sigue siendo el combustible dominante" durante este período.
En cuanto a la demanda total de líquidos para 2050, el informe Perspectivas del Petróleo Mundial de la Opep la sitúa en poco menos de 123 millones de barriles diarios (mb/d), mientras que el CPS de la AIE reporta algo más de 119 mb/d. (En términos de volumen equivalente, la OPEP calcula la demanda total de líquidos en el CPS de la AIE en poco más de 121 mb/d para 2050).
“Si bien reconocemos que la AIE publicó otros escenarios que mostraban trayectorias alternativas, en un giro sorprendente, es la primera vez en muchos años que reconoce que cabe esperar que el petróleo y el gas desempeñen un papel importante en la evolución de las futuras trayectorias energéticas”.
De hecho, su nuevo escenario para acelerar la cocción limpia y los servicios de electricidad (ACCESS, por sus siglas en inglés), que ofrece una hoja de ruta para lograr el acceso universal a la electricidad y la cocción limpia, hace referencia a la importancia de un producto derivado del petróleo: el gas licuado de petróleo (GLP).
La Opep afirma que el GLP es fundamental para la mayoría de los nuevos accesos a la cocción limpia, aumentando su uso a alrededor de 3,4 millones de barriles diarios en la cocina residencial para 2040.
“Todo ello subraya la necesidad de contar con fuentes de energía universales, un aspecto fundamental de la investigación, las perspectivas y los mensajes de la OPEP en los últimos años”.
En lo que respecta al petróleo, en particular, dice que la previsión de la AIE de que la demanda mundial de petróleo alcanzaría su punto máximo antes de que finalice esta década también vino acompañada de un llamamiento a detener las nuevas inversiones petroleras.
“El discurso de la AIE sobre las inversiones en petróleo se basaba en ilusiones. Afortunadamente, hemos visto un cambio de rumbo en este sentido en 2025”.
De hecho, el director ejecutivo de la AIE declaró en la Semana CERA en marzo de 2025 que es necesaria la inversión en yacimientos de petróleo y gas para garantizar la seguridad energética mundial.
En septiembre, durante la presentación del informe « Las implicaciones de las tasas de declive de los yacimientos de petróleo y gas» , fue más allá, afirmando que «la falta de inversión en exploración y producción eliminaría del mercado global el equivalente a la producción combinada de Brasil y Noruega cada año. Esto significa que la industria debe acelerar su ritmo de producción para mantenerse a flote».
El CPS del WEO respalda esta afirmación al señalar que la exploración y producción de petróleo y gas requerirá la mayor inversión en la próxima década en comparación con todos los demás combustibles.
“La imposición de narrativas, como la necesidad de no realizar nuevas inversiones petroleras, y la promoción de escenarios como su "Escenario de cero emisiones netas para 2050" —un escenario "normativo", en lugar de "exploratorio", que tiene resultados específicos y traza un camino hacia atrás para ayudar a alcanzarlos— en detrimento de otros, no resulta útil para trazar trayectorias energéticas futuras realistas”, cuestiona la Opep.
“Esto es especialmente cierto para garantizar que se realicen las inversiones futuras necesarias, no solo en producción para satisfacer la demanda de los consumidores, sino también en las tecnologías vitales, como la captura, utilización y almacenamiento de carbono y la captura directa de aire, necesarias para ayudar a reducir las emisiones”, añade.
La Organización afirma que la realidad es que hoy en día el mundo consume más petróleo, carbón, gas y, de hecho, todas las energías, que nunca antes. Esto se refleja en las perspectivas a corto plazo tanto de la Opep como de la AIE. El escenario de referencia WOO 2025 de la OPEP y el escenario de políticas declaradas (STEPS) de la AIE reconocen la necesidad de todas las energías a largo plazo.
Como la Opep ha defendido en numerosas ocasiones, la historia de la energía se ha caracterizado por la incorporación de nuevas fuentes. Las principales fuentes de energía no han desaparecido ni han quedado relegadas al olvido. De hecho, siguen complementándose e incluso dependiendo unas de otras, lo que impulsa aún más la demanda. Por ejemplo, las energías renovables constituirán una parte importante y en constante expansión del panorama energético futuro, pero su desarrollo requiere una variedad de productos derivados del petróleo.
“En pocas palabras: nuestro pasado energético no ha sido una serie de eventos de reemplazo, y nuestro futuro energético tampoco lo será”.
La Opep apunta que durante demasiado tiempo la obsesión de los analistas del sector con los "picos", ya sean de oferta o de demanda, ha obstaculizado el análisis riguroso, las buenas políticas y el desarrollo de un clima favorable a la inversión.
El "picoteo" y la tendencia [anterior] de la AIE a proclamar picos inminentes en cada oportunidad no son más que un eslogan, un titular, que no aporta ningún valor como marco para analizar las futuras trayectorias energéticas.
La Opep concluye: “La industria energética necesita análisis sólidos basados en datos. Necesitamos hechos, no fantasías. Necesitamos imparcialidad, no ideología. Esperamos que el informe Perspectivas Energéticas Mundiales de la AIE represente un retorno al análisis basado en la realidad energética y que hayamos superado el punto álgido de la errónea noción del "pico del petróleo".
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