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Comentarios noticiables | Los cincuenta años del crimen de Barbados

Qué perduran en las mente cubanas

Por J. J. Álvarez

 

Hace 50 años Cuba padeció un crimen alevoso y repugnante, que conmovió a su nación y que aún se mantiene presente en la memoria colectiva de su pueblo. El miércoles 6 de octubre de 1976, la aeronave CUT-1201, Modelo DC-8, vuelo 455, de la Empresa Cubana de Aviación, partió del aeropuerto internacional de Barbados, a donde había  llegado de Trinidad y Tobago. El avión cubano se dirigía a Kingston, Jamaica, de donde se iba a trasladar a La Habana, destino final del periplo iniciado en Georgetown, Guyana. En la aeronave viajaban 24 integrantes del equipo juvenil de esgrima que ganó para Cuba todas las medallas de oro del Campeonato de Esgrima de Centroamérica y el Caribe, realizado en Venezuela, 15 componentes de otro avión cubano que se encontraban rotando en Barbados;  18 trabajadores de la Flota Camaronera del Caribe; 5 norcoreanos becados;11 guyaneses becados para estudiar Medicina, perdieron la vida al ser objeto de un sabotaje que hizo estallar la aeronave en pleno vuelo a tres millas de las costas de Barbados. Un crimen que conmovió a toda la nación y que hoy sigue perdurando en la memoria colectiva del pueblo cubano..     

Luis Clemente Faustino Posada Carriles (quien operaba con 2 seudónimos Basilio y Bambi) y Orlando Bosch Avila, terroristas de origen cubanos, miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos de América (USA), que tenían buenos contactos con agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de USA. Ellos fueron los que concibieron, planearon y dirigieron el acto genocida que se materializó a 2 millas de las costa de Barbados, personajillos con notorios antecedentes que incluyen graves delitos cometidos en el territorio estadounidense y desde allí practicaban su infame oficio sin que nada ni nadie los molestara. Persuadidos de que disfrutaban de total impunidad. en la larga cuenta de crímenes y vandalismo cometidos en este continente donde añadieron 73 personas cruelmente asesinadas, entre ellos 57 cubanos, y que su objetivo no era otro que sembrar el terror y tomar la más ruin y cobarde revancha contra el pueblo cubano. Todo esto, en contubernio con 2 venezolanos, fotógrafos del diario El Mundo de Caracas, Hernán Ricardo Lozano y Freddy Lugo, vinculados en alguna forma a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos (USA). El primero que había utilizado dos identificaciones falsas (José Velázquez y José García)  colocó las dos bombas de alto poder explosivo en el baño del avión de Cubana de Aviación con la colaboración de Freddy Lugo. Freddy Lugo confirmó a la periodista Alicia Herrera que él y Lozano  pusieron las bombas en la aeronave cubana ( Libro de Alicia Herrera ´´Pusimos la bomba´´  ¿Y qué?),  estando recluido en La Planta.                                          

Hernán Ricardo Lozano, de 34 años, y Freddy Lugo de 25 años, fueron detenidos en Puerto España y deportados esposados a Venezuela, custodiados por la policía venezolana a bordo de la Línea Aeropostal que aterrizó en Maturín, para ser procesados en Venezuela, como también podían ser procesados en Barbados, Trinidad y Tobago, por tener derecho a juzgar a los implicados. Con la inminente tarea de aplicar la legislación penal correspondiente se decide estructurar el caso de Lozano y Lugo y agregarlo al expediente del juez Décimo Primero Penal, Alberto Pérez Marcano, en lo que compete a los otros detenidos Orlando Bosch y Luis Posada Carriles dentro del mismo episodio terrorista.

El juez Pérez Marcano, decide absolución de Orlando Bosch argumentando la inexistencia de elementos probatorios, cuando este había quedado convicto y confeso; condena a 20 años de prisión a Hernán Ricardo Lozano y a Freddy Lugo. Sobre Posada Carriles quien aprobó la colocación de los artefactos explosivos a la aeronave cubana causando la muerte de 73 personas, no hubo tal juicio debido a que pudo fugarse de la cárcel de San Juan de los Morros, donde estaba recluido.               

 

 La delegación cubana opinaba que tres países con derecho a reclamar la jurisdicción en el caso del atentado al avión de Cubana de Aviación, fueron Cuba, Barbados y Venezuela. Cuba porque el avión forma parte del territorio cubano, según sus leyes; porque la mayoría de las víctimas eran cubanas; y porque la voladura del avión es una agresión directa contra Cuba por parte de la CIA y del Gobierno Imperialista de USA. Barbados, porque fue el país en que se realizó el sabotaje. Venezuela porque fue el país donde se estructuró este abominable crimen. Cuba no tuvo reparo alguno de que fuera Venezuela la jurisdicción penal en que se debía ventilar el caso. Pero hay algo que no puede ignorarse: el fallo condenatorio fue confuso.      

El vuelo 455 de Cubana de Aviación de Barbados a Jamaica, a los 9 minutos de haber partido, una radiocomunicación urgente rompió el silencio de la torre de control: ¡ Seawell!, ¡Seawell!, CUT-455, ¡Seawell! Tenemos una explosión a bordo…estamos descendiendo inmediatamente. Tenemos fuego a bordo…CUT-455. Estamos solicitando aterrizaje inmediato, ¡inmediato! La torre contestó: CUT-455, autorizado para aterrizar…Recibido. Se oye de nuevo la voz angustiada desde el avión siniestrado ¡Cierren la puerta! …¡Tenemos una emergencia total! ¡Pégate al agua, Felo pégate al agua…! …Se hizo un silencio angustioso . Solo se oyó la voz que desde un avión venezolano que volaba cerca, decía: Este es DQ-650…¿Los podemos ayudar en algo? Testigos presenciales declararon poco después que vieron caer el avión de Cubana en el mar, de nariz, mientras salía humo de la cola.                             

 

Hoy al cumplirse 50 años de aquella tragedia que enlutó numerosos hogares y fue considerada como un crimen monstruoso y cobarde que ofende a la justicia y a la dignidad del cubano y venezolano y pone de manifiesto el carácter hipócrita, farisaico y demagogo de un sistema judicial enfermo de reaccionismo que le hizo el juego a la CIA enemiga de Cuba y América Latina y el Caribe.     

 

Esto quedó como advertencia en la mente de los cubanos y venezolanos de que este crimen no debe hacerse realidad nunca.