Al derecho y al revés | Requisito para una transición
Por Domingo Alberto Rangel
Si alguna palabra en Venezuela puede prestarse a confusión es la que generalmente define el proceso de cambio en un sistema político con problemas hacia otro que poco a poco se ha colado entre la gente común.
Transición es la palabra con que desde hace 20 años o más, cuando no se veía necesario tomar tan radical medida, juegan aquellos políticos que no tienen mejor cosa para ofrecer.
Tiempo que debería ser sobrancero para aclarar qué significa la fulana palabra.
Obvio que no ha sido así y hoy día vemos que todos los bates quebrados de estos últimos años se enjabonan la boca ofreciendo gobiernos de transición.
Sin embargo y más allá de estos generales de múltiples derrotas, Venezuela ciertamente requiere una transición que no creo demande el cambio violento sino más bien reforma de nuestra Constitución.
Porque no se trata de los principios elevados que aparecen en todos los preámbulos de las constituciones que hemos tenido… sino de las prácticas inaceptables que bajo amparo constitucional cometen funcionarios y privados en Venezuela.
Prácticas que explican incluso más que las ilegales sanciones… el que un país que ha recibido una renta petrolera envidiable para cualquier estado iberoamericano… termine en bancarrota.
Hay muchas prácticas que hemos de acabar para que la fulana transición venezolana no termine llevándonos a algo peor.
Lo primero es el odio que nos han inoculado desde los medios antes y las redes más recientemente… entre personas que ni siquiera se conocen.
Eso no se combate con leyes como tampoco conseguirán pareja los compatriotas y las compatriotas menos afortunadas en el amor… si a los diputados se les llega a ocurrir votar una ley que garantizara a los venezolanos el amor eterno.
Otra práctica que nos separa del mundo pujante es la mala costumbre de todos los gobiernos de los últimos 70 o más años que hace de nuestras instituciones públicas lo que en la vida se llama “malas pagas”.
Venezuela le debe a cada santo una vela y eso se sabe… razón que explica el alejamiento de las mejores empresas que conociendo la situación dejan el mercado venezolano –cada vez más pequeño- y prefieren contratar con países más serios.
Otra es que poco a poco la politiquería ha venido llenando con sus fichas los espacios de debate.
En Concejos Municipales, Regionales y hasta la Asamblea Nacional pululan personajillos ayunos de conocimientos sobre los problemas de aquellos espacios que representan… y así es muy difícil que aparezcan soluciones a los problemas… y las que aparecen están teñidas por la corrupción.
Independencia y separación de poderes son necesarios como el respeto por el adversario… esté o no en el poder.
Otro tema es la corrupción pero eso abarca la educación y el Sistema de Justicia que requieren tratamiento aparte.
Ojo: son requisitos para poder confiar en que una transición va por buen camino… y que será duradera.
Otro punto de vista se me antoja engañoso… mendaz y vendido al presunto “héroe o “heroína” que pretende salvarnos
… vayan los lectores a saber de qué.
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