Psicosoma | Desgarro migratorio
Por Rosa Anca
Hoy día migran los sueños / migran las personas en el mundo / migran los besos de las bocas / migran las palabras hacia lenguas distintas y hasta las religiones se deslizan / de país en país, sin restricciones.
Wilson Mesa
La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.
Indígenas makiritare - Venezuela
29/09/2026.- Las invisibles, a las que se les deforman las manos y la cervical, y a quienes el dolor las acompaña todo el tiempo, tienen que seguir limpiando casas, apartamentos, oficinas y quintas para poder mantener a su prole. Por lo general, son madres migrantes solas que juntan dinero para enviar a su familia a Nicaragua. Ellas madrugan y cuentan lo difícil que es trabajar "cama adentro". Las mujeres nicaragüenses lo llaman "trabajo con dormida adentro", una modalidad que les trae muchas complicaciones.
Los hombres trabajan en construcción, mantenimiento de jardines, guardas de empresas o fincas, ayudantes de cocina y otros oficios.
Al residir en el hogar de sus empleadores, las mujeres son más vulnerables debido a la asimetría de poder. Esta situación no solo se manifiesta en extenuantes jornadas laborales que asumen de forma exclusiva, o en la restricción de sus permisos de salida —los cuales quedan sujetos a la discrecionalidad del empleador, salvo en casos de extrema urgencia—, sino también en el riesgo constante de sufrir acoso o abuso sexual por parte del empleador. Este tipo de violencia suele permanecer silenciada y solo sale a la luz si la esposa lo descubre; sin embargo, incluso en esos escenarios, la responsabilidad se desplaza sistemáticamente hacia la trabajadora, quien termina siendo culpabilizada bajo prejuicios de género: "Tenía que ser mujer".
Al carecer de permiso laboral, son explotadas por unos míseros pagos de hasta dos mil quinientos colones la hora al limpiar una casa. Conocí a una señora que no tenía familia en Nicaragua, que trabajó en una casa de familia costarricense casi por veinte años y ayudó a criar a los hijos de su patrona. Me contaba llorando que nunca se sentó a comer con la familia y lo peor fue que la echaron al pedir aumento.
Los trabajos domésticos y cuidados de adultos mayores y niños los realizan mayormente las nicaragüenses y algunas cubanas; las venezolanas y dominicanas trabajan en peluquerías, restaurantes y bares, y las colombianas montan centros de masajes con terapias aromáticas.
Las mujeres migrantes están más desprotegidas debido a la segregación de género, el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas; en las últimas décadas, las venezolanas han sido víctimas de explotación sexual.
El trabajo sexual es legal en Costa Rica. Una persona adulta puede ofrecer sus servicios sexuales por voluntad propia sin cometer delito. El país no cuenta con una ley integral que reconozca formalmente el trabajo sexual como una actividad laboral con beneficios de seguridad social. La ley castiga el proxenetismo, los burdeles y las redes de trata de personas.
Desde el 2017, notamos por medios informativos la trata de mujeres venezolanas y se intensificó en el 2022 con el flujo masivo de migrantes en tránsito terrestre por el Darién; las redes criminales y transnacionales captan a mujeres jóvenes vulnerables mediante falsas ofertas de empleo; muchas compatriotas fueron secuestradas y obligadas a la explotación sexual en las zonas turísticas de las playas del Pacífico y el sur del Caribe.
La Conatt (Coalición Nacional contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y la Trata de Personas) es el ente rector en Costa Rica encargado de coordinar el abordaje integral, la prevención, la sanción y la atención a las víctimas de estos delitos. Recuperaron a las víctimas de violencia y explotación sexual en las playas de Jacó, en hoteles y viviendas en San José, encontrando migrantes dominicanas, venezolanas y nicaragüenses, en junio del 2025.
El alcalde de Garabito planteó una polémica "solución" al turismo sexual para crear una zona "permisiva" al consumo de drogas y prostitución en las playas de Jacó y manifestó que no solo ocurre en estas playas, sino también en San José y varias provincias. Fue en junio de este año cuando se declaró esta emergencia, lo que causó reflexiones, burlas y risas… El asunto es que la comunidad ha normalizado esa forma de vida, y los turistas, especialmente estadounidenses y canadienses, se jactan de sus "hazañas" al visitar Costa Rica y hacer uso del turismo sexual. Las trabajadoras sexuales cobran hasta doscientos dólares y algunas tienen hasta cinco clientes por noche.
Mientras se realizan reuniones en la OEA y los egos se inflaman en los "teatros" con sus quince minutos de fama, se invisibiliza a los migrantes, a la ICE estadounidense —que se adjudicó el derecho a matar— y al rey Trump, quien cosecha más adeptos con el Escudo de las Américas. Por su parte, el cambio climático sigue imparable y causa migraciones por hambre, guerras y crisis económicas y políticas derivadas de las inundaciones o sequías provocadas por El Niño y La Niña. ¿Volveremos a ser nómadas?
Migrar debería ser el último recurso, porque es muy rudo comenzar de cero; aparte de la adaptación, se involucran problemas económicos debido a los gastos por salud física y mental. Se dice que para el 2050 tendremos mil millones de refugiados climáticos y ¿qué pasará con los que no pueden emigrar? ¿Cómo se sobrevive ante ese panorama?
James Lovelock es un investigador ecologista, quien denunció hace diez años que el calentamiento global era imparable, que habría migraciones salvajes, violentas y hambrunas, y que la humanidad quedaría reducida a quinientos millones viviendo en el Ártico. Hay tantas películas de ciencia ficción como El día de mañana, Snowpiercer, Waterworld, Nausicaa del valle del viento, que nos pintan posibles finales "sin retorno".
Los gobiernos e individuos no hemos tomado conciencia de la grave situación que vivimos y depredamos el entorno ambiental con un consumismo compulsivo y acumulativo con la basura en los ríos y océanos. ¿Será que ya viene Cristo?, ¿será el fin de los tiempos…?
Nos encaminamos hacia una catástrofe histórica sin precedentes, al hundimiento de nuestra civilización, a la extinción de nuestra especie; eso es "llover sobre mojado", dicen muchos jóvenes adultos, y con esa cantaleta ni escuchan y prefieren las drogas y estar "fuera de este mundo" que reflexionar y tomar decisiones.
Las migraciones masivas de Siria, por ejemplo, están relacionadas con el cambio climático porque sufrieron seis años de sequía extrema, lo que provocó hacinamiento en las ciudades, descontrol y violencia. Igual pasa con la crisis de Ceuta, de Venezuela, Centroamérica, de México, que son generadas por decisiones politicas, económicas y ambientales.
Somos una especie de bomba de tiempo, de acción y reacción, del efecto bumerán.
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