Fonacit cumple un cuarto de siglo sembrando ciencia con rostro humano
Conmemoración que incluyó acto litúrgico, una ofrenda floral ante el Sarcófago de Bolívar
25/09/26.- El Fonacit nació como respuesta a la promulgación de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI) en el año 2001, instrumento que sustituyó la dinámica del antiguo Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT).
Esta transformación legal y financiera permitió dotar al Estado venezolano de una estructura capaz de sustentar de forma autónoma la investigación y el desarrollo tecnológico nacional, tomando como base la arquitectura constitucional de 1999.
En el marco de la conmemoración, la presidenta de la institución, Dra. Carla Contreras, ofreció un discurso institucional en el que exaltó el esfuerzo del personal científico y administrativo por encima de los indicadores burocráticos.
El acto tuvo lugar tras una jornada conmemorativa que inició con una misa eclesiástica y una posterior ofrenda floral ante el Padre de la Patria, Simón Bolívar, espacio en el que se rindió homenaje a la memoria histórica y al pensamiento emancipador nacional.
Dirigiéndose al ministro Yvan Gil, viceministros, autoridades presentes y a los trabajadores de la institución, la Dra. Contreras recordó que la promulgación del marco legal en septiembre de 2001 constituyó "un instrumento de la revolución científica y tecnológica de nuestra patria", reorientando el conocimiento como motor de liberación.
En su intervención, la titular del Fonacit quien asumió la dirección de la entidad un mes y ocho días atrás instó a valorar el rostro humano de cada iniciativa financiada por el Estado:
"A veces nosotros, desde afuera, solo vemos los números, vemos los proyectos aprobados o el financiamiento que se está otorgando. Pero nosotras y nosotros sabemos muy bien que detrás de cada expediente hay una inventiva popular, hay soberanía y hay un país entero que está resistiendo y creando".
Asimismo, destacó que la fe en el talento nacional es el verdadero motor del sistema científico venezolano: "Venimos a encontrarnos en memoria, en el trabajo diario y en la fe profunda que tenemos en el conocimiento nacional como motor de emancipación".
Superación de desafíos e independencia tecnológica
Al analizar la coyuntura geopolítica y los retos técnicos que enfrenta el país, la presidenta de la institución afirmó que la capacidad técnica del talento humano venezolano es la clave para superar las limitaciones externas:
"El mundo atraviesa momentos complejos y los retos de nuestra patria crecen. Pero sé con absoluta certeza que con la inventiva, la capacidad técnica y la conciencia de este equipo no hay desafío tecnológico ni meta que no podamos alcanzar".
Finalmente, Contreras hizo un llamado a consolidar la soberanía del conocimiento y a mantener el rigor científico en cada proyecto emprendido desde el sector público y comunitario:
"Sigamos, por favor, demostrando con rigor, capacidad técnica, que frente a cualquiera de las adversidades, la inteligencia y la soberanía de nuestra gente no se rinde ni se doblega. Continuemos juntos sembrando una ciencia para nuestro futuro, financiando y soberanizando nuestro conocimiento".
Durante las sesiones solemnes de aniversario, se otorgan condecoraciones especiales a los trabajadores y trabajadoras del Fonacit, botones e insignias por años de servicio (5, 10, 15, 20 y 25 años de trayectoria institucional. Reconocimientos públicos a la labor técnica, administrativa y de fiscalización que hace posible la ejecución de la política científica nacional.
Así mismo, el canciller Yvan Gil presentó un balance sobre la evolución del ecosistema científico del país y trazó la hoja de ruta orientada a consolidar una ciencia soberana, estrechamente vinculada a las necesidades concretas de la población venezolana.
Durante su intervención, Gil reflexionó sobre el giro ético y conceptual que ha vivido la investigación científica en las últimas dos décadas. El diplomático enfatizó que el país superó la antigua visión de una ciencia "académica pura" o "burguesa", cuya única meta era "las publicaciones en papers y el intercambio en congresos internacionales". En su lugar, abogó por la consolidación de un modelo científico revolucionario orientado a la resolución de problemas en la vida cotidiana.
Respecto al avance de las tecnologías emergentes, Gil remarcó la importancia de resguardar la soberanía del conocimiento y del talento local frente a las tendencias globales: "La ejecución de los planes científicos no recaerá en la inteligencia artificial, sino en la inteligencia humana con fundamento venezolano y bolivariano".
Las cuatro líneas estratégicas para la ciencia venezolana
Para afianzar esta nueva etapa de desarrollo científico y tecnológico, Gil detalló cuatro pilares fundamentales de acción:
Masificación e incremento del personal investigador: Marcó como prioridad absoluta la ampliación del universo de científicos, tecnólogos e innovadores en el país. Explicó que esta meta requiere fortalecer el acompañamiento e impulso a programas de captación temprana como el Semillero Científico y la Universidad de las Ciencias, articulando esfuerzos desde "liceos, escuelas y universidades".
Financiamiento y optimización de recursos: Reivindicó el mecanismo de los fondos parafiscales como conquista del modelo constitucional. Asimismo, planteó potenciar la captación de recursos a través de la reactivación económica, los acuerdos de cooperación internacional y la formulación de "proyectos productivos aplicados a la vida".
Reingeniería y reorganización burocrática: Destacó la necesidad de simplificar y alinear el trabajo de más de 50 entes e institutos nacionales bajo los objetivos prioritarios del Plan Nacional de Ciencia y Tecnología. Detalló que el objetivo central es construir "un sistema de dirección más ágil y eficiente sin reducir el personal existente".
Vinculación directa con el Poder Popular: Afirmó que la investigación debe dejar de ser un proceso aislado y convertirse en una herramienta de construcción comunitaria. Para ello, instó a promover la participación activa de trabajadores, fábricas, escuelas campesinas y consejos comunales en la formulación y ejecución de proyectos adaptados a sus realidades locales.
Con este planteamiento, la conmemoración del 25.º aniversario del Fonacit ratifica el compromiso de reorientar el aparato científico nacional hacia un modelo autosustentable, con protagonismo popular e independencia tecnológica.
ORIANNA GONZÁLEZ / FOTOGRAFÍA: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS
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