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Papa León XIV: "El progreso no debe dejar nuevas ruinas a su paso"

Llama a asumir responsabilidad compartida frente a profundos cambios que sufre el mundo

Las decisiones tomadas deben respetar verdaderamente la dignidad humana y servir al bien común, advierte el prelado.

12/09/26.- Las diferencias no tienen por qué conducir a la división. Pueden convertirse en una fuerza creativa cuando son acompañadas por la responsabilidad compartida y orientadas hacia el bien común. Esta fue una de las claves del mensaje del papa León XIV a los participantes en el IV Encuentro Sinodal “Fratelli Tutti”, a quienes recibió este sábado en audiencia en el Palacio Apostólico Vaticano, reseñó portal de información oficial de la Santa Sede, Vatican News.

El encuentro “Fratelli Tutti” es una iniciativa promovida por la Pontificia Comisión para América Latina junto al Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), que reúne a representantes de organismos internacionales, empresas, sindicatos, universidades y organizaciones sociales.

El sumo pantífice se reunió con los participantes del Encuentro celebrado en Roma, y destacó la responsabilidad compartida ante los desafíos sociales, económicos y tecnológicos. En su discurso, el Pontífice recordó que las decisiones deben respetar la dignidad humana y tener en cuenta, especialmente, a quienes tienen menos poder para defenderse.

La amplitud de esta representación, señaló, confiere un interés particular al encuentro, pues reúne a actores con responsabilidades en ámbitos decisivos para la vida social, económica y cultural. Su presencia expresa, afirmó el papa, la voluntad de continuar un diálogo capaz de traducirse en modelos de desarrollo “más humanos, sostenibles y solidarios”, que protejan la dignidad de cada persona y presten especial atención a quienes corren el riesgo de quedar al margen.

"Una responsabilidad de tal magnitud supera las posibilidades de cualquier institución aislada", afirmó León XIV, quien subrayó la necesidad de compartir conocimientos, capacidades y recursos al servicio del bien común.

Por ello, animó a cultivar una sana cultura de la negociación capaz de abrir caminos donde las diferencias parecen cerrar toda posibilidad de encuentro, advirtiendo que el avance de nuestro tiempo no debe dejar "nuevas ruinas a su paso".

Ante el desarrollo tecnológico, "la cuestión decisiva no es simplemente si aceptamos o rechazamos determinadas herramientas, sino qué humanidad queremos construir y qué lugar tendrá en ella cada persona", señaló el pontífice durante la audiencia en el Palacio Apostólico.

El deseo final de Prevost fue que el progreso de nuestro tiempo no deje nuevas ruinas a su paso y que aquello que se construya pueda convertirse verdaderamente en “un hogar y un refugio para todos”, comenzando por quienes más lo necesitan.

LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS