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Paso de ondas tropicales forma parte esencial del clima en Venezuela

Ante los posibles efectos negativos en el territorio, se recomienda mayor prevención

Desplazamiento de ondas tropicales.


01/08/26.- Mientras gran parte del territorio nacional vive días de calor, ha estado ocurriendo uno de los fenómenos más comunes, y peligrosos, de la temporada de lluvias: las ondas tropicales que cada año nos visitan por ser un componente vital de nuestro clima.

Aunque su nombre puede sonar inofensivo, una onda tropical es un canal de baja presión que transporta humedad e inestabilidad atmosférica mientras avanza de este a oeste. Su presencia suele provocar aguaceros intensos, tormentas eléctricas, fuertes rachas de viento e incluso incremento en el oleaje. Además, cuando las condiciones atmosféricas lo permiten, estos fenómenos pueden evolucionar hasta convertirse en ciclones tropicales.

Sin embargo, no son algo digno de temor, pero sí de respeto y conocimiento. Por lo tanto, estar informados nos permite tomar las precauciones necesarias y vivir la temporada de lluvias de la mejor manera posible.

Pero, ¿qué son exactamente estas ondas tropicales?

También llamadas ondas del este, son perturbaciones atmosféricas de baja presión que se desplazan de este a oeste impulsadas por los vientos alisios, que soplan paralelos a los trópicos, transportando humedad e inestabilidad y pueden conducir a la formación de ciclones tropicales en las cuencas del océano Atlántico norte y del Pacífico nororiental.

Existen tanto en el Atlántico como en el Pacífico, pero son las del Atlántico las que más imponen su ritmo durante la temporada de lluvias. Su presencia suele provocar aguaceros intensos, tormentas eléctricas, fuertes rachas de viento e incluso incremento en el oleaje. Se estima que entre el 60 % y el 80 % de los ciclones tropicales en el Atlántico nacen a partir de una onda del este, y entre el 40 - 65 % en el Pacífico Nororiental.

Pero incluso las que no evolucionan a tormenta o huracán pueden provocar lluvias intensas e inundaciones. En países como México, Cuba, Haití, República Dominicana, Honduras o Venezuela, estos fenómenos dictan el ritmo de los días lluviosos durante la temporada húmeda.

Presentan una longitud de mil a tres mil kilómetros, se desplazan a una velocidad de entre 20 y 40 kilómetros por hora. Su mayor intensidad se registra a una altura entre los mil 500 y tres mil metros

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMEH) explica que estas ondas son parte del ciclo natural del clima tropical y son las responsables de una buena parte de las precipitaciones que recibimos en Venezuela durante la temporada de lluvias, que va aproximadamente de mayo a noviembre.

¿Cómo se forman?

Las ondas tropicales del Atlántico se originan principalmente sobre el oeste de África, en la región del Sahel, donde el contraste térmico entre el desierto del Sáhara (caliente y seco) y el golfo de Guinea (cálido y húmedo) genera una corriente en chorro africana del este a unos 3.000 metros de altitud. Las inestabilidades de esta corriente en chorro producen ondulaciones que se propagan hacia el oeste sobre el Atlántico.

Esquema de propagación de una onda del este africana.

Cada onda tiene una estructura típica: por delante del eje, al oeste, predomina el aire seco con tiempo relativamente estable; por detrás, al este, la convergencia genera nubosidad abundante, chubascos y tormentas. Las ondas se desplazan a unos 20-30 km/h y una nueva onda sale de la costa africana cada 3-5 días durante la temporada activa, de junio a noviembre.

Una vez que surgen, las ondas se dejan fluir sobre los alisios. A lo largo de su viaje interactúan con el océano y la atmósfera. Si las condiciones son adecuadas, se intensifican; si no, continúan su camino dejando lluvias dispersas. Algunas terminan su trayecto sobre el Caribe, México o Centroamérica; otras se disipan en el mar, y las más osadas siguen su viaje hasta el Pacífico.

Características

Las ondas tropicales poseen varias características distintivas que las diferencian de otros fenómenos meteorológicos.

  • Desplazamiento: Las ondas tropicales habitualmente se mueven de este a oeste a través de los trópicos, lo que se debe a los vientos alisios que predominan en estas áreas.
  • Duración: Típicamente, una onda tropical tiene una duración de entre 3 a 10 días, en los cuales puede causar diversas condiciones climáticas.
  • Convección: Estas ondas están asociadas con un aumento de la convección atmosférica, lo que lleva a la formación de nubes y precipitaciones intensas.
  • Formación de Sistemas Asociados: Pueden dar lugar a la formación de sistemas más organizados, como depresiones tropicales o tormentas tropicales.

Consecuencias del paso de ondas tropicales

Estos fenómenos, que se desplazan habitualmente de este a oeste, son los principales responsables de incrementar la nubosidad y desencadenar precipitaciones abundantes en las regiones que atraviesan.

Su paso provoca lluvias intensas, tormentas eléctricas, fuertes rachas de viento y aumento del oleaje.  Son responsables de hasta el 50% de la lluvia en la zona tropical de América entre mayo y octubre y actúan como precursoras de ciclones tropicales, originando el 60% de los huracanes atlánticos y el 85% de los intensos.

Generan inestabilidad, nubosidad, fuertes vientos y tormentas intensas.


La interacción de estas ondas con otros elementos, como las corrientes en chorro o zonas de convergencia, puede transformar una lluvia ordinaria en un evento meteorológico severo. Esto implica que no solo debemos esperar agua, sino también una inestabilidad que puede afectar la movilidad y la seguridad en diversas latitudes.

Riesgos asociados y efectos climáticos

El paso de estos sistemas no es inofensivo, ya que suele traer consigo una serie de complicaciones. Entre las más destacadas se encuentran la caída de granizo y una intensa actividad eléctrica que puede provocar tormentas intensas peligrosas. En algunas zonas, la combinación de aire inestable y vientos fuertes puede dar lugar a la formación de torbellinos o incluso tornados, con rachas que alcanzan los 70 km/h.

Además de los rayos y el viento, el volumen de agua acumulado supone un peligro real. Se han advertido posibles inundaciones y encharcamientos, así como el riesgo de deslaves en terrenos inclinados y el aumento repentino del caudal en ríos y arroyos, lo que obliga a mantener una vigilancia constante de las cuencas hídricas.

Su impacto es palpable en toda Venezuela. Cuando una de estas ondas transita sobre el territorio nacional, la humedad que transporta choca con las condiciones geográficas de nuestro país, como nuestras montañas, y se eleva, se enfría y condensa, formando las nubes de tormenta que todos conocemos.






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Prevención y seguridad

La llegada de estas ondas tropicales significa que debemos estar más atentos que de costumbre; es fundamental que la ciudadanía tome precauciones básicas para evitar accidentes.

Antes del paso de la onda tropical

  • Monitoreo oficial: Sigue los reportes del clima y las alertas emitidas por Protección Civil o las autoridades locales.
  • Mantenimiento del hogar: Limpia techos, canaletas, zanjas y desagües para evitar acumulaciones de agua e inundaciones.
  • Asegura el entorno: Poda los árboles cercanos a tu vivienda y guarda o sujeta objetos en exteriores que puedan salir volando.
  • Kit de emergencia: Prepara una mochila con agua potable, alimentos no perecederos, un botiquín, linterna, radio de pilas y documentos personales en bolsas herméticas.

Durante el paso de la onda tropical

  • Evita riesgos: No cruzar ríos, quebradas, corrientes de agua ni calles inundadas a pie o en vehículo. Si se traslada en automóvil, ser precavido al conducir, ya que las vías mojadas son más peligrosas, así que lo mejor es reducir la velocidad y mantener la distancia de seguridad.
  • Resguardo seguro: Mantenerse en un lugar cerrado y seguro; evitar espacios abiertos durante las tormentas eléctricas y buscar refugio bajo árboles cuando haya tormentas eléctricas, ya que el riesgo de descargas es elevado.
  • Servicios básicos: Desconectar los aparatos eléctricos y el gas si se observa peligro de inundación en el hogar.

Para minimizar los daños materiales, es aconsejable mantener las coladeras y desagües limpios, asegurando que el agua pueda fluir sin obstrucciones. Asimismo, se sugiere mantener los dispositivos de comunicación cargados y estar muy atentos a los avisos oficiales de las autoridades de protección civil.

La situación meteorológica actual se define por la llegada de ondas tropicales que traen consigo lluvias intensas y vientos fuertes, conviviendo paradójicamente con temperaturas muy elevadas en diversas regiones, lo que requiere máxima precaución ante posibles inundaciones y tormentas eléctricas.

LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS