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Netanyahu descarta el plan de paz y extiende ofensiva israelí en Gaza

Responsabilizan a Israel de obstaculizar los esfuerzos para la negociación

Datos oficiales revelan una realidad devastadora: más de 73.000 palestinos han muerto desde el inicio de la guerra. 


17/08/26.-
En un nuevo acto de desprecio por la vida humana y la estabilidad regional, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha rechazado categóricamente el plan de paz de 15 puntos impulsado por la administración Trump, confirmando lo que la comunidad internacional ya sabía: Israel no tiene interés real en poner fin a la guerra en Gaza.

El rechazo, anunciado este domingo en un mensaje en vídeo, deja claro que el gobierno de extrema derecha israelí continuará su ocupación militar del enclave palestino mientras Hamás no sea completamente desarmado. Esta posición, que exige el desarme total antes de cualquier retirada, es la antítesis de una negociación de buena fe y supone un veto unilateral a cualquier intento de desescalada. Según reseña el portal web de Ultimas Noticias.

En ese contexto, Egipto, Catar y Turquía, mediadores junto a Estados Unidos en el conflicto, han responsabilizado directamente a Israel de obstaculizar los esfuerzos para acabar con la guerra. En un comunicado conjunto firmado también por Jordania, Arabia Saudí, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, los ministros de Asuntos Exteriores de estas naciones han sido contundentes: "Este rechazo confirma que Israel es ahora responsable de obstaculizar los esfuerzos por lograr la paz en Gaza" .

Mientras Netanyahu blande la excusa del desarme para justificar la continuación de la masacre, los datos oficiales revelan una realidad devastadora: más de 73.000 palestinos han muerto desde el inicio de la guerra, y 1,9 millones de personas, el 90 % de la población de Gaza, ha sido desplazada de sus hogares. La comunidad internacional es testigo de cómo Israel continúa sus ataques incluso después de aceptar el alto el fuego en octubre pasado.

Asimismo, en una movida que expone la división entre la administración estadounidense y su aliado israelí, Jared Kushner, yerno y asesor del presidente Trump, llegó este domingo a Egipto en visita no anunciada para reunirse con el presidente Abdelfatah al Sisi. Kushner, quien mantuvo encuentros con el líder de Hamás, Jalil al Haya, y altos funcionarios egipcios para avanzar en la implementación del plan de 15 puntos que Netanyahu se ha negado a aceptar.

Mientras el enviado estadounidense se esfuerza por salvar un acuerdo que Hamás ya ha aceptado (comprometiéndose al desarme y a la transferencia del control civil a un comité de gobernanza nacional), Netanyahu insiste en mantener el 60 % de la Franja de Gaza bajo control militar israelí. La postura de Israel no solo contradice los esfuerzos de paz de su principal aliado, sino que también ignora las condiciones de Hamás, que exige el fin de los ataques israelíes antes de proceder al desarme.

Por su parte, el primer ministro israelí ha presumido de su capacidad para desafiar incluso a su "mejor amigo", refiriéndose al presidente Trump, y ha dejado claro que "puede y sabe cómo mantenerse firme" contra Estados Unidos cuando considere que están en juego sus intereses de seguridad. Esta postura llega en un momento crítico, con elecciones israelíes previstas para octubre y con presiones desde su propia coalición de extrema derecha para que no ceda ni un milímetro en Gaza.

Mientras Israel continúa bombardeando el enclave y vetando cualquier solución diplomática, la comunidad internacional observa cómo un gobierno extremista prefiere la continuación de la guerra a la posibilidad de una paz negociada. El mensaje de Netanyahu es claro: la vida de los palestinos no vale lo suficiente como para considerar siquiera una retirada militar.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS