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A 46 años de su partida Grupo Madera es canto que organiza al pueblo

Danzas, décimas y tambor honran a los 11 integrantes que perdieron la vida en el Orinoco

Sacerdote celebró la eucaristía en la cancha Terrazas del Alba de la populosa parroquia San Agustín.


16/08/26.- En la estación La Ceiba del Metro Cable, ubicada en la parroquia San Agustín de Caracas, donde funciona el campamento transitorio Terrazas del Alba, se realizó un merecido y sentido homenaje al Grupo Madera al cumplirse 46 años de su paso a la eternidad. El 15 de agosto de 1980, naufragó la canoa que trasladaba a los integrantes del grupo por las aguas del río Orinoco, en la Amazonía venezolana.

El emotivo acto estuvo encabezado por Noel Márquez, presidente de la Fundación Grupo Madera. Los asistentes pudieron disfrutar de sendos partidos de baloncesto y voleibol y también se ofició una misa en memoria de los fallecidos en la tragedia.

Cultores y cultoras se hicieron presentes con poesía y danzas tradicionales, y el tambor fue el protagonista de la velada.

El colectivo Comunicalle, con una entretenida puesta en escena, rindió tributo al grupo icónico que marcó una época en el país por encarnar a través de sus temas el sentir y las luchas del pueblo venezolano.

Chamines disputaron partidos de voleibol y balocesto.

Madera forma parte de la lucha de este país

Noel Márquez, quien también es miembro del gabinete cultural de la parroquia San Agustín y diputado de la Asamblea Nacional, expresó: "Este día es un momento especial no solo para recordar a la agrupación desde su acervo musical, sino desde su acompañamiento al pueblo en sus luchas".

Legado de Madera sigue vivo en cada comunidad. Foto cortesía: Viani Marquéz.

Márquez comenta que en esa fatídica fecha se encontraban junto a integrantes del colectivo teatral Chichón y estudiantes universitarios de Caracas y del Amazonas que realizaban un trabajo en esa región por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas ante la irrupción de las Nuevas Tribus y su proyecto de espionaje para arrancar a estas comunidades de sus costumbres ancestrales y despojarlas de sus tierras y recursos minerales.

“Desde los movimientos culturales se extendió la mano a nuestros pueblos indígenas y demostró de qué madera está hecha el pueblo de Venezuela ante la agresión foránea para saquear los recursos naturales”, dijo.

Márquez refiere que los movimientos culturales fueron capaces en esa época de enfrentar las injusticias que se cometían no solo contra los hermanos originarios, también se organizaba al pueblo a través del canto para defender sus derechos frente a la corrupción y la desidia de los gobiernos de la IV República.

En cada lucha de las comunidades afrodescendientes está la energía del colectivo cultural.


En este sentido, asegura que la icónica agrupación formará parte de la historia cultural y política de este país y permanecerá a través del tiempo por la carga e importancia de su mensaje, que es en un referente para los cultores que se están forjando.

“Las canciones Compañeros, Canción con todos, Canto al mañana, fueron visionarias y clamaban por un nuevo país, donde las comunidades afro tuvieran una mejor calidad de vida", indicó.

Generación de relevo sigue creciendo

A través del Centro de Formación Cultural Grupo Madera se continúa formando con las cátedras de percusión y danza, y con contenidos asociados al proyecto educativo vinculado a las familias y las escuelas. La iniciativa forma en valores a niños, niñas y jovénes de la comunidad.

“Es un acompañamiento familiar, escolar, comunitario para que descubran su propia forma de expresarse”, explicó.

El cultor aseguró que siempre habrá Madera a través de la la estructura denominada Maderita, integrada por la generación de relevo, con niños, niñas y jóvenes a los cuales se les inculca la responsabilidad social y cultural.

Mediante la educación, la Fundación Grupo Madera imparte cultura y valores. Foto cortesía: Viani Marquéz.


“Maderita sigue creciendo, cada vez se incorporan más jóvenes a los cuales se les transmiten los valores de nuestros mártires, la responsabilidad social y cultural con sentido de pertenencia e identidad”.

Para finalizar, el cultor insta a los venezolanos a formarse, a seguir luchando, a fortalecer los vínculos comunitarios y familiares para aportar desde la cultura y la espiritualidad a la reconstrucción de la casa de todos que es Venezuela y por la cual se debe mantener la unidad y apartar cualquier diferencia.

“Desde la cultura, la poesía, la música y el tambor, vamos todos juntos hacia adelante, sin odios, con la mente clara y la moral en alto para construir el futuro de nuestro país”, agregó.

El repique de tambor y las décimas honraron al icónico grupo. Foto cortesía: Viani Marquéz.


A más de cuatro décadas del trágico naufragio que les arrebató la vida a 18 cultores, los familiares, amigos y la comunidad de San Agustín siguen exigiendo justicia. De acuerdo con las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años por la Fiscalía General de la República, se logró calificar el hecho como un homicidio.

Por esta razón, distintos movimientos sociales hacen un llamado a las autoridades a continuar el proceso y establecer las responsabilidades para revelar la identidad de los autores intelectuales de este crimen que enlutó e indignó al pueblo venezolano en la década de los 80.






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ROXIBEL LAIRET / FOTOGRAFÍA: AMÉRICO MORILLO / CIUDAD CCS