Caracas 05, de Junio de 2026
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Perú ante las urnas: Un balotaje entre dos modelos opuestos este 7Jun

Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se disputan la presidencia en una reñida campaña

Más de 27 millones de peruanos elegirán este domingo el rumbo de la nación andina


05/06/26.- Perú se encuentra una vez más en una encrucijada histórica. Las elecciones generales de este año han vuelto a poner en evidencia la gran fractura política y social que arrastra la nación andina. Este domingo 7 de junio, más de 27 millones de ciudadanos están convocados a las urnas electorales para definir en una segunda vuelta quién liderará el país durante el periodo constitucional 2026-2031.

El escenario actual está marcado por una fragmentación extrema heredada de la primera vuelta celebrada el pasado 12 de abril. En una contienda inédita que contó con la participación de 35 postulantes presidenciales, el voto se dispersó de tal manera que ninguno de los dos finalistas logró superar el 18% de los sufragios por sí solo.

El conteo oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó el pase al balotaje de la conservadora Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, y del progresista Roberto Sánchez, abanderado de Juntos por el Perú. Entre ambos apenas sumaron el 29% del respaldo electoral en la primera vuelta, dejando en manos de una enorme brecha de votos en blanco, nulos e indecisos la definición del próximo gobierno, según reseñó la Fundación Directorio Legislativo.

Según el portal Nueva Sociedad de Perú, el clima político revive fantasmas del pasado reciente: una campaña fuertemente polarizada que enfrenta al voto fujimorista frente al antifujimorismo, y que vuelve a dividir el mapa electoral entre el respaldo de Lima y la costa frente al descontento de las regiones del interior y el sur del país.

La dinámica de la segunda vuelta: ¿Cómo se definirá la presidencia?

La normativa electoral peruana establece que, al no haber obtenido ningún candidato la mitad más uno de los votos válidos en la primera vuelta, los dos más votados deben medirse en un balotaje. En esta jornada, el ganador se definirá por mayoría simple; es decir, bastará con obtener un voto más que el contrincante para ser proclamado presidente electo.

La dinámica de esta campaña hacia la segunda vuelta se ha centrado en la captura del voto “antivoto” y en las alianzas estratégicas. Las encuestas reflejan un escenario sumamente parejo. Keiko Fujimori encabeza la intención de voto con un 36,64%, concentrando su mayor fuerza en Lima y las regiones costeras. Mientras que Roberto Sánchez le pisa los talones con un 33,74%, apalancado en una base sólida en las zonas rurales, el sur del país y las regiones históricamente vulnerables.

Con un 17,57% de votos proyectados como blancos o nulos y un 13,31% de ciudadanos indecisos, los analistas coinciden en que la victoria no dependerá de las propuestas propias, sino de la capacidad de los candidatos para moderar sus discursos y convencer a quienes votarán "en contra del rival". Por ello las calles han vuelto a llenarse de consignas polarizadas como “Fujimori nunca más” frente al rechazo generalizado de un modelo de izquierda radicalizado.

Perfiles de los candidatos: Dos modelos opuestos para el país

Keiko Fujimori: El cuarto intento de la derecha conservadora

Su propuesta económica defiendes el libre mercado y la carta magna de 1993, priorizando la inversión privada.


A sus 51 años de edad, la líder de Fuerza Popular e hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori busca la presidencia de Perú por cuarta vez consecutiva, consolidada como la principal figura de la oposición legislativa en la última década bajo el lema de campaña “Cuando hay orden, hay futuro”. Su propuesta defiende firmemente el modelo económico neoliberal vigente establecido en la Constitución de 1993, priorizando la estabilidad macroeconómica, el respaldo irrestricto a la inversión privada y el impulso a la minería formal.

Para dinamizar la economía, Fujimori plantea un shock desregulatorio orientado a reducir en un 40% el tiempo de los trámites burocráticos y promueve la creación de Zonas Económicas Especiales. En materia de seguridad ciudadana, la candidata propone una política de mano dura que incluye el control estricto de las fronteras terrestres y la deportación inmediata de ciudadanos extranjeros con antecedentes criminales.

En el ámbito social, su plan de gobierno promete duplicar la cobertura de las becas educativas públicas y ampliar de forma masiva los programas de salud nutricional.

Roberto Sánchez: La propuesta de cambio estructural de la izquierda

Promueve superar el modelo extractivista a través de la industrialización y el impulso al agro nacional.


En la acera opuesta se encuentra Roberto Sánchez, psicólogo de profesión y actual congresista de Perú, quien es identificado como el heredero y socio político del encarcelado expresidente Pedro Castillo, bajo cuyo mandato se desempeñó como ministro de Comercio Exterior y Turismo, según información recopilada de AP News.

El eje central de su campaña se basa en el cambio estructural y la superación del modelo extractivista a través de una propuesta medular: la convocatoria a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución. Sánchez argumenta que la carta magna actual favorece a los grandes monopolios e impide que el Estado recupere el control de los recursos naturales y de los sectores estratégicos del país.

El plan económico de Juntos por el Perú apuesta fuertemente por la industrialización nacional y el fortalecimiento del sector agrícola. Asimismo, el candidato ha manifestado abiertamente su intención de otorgar un indulto a Pedro Castillo, alegando que se encuentra injustamente encarcelado tras su fallido intento de disolver el Congreso en diciembre de 2022. Este discurso de reivindicación y transformación social resuena con fuerza en los sectores agrarios y en las regiones que exigen desde hace años una descentralización productiva real.

Con los dados prácticamente echados y un pueblo un tanto cansado de la inestabilidad institucional, Perú acude a las urnas bajo una tensa calma. El desenlace de este domingo no solo definirá al nuevo habitante del Palacio de Gobierno de Lima, sino que medirá el pulso de la gobernabilidad y la paz social de una nación que busca, con urgencia, un rumbo de certidumbre los próximos cinco años.

THUAREZCA JULIO / CIUDAD CCS