Polvo del Sahara impacta negativamente en el sistema respiratorio
Puede desencadenar y/o agravar reacciones cardiovasculares, alérgicas y ataques de asma
26/05/26.- Cada año, millones de toneladas de polvo del desierto del Sahara cruzan el Atlántico desde el norte de África hasta las costas de América y el Caribe debido a la intensificación de las sequías y el cambio climático. Este fenómeno, aunque parezca increíble, es totalmente natural, pero tiene efectos negativos. El fenómeno recurrente, pero cada vez más monitoreado, puede afectar la calidad del aire durante días y tiene implicaciones directas para la salud respiratoria.
Al respecto, científicos y organismos internacionales de salud alertan sobre el incremento de los riesgos sanitarios y ambientales asociados a la densidad de estas nubes, cuyas partículas finas son capaces de penetrar en los niveles más profundos del sistema respiratorio humano. Los efectos en la salud se ven potenciados porque el polvo actúa como vector de transporte para bacterias, virus, esporas de hongos, pesticidas y metales pesados, como el mercurio.
Los síntomas clínicos recurrentes detectados en las zonas de impacto abarcan la irritación de la garganta, la tos persistente, la congestión nasal y las dificultades respiratorias agudas, confirmando así una correlación directa entre la llegada de las nubes y la exacerbación de patologías crónicas obstructivas, tales como el asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Protocolos de mitigación y medidas sanitarias
Frente a la recurrencia de las tormentas de polvo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantienen activos protocolos específicos de prevención dirigidos a los grupos de mayor vulnerabilidad, entre los que se incluyen niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y pacientes con antecedentes respiratorios crónicos.
Las directrices oficiales emitidas por estos organismos internacionales contemplan el uso obligatorio de protección física mediante mascarillas quirúrgicas o pañuelos de tela húmedos para cubrir la nariz y la boca en espacios exteriores. Ante la presencia de partículas o sensación de cuerpo extraño en los ojos, se aconseja efectuar lavados prolongados utilizando exclusivamente agua potable, hervida o debidamente clorada.
Las autoridades sanitarias recomiendan el resguardo domiciliario y permanecer en el interior de las viviendas mientras persistan las concentraciones densas de polvo en el ambiente. Para el mantenimiento del hogar, se prescribe humedecer los suelos antes de proceder a las labores de limpieza o barrido, evitando de este modo la re-suspensión de las partículas acumuladas en las superficies.
Finalmente, se insta a los pacientes asmáticos y alérgicos a mantener la disponibilidad inmediata de sus medicamentos de control y rescate prescritos para contener posibles crisis.
LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS
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