Papá León XIV insta a líderes espirituales a actuar sin prepotencia
Recordó que el papel de obispos, sacerdotes y religiosos es de "huéspedes" en comunidades
02/04/26.- Durante la tradicional Misa Crismal, en la Basílica de San Pedro, ubicada en la Ciudad del Vaticano, el Papa León XIV enfatizó a los fieles y a la jerarquía de la iglesia que "la misión cristiana no se hace con prepotencia", dando importancia a la necesidad de actuar bajo la humildad y la humanidad, así como lo hizo Jesucristo.
El Santo Padre enfocó su intervención en los "tres secretos de la misión cristiana", que explicó, son el desprendimiento, el encuentro y el rechazo, pilares que, según su visión, trazan la hoja de ruta actual para el pueblo de Dios.
En su discurso, el Sumo Pontífice disertó que dentro del desprendimiento, cualquier misión auténtica exige abandonar la propia zona de confort. Inspirándose en la figura de Jesús en Nazaret; el pontífice explicó que el progreso espiritual requiere de un proceso de "vaciamiento".
“No hay paz sin el valor de partir, no hay conciencia sin la audacia del desprendimiento y no hay alegría sin arriesgar”, declaró instando a los creyentes a reconciliarse con su pasado para caminar hacia el futuro sin ataduras.
Al explicar el segundo secreto, el encuentro, el papa condenó tajantemente los métodos autoritarios dentro de la Iglesia, al tiempo que denunció que la labor misionera se empañó en diversas ocasiones por "lógicas de dominio" que contradicen el espíritu del Evangelio.
“Ni en el ámbito pastoral, ni en el social o político, el bien puede provenir de la prepotencia”, afirmó y posteriormente redefinió la función de los obispos, sacerdotes y religiosos, recordándoles que su papel es el de "huéspedes" en las comunidades, advirtiendo que los territorios de misión bajo ningún concepto deben ser tratados como "tierras de conquista".
Arnulfo Romero: un ejemplo
El pontífice abordó la dimensión que calificó como la más radical, como lo es la capacidad de afrontar el rechazo o la incomprensión y pidió a la Iglesia no evitar las pruebas difíciles y puso como referente de confianza absoluta en la providencia a San Óscar Arnulfo Romero.
“En esta hora oscura de la historia, Dios nos envía a difundir el perfume de Cristo donde reina el olor de la muerte”, concluyó León XIV, en un exhorto a vencer el temor y la impotencia frente a las crisis que atraviesa el mundo contemporáneo.
CIUDAD CCS
