Artistas en EEUU demandan cierre de centro de detención del ICE
Denuncian que las condiciones en que se retienen a niños y padres vulneran sus derechos
31/03/26.- Un grupo destacado de artistas de la industria musical y de Hollywood, incluyendo a Jane Fonda, Madonna y Javier Bardem, presentó una demanda contra el gobierno de Donald Trump y la empresa privada CoreCivic, que operaba el centro de detención del ICE en Dilley, Texas. La demanda exige el cierre de estas instalaciones, argumentando que las condiciones en las que se retiene a niños migrantes y sus padres vulneran sus derechos humanos.
La carta, que ya cuenta con más de 4.000 firmas de apoyo, denuncia que ningún niño debería ser encarcelado en centros de detención migratoria y destaca que estos menores sufren traumas, abandono y exposición a condiciones que contravienen normas básicas de salud, dignidad y seguridad. La movilización global de estas figuras públicas busca generar conciencia sobre la gravedad de estas prácticas y exigir cambios inmediatos en las políticas migratorias estadounidenses.
La problemática del centro de detención de Dilley cobró mayor atención tras la difusión de un informe de ProPublica en febrero, que reveló que unas 3.500 personas, muchas de ellas menores, estaban encarceladas en esas instalaciones para familias migrantes.
Entre los casos que llamaron la atención estuvo el de Liam Conejo Ramos, un niño de solo 5 años que fue arrestado con su padre en Minneapolis y enviado a este centro. Los reportes también señalaron que cerca de 300 menores permanecieron en detención por más de un mes, lo cual viola el Acuerdo Flores, una normativa que limita a 20 días el período máximo de retención de niños migrantes, con la finalidad de proteger su bienestar.
Estas denuncias evidencian que las políticas migratorias de la administración Trump favorecieron prácticas que prolongaron de manera indebidamente la detención de menores, poniendo en riesgo su integridad física y emocional.
Las cifras proporcionadas por el Deportation Data Project muestran un incremento alarmante en la detención de menores en comparación con períodos anteriores. Entre enero y octubre durante la administración de Trump, un promedio mensual de 170 niños fueron arrestados por el ICE, en contraste con los aproximadamente 25 niños mensualmente en los últimos 16 meses del gobierno de Joe Biden.
Esto refleja un cambio drástico en las políticas migratorias de EEUU, con un impacto directo en la vida de los niños migrantes y sus familias, exponiéndolos a tratos inhumanos y a un aumento en las cifras de detención prolongada. La comparación enfatiza cómo las decisiones políticas afectan profundamente a los más vulnerables, exponiéndolos a situaciones que atentan contra sus derechos fundamentales.
Este escenario ha generado una movilización amplificada por figuras públicas y la sociedad civil internacional, que reclaman el cierre de los centros de detención y una revisión urgente de las políticas migratorias en EEUU. La demanda conjunta de artistas y activistas refleja una creciente inquietud por el trato hacia las familias migrantes y la necesidad de proteger a los niños en condiciones que vulneran su dignidad.
La atención mediática y la presión social han contribuido a visibilizar las problemáticas que enfrentan los menores en estas instalaciones, impulsando un debate global sobre la ética y la legalidad de las políticas migratorias que perpetúan la segregación y la detención indefinida de familias, en busca de una solución humanitaria y respetuosa de los derechos humanos.
CIUDAD CCS
