Las mujeres sostienen el poder popular y escriben su propia historia
Nied Briceño: el protagonismo femenino es vital en comunas, política y luchas sociales
08/03/26.- En una nueva edición de Cita con la Actualidad tuvimos como invitada a Niedlinger Briceño Perdomo, militante del Frente Cultural de Izquierda, integrante de la Unión Comunera, feminista del colectivo Tejiéndonos Mujeres, periodista y directora de la revista Épale.
Durante el encuentro, Briceño compartió reflexiones sobre el protagonismo de la mujer venezolana en la Revolución Bolivariana, destacando su papel en las comunas, en la política nacional y en la defensa de los derechos conquistados. Se abordaron temas como la Ley para una Vida Libre de Violencia, el liderazgo femenino en los consejos comunales y en cargos de alta política, la situación de los feminicidios en el país, así como las luchas por la despenalización del aborto y el avance del feminismo comunal.
La conversación también incluyó la importancia de la educación feminista en las comunidades, el reconocimiento de las mujeres científicas a través del libro Mujeres de las Ciencias en Venezuela, y la movilización de los movimientos feministas frente a la coyuntura política actual.
Durante el encuentro, Briceño destacó el papel transformador que ha tenido la mujer venezolana en los últimos veintisiete años, desde la llegada de la Revolución Bolivariana.
En ese sentido, subrayó que este proceso ha significado un cambio profundo en la visibilidad y el protagonismo de las mujeres en la vida pública.
“Es real que desde la llegada de la Revolución Bolivariana la mujer ha tenido un espacio en lo público, cuando en lo privado era que visibilizaba su trabajo. Ahora, se ha ido dando un proceso, porque ha sido un proceso, no ha sido de un día para otro, pero un proceso protagónico de las mujeres venezolanas en todos los ámbitos”, expresó.
Entre los avances más significativos, destacó la creación de la Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, un instrumento legal nacido en revolución y que, según sus palabras, “lo venimos estudiando desde las comunidades para saber cómo defender nuestros derechos precisamente. Si no conocemos qué es lo que nos rige legalmente, no vamos a saber cómo defendernos de cualquier agresor”.
Briceño también advirtió que el contexto político actual representa desafíos adicionales, “este contexto político de hoy en día amenaza fuertemente más a las mujeres, a las niñas, a los niños, a los adolescentes y por supuesto a las personas vulnerables. Y esto no ha disminuido el trabajo que nosotras venimos haciendo en las comunidades para organizarnos, y para cada vez más ir escribiendo cada página de la historia que nos corresponde asumir como protagonistas de ella”.
En cuanto al liderazgo comunitario, resaltó que el 50% de los consejos comunales están liderados por mujeres, quienes sostienen el proceso político revolucionario y garantizan servicios esenciales como agua, alimentación y gas.
“Son las mujeres las que asumen ese liderazgo de esos procesos, de poder tener día a día garantizado eso que es vital para vivir”, afirmó.
Asimismo, recordó que el rol de cuidado se ha ampliado más allá del hogar, “no solo a los niños y a las niñas nos encargamos de cuidar, sino también a las personas con discapacidad y a los adultos mayores. Entonces, la verdad es que son muchas jornadas laborales las que nos toca asumir hoy en día, y aun así asumimos el papel de ejercer la política en los espacios públicos y en los espacios comunales”.
Enfatizó que, aunque se han dado pasos importantes en la dignificación de la vida de las mujeres, aún queda mucho por hacer, “falta muchísimo camino por recorrer para que la letra que está escrita no sea letra muerta, sino que podamos ejercer, presenciar y evidenciar todos los derechos que se nos han atribuido, para que sean hechos reales y no se queden solo en letras”.
— ¿Qué importancia tiene que hoy las mujeres lideren comunas, gobernaciones, alcaldías, ministerios y que incluso tengamos a Delcy Rodríguez como presidenta encargada?
— Bueno, decir que la compañera Delcy Rodríguez, como presidenta encargada, está haciendo un papel extraordinario. Yo no quisiera estar en su lugar, la verdad que debe ser bastante duro asumirlo en este contexto como presidenta encargada. Desde hace años viene demostrando que dentro de la política la compañera tiene una trayectoria bastante interesante y que en este contexto que le tocó asumir, bueno, lamentablemente con el secuestro del presidente Maduro y de la primera dama Cilia Flores, me parece que, bueno, a pesar de las dificultades lo está sufriendo con mucho valor, lo está asumiendo con mucha seguridad, con mucha confianza y es algo que nos caracteriza, por supuesto, a la mujer venezolana.
El tema de la paridad en cuanto estamos asumiendo lo que dices tú, las alcaldías, las gobernaciones, los ministerios, yo siento que cada vez es mucho más, pero todavía no logramos paridad en esos espacios. Creo que tenemos que seguir demostrando con confianza que tenemos capacidades inmensas para poder asumir responsabilidades como esas y seguir disputando el poder. Yo creo que en la disputa del poder está el hecho de poder gobernar, por supuesto, como dicen obedeciendo al pueblo, pero que siempre nos encontremos anclados en nuestra base, anclados en nuestras comunidades para poder escuchar y para poder entender lo que está pasando ahí. En el momento que nos aislamos de eso, ahí perdemos. Y yo creo que las mujeres tenemos una capacidad de empatía, tenemos una capacidad de poder conectar con la otra y con el otro, que nos puede orientar por ahí, ¿no? A seguir anclada a las bases y hacer un trabajo excelente desde el lugar donde nos colocamos.
Movimientos feministas y sus luchas en Venezuela
En cuanto a los movimientos feministas, Nied señaló que actualmente atraviesan un proceso de polarización política.
“El movimiento feminista venezolano hoy en día está polarizado. En algún momento logramos poder unirnos más allá de cuáles eran nuestros intereses políticos, pero nos encontrábamos en puntos donde coincidíamos. Y así nació la Ruta Verde, que es una ruta que llevábamos mucho tiempo andando y que logramos hacer una marcha por la despenalización del aborto, que me parece que es una de las banderas que tenemos que seguir levantando”.
Explicó que, aunque la Ruta Verde fue un esfuerzo importante, “no cuajó porque el contexto político nos ha invitado a cerrar filas, nos ha invitado a replegarnos y a juntarnos con quienes tenemos el mismo interés político. En ese sentido, nosotras tenemos esperanzas de poder seguir sumando mujeres dentro de las comunidades con el feminismo comunal, que es una categoría muy nueva, pero que está dando pasos bastante firmes dentro de las comunidades”.
En este aspecto, Briceño resaltó que muchas mujeres practican el feminismo en sus territorios sin conocer la categoría, y que el feminismo comunal busca dar sentido y conceptualización a esas prácticas cotidianas.
“Cuando llegábamos a comunidades a nivel nacional y hablábamos de feminismo, todo el mundo ignoraba qué significaba. Pero cuando veíamos los procesos políticos y económicos que llevaban las mujeres en el territorio, decíamos: ellas lo practican, ellas ejercen el feminismo, pero no conocen esa categoría. Entonces, cuando empezamos a conceptualizar todo esto le dieron sentido”.
Pese a esto, la activista expresó su esperanza de que, pese a la coyuntura actual, en el futuro se logre reconstruir un movimiento feminista nacional unido.
“Yo creo que en algún momento eso tiene que venir. Tenemos que salir de esta coyuntura y eso tiene que venir nuevamente, porque si no, es muy difícil que podamos lograr cosas realmente importantes estando separadas. La historia nos está pidiendo que sigamos construyendo desde cada trinchera y que después podamos retomar otra vez un movimiento nacional donde no tenga distinción de intereses políticos”.
— Sabemos que han llevado propuestas a la Asamblea Nacional para legalizar el aborto, ¿qué ha pasado con esa iniciativa y por qué aún no se ha debatido?
— Cada 28 de septiembre, hace como cuatro, cinco años, diría yo, íbamos todos los 28 de septiembre a la Asamblea con una propuesta, porque tenemos una propuesta de ley para que se debata, para que se converse acerca de este tema. Realmente en Venezuela y en el mundo todos los días hay unas mujeres abortando, ¿no? O sea, es una realidad. Y es una realidad que está ahí, que no podemos ocultar y que si la estamos ignorando, quiere decir que realmente no estamos atendiendo todas las problemáticas que tienen las mujeres venezolanas hoy en día. Y eso sin contar a las mujeres que muchas veces mueren en ese proceso de aborto. Yo creo que la propuesta ha sido engavetada todas las veces que fuimos con el impreso. No hay el interés de hablar de este tema, en ningún momento y hay que decirlo, es así. No, no hay la voluntad, no hay el interés, quizás no hay la capacidad de poder pensar más allá, porque para hablar de aborto dentro de la Asamblea tiene que ser con mujeres que acompañan el Poder Popular. No puede ser desde personas que no tienen ni idea de qué significa eso, incluso personas que no tienen aparato reproductor femenino. Entonces, es muy difícil poder conectar con esa, con esa necesidad, con esta problemática.
Si el debate no se da con las personas, entonces creo que falta mucho, falta mucho caminar para ese tema, igual que el matrimonio igualitario, igual que la despenalización del consumo de marihuana, por ejemplo, esa que llaman las tres marías en la Asamblea. Yo creo que estamos muy lejos. Estamos muy lejos de eso. A pesar de que somos un pueblo con conciencia histórica, a pesar de que somos un pueblo bastante de izquierda, hay cosas que no han permitido que podamos llegar a unos debates más profundos con relación a eso.
— ¿Y por qué tú crees que estamos lejos, por lo menos en el caso del aborto?
— Creo que la religión es una de las cosas que nos ha impedido poder acercarnos más, porque yo siento que no estamos nada cerca. Y hoy en día mucho menos, que se están atendiendo un montón de cosas más. Pero como decía, en un contexto de guerra como en el que estamos, de guerra mundial incluso, en el que estamos hoy en día, somos las mujeres las que más sufrimos todos los embates de esto. Entonces, se encrudece muchísimo más nuestra problemática: la precariedad, la pobreza, la miseria, todo eso va dificultándose más en este contexto de guerra y eso es necesario decirlo.
Entonces, cuando te digo que está lejos es porque en los próximos diez años estoy segura que no es una prioridad. Y estoy diciendo diez años como lo mínimo, pero no es una prioridad hablar de esto y sobre todo en este contexto. Igual, nosotros sí seguimos acompañando a mujeres en situación de violencia. En las comunidades hay defensoras comunales que están formadas, igual que las compañeras de parto humanizado, que están formadas con un programa maravilloso.
El plan de parto humanizado es pura poesía, es una cosa bellísima. Pero ¿cómo hacemos para que cuando llegamos a la institucionalidad con las víctimas o con las sobrevivientes acompañadas de esta figura tan importante como es la defensora comunal y como lo es, la promotora de parto humanizado, por ejemplo, le impiden el acceso a estas mujeres dentro de la institución. Es decir, no hay un reconocimiento del trabajo comunal y del trabajo tan importante que hacen estas mujeres dentro de la institución. Entonces, es lo que digo, de qué sirve tener tanta cosa linda escrita si en lo concreto, en la realidad, no nos dejan ejercer el poder popular. Y esto es parte de ese ejercicio, es parte del protagonismo que tenemos que seguir asumiendo.
— ¿Qué papel juega la educación en la formación de una conciencia feminista en nuestras comunidades?
— Es importante este punto porque el estudio es lo que hace que podamos enriquecer nuestro conocimiento. Lo que yo les decía, cuando llegábamos a estas comunidades, las mujeres estaban ejerciendo el feminismo, pero lo estaban ejerciendo empíricamente, sin tener una teoría, sin tener una conceptualización de todo lo que estaba ocurriendo en esos procesos políticos en estas comunas. Yo creo que el estudio, además tenemos muchísimas referentas, entre ellas, Argelia Laya, que nos ha dejado tanto, una mujer feminista, negra, para nosotras es nuestro principal referencia, en Venezuela. Traer la vida de Argelia y de muchas otras feministas que incluso están vivas, de María León, que es una mujer tan importante que nos ha enseñado tanto, que fue guerrillera. O sea, todo lo que tenemos que aprender de estas mujeres me parece que tenemos que seguir estudiando, tenemos que seguir formándonos y por eso llevamos los cursos de feminismo comunal a distintas regiones a nivel nacional.
El año pasado hicimos un curso nacional donde fueron muchísimas mujeres hasta del Esequibo. Recibimos nosotras mujeres aquí arriba en Los Venados, en el Waraira, y fue un curso maravilloso porque nos permite precisamente compartir, intercambiar experiencias y a partir de ahí saber que no estamos solas. Y con el simple hecho de reconocer que no estamos solas, que somos muchas y que si nos unimos tenemos mucho más fuerza, eso nos da una voluntad y una lucha incansable para seguir. Bueno, nosotras somos el relevo de un montón de mujeres que las llevamos aquí en los hombros, ¿no? Y así poder dejar esta lucha también a las nuevas generaciones, que ahorita también es un reto para todas estas nuevas generaciones, la tecnología, los bombardeos, o sea, todo el contexto ha sido una locura y cómo hacemos para que ellas también puedan tomar ese relevo.
Ley para una Vida Libre de Violencia
En la conversa, también abordamos la situación de los feminicidios en Venezuela y la necesidad de fortalecer la aplicación de la Ley para una Vida Libre de Violencia.
Consultada sobre si los feminicidios se han reducido, Briceño fue clara al precisar que “no tenemos una estadística clara de cuáles eran los feminicidios que se venían registrando desde hace cinco años atrás. Actualmente, hay una compañera que se llama Aymée Zambrano, de la plataforma Utopix, que lleva un seguimiento de los feminicidios, pero desde hace muy poco tiempo. Yo no sé si se han reducido, pero cada vez son más. Nos alarma bastante la cantidad de mujeres asesinadas en manos de hombres”.
Briceño explicó la diferencia entre femicidio y feminicidio, destacando que en este último existe una responsabilidad del Estado por omisión.
Señaló que cuando una mujer muere porque una institución pública no atendió oportunamente su necesidad —como en el caso de llegar a una maternidad con un aborto inducido y ser discriminada— se trata de un feminicidio, ya que la falta de acción institucional contribuyó directamente al desenlace fatal. En cambio, el femicidio corresponde a aquellos crímenes cometidos contra mujeres en los que el Estado no tiene participación ni responsabilidad directa.
En relación al papel de los hombres en la lucha feminista, destacó que “hay hombres que se dicen llamar feministas porque ayudan en su casa, porque cocinan. Eso no hace a ningún hombre feminista. Un hombre no puede caracterizarse como feminista. Tenemos aliados que acompañan esta lucha y los necesitamos, sin duda. Pero ustedes, los hombres —y señala a nuestro compañero periodista Juan Carlos Pérez—, también son víctimas del machismo y del patriarcado. Tienen la oportunidad de pensarse, de juntarse para transformar esa realidad, y yo creo que no lo están haciendo. Lo digo muy claro acá, incluso lo pueden ver como una convocatoria”.
Sin embargo, insistió en que el acompañamiento masculino es necesario, pero desde una posición crítica y consciente.
“Nosotras nos estamos juntando en círculos de mujeres, organizando cosas, resolviendo conflictos en las comunidades y en las instituciones públicas. Ustedes tienen que tener la voluntad de cuestionarse de qué forma se están relacionando y transformar esas prácticas arraigadas. No será de un día para otro, pero es necesario que lo hagan”, manifestó.
8M: Día de la Mujer y Consulta Nacional Popular
Este año, el Día Internacional de la Mujer en Venezuela coincide con la consulta nacional popular para definir proyectos comunitarios. La fecha, cargada de simbolismo, pone de relieve el papel protagónico de las mujeres en las comunas y en la vida política del país.
Al cierre de este contexto, surge la pregunta a nuestra invitada:
— ¿Qué significado tiene que el Día de la Mujer coincida con una consulta popular para definir proyectos comunitarios?
— Mira, tengo dos opiniones acerca de eso. Primero, me parece que, como dije, el 53 % de los Consejos Comunales está integrado por mujeres. Es decir, nosotras en las consultas populares siempre estamos ahí, desde muy temprano hasta muy tarde. Entonces delegamos quizás el trabajo de cuidado a otra persona o tenemos a los niños y las niñas ahí con nosotras en las escuelas, viendo cómo va todo el proceso electoral, ¿no? Por otro lado, el 8 de marzo es una fecha muy significativa para nosotras las mujeres, y así no haya una convocatoria oficial de marcha, nosotras salimos y nos concentramos en algún lado, donde sea, en la plaza El Venezolano, en Plaza Venezuela, en algún lado nos concentramos porque es un día para el encuentro.
Es un día para levantar nuestras banderas, es un día para el intercambio también de qué es lo que está ocurriendo con la mujer en el contexto en el que estamos. Me parece que de alguna forma esta consulta popular del 8 de marzo, de alguna forma opaca lo que es el 8 de marzo y el sentido que tiene el 8 de marzo. Porque además de todas las jornadas laborales que asumimos normalmente se nos suma justo ese día una consulta popular donde tenemos que estar movilizadas sí o sí. O sea, no es una opción, tenemos que estar movilizadas. Y lo que se desplaza en ese momento, lo que menos se prioriza es el encuentro en la calle, que siempre lo tenemos ahí presente.
El 8 de marzo sabemos que nos vemos en la calle. Seguramente no va a haber convocatoria de marcha porque es un día de otro tipo de organización popular. Ojo, y este tema de la aprobación de proyectos nos parece que es maravilloso. O sea, hay comunas que han avanzado muchísimo en sus proyectos y ahí es cuando uno ve resultados de que el poder popular realmente está ejerciendo el poder, ¿sí? Pero por otro lado, no quedamos de alguna forma con todas nuestras luchas invisibilizadas. Entonces, creo hay que tenerlo mucho en cuenta ese día. Y bueno, en la práctica obviamente vamos a estar ahí resolviendo alimentación, resolviendo votos, bajando a los adultos mayores para que vayan a votar y sabemos todo lo que hacemos un día de elección popular. Vamos a estar ahí reivindicando por supuesto el papel protagónico que tenemos las mujeres y bueno, levantando esas banderas.
Tambien se refirió a la movilización feminista en torno a la situación del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, agregando que “desde las bases venimos haciendo un esfuerzo comunicacional fuerte con el mensaje de ‘Los queremos de vuelta’. Todas las marchas desde el 3 de enero han estado bien representadas por las mujeres pidiendo la libertad tanto del presidente Maduro como de la primera dama. Y también hay que decir que la primera dama no es solo la esposa del presidente, sino que tiene una trayectoria política importante que muchas veces se invisibiliza. Tenemos la tarea de caracterizarla y reconocerla como un actor político. El tema de que ‘los queremos de vuelta’ no es solo una consigna, es que tienen que volver al pueblo venezolano”.
Mujeres de las Ciencias en Venezuela
Recientemente fue publicado el libro “Mujeres de las Ciencias en Venezuela”, volumen dos, una obra que reúne semblanzas de científicas venezolanas y busca visibilizar sus aportes en distintas áreas del conocimiento. Por ello, consultamos con nuestra invitada:
— ¿Cómo surge esta iniciativa y qué busca destacar
— Este libro es parte de poder responder a una deuda histórica que tenemos con las mujeres científicas que también han sido invisibilizadas. O sea, hemos sido invisibilizadas en distintas áreas. Ahora, en la ciencia específicamente tenemos una deuda muy grande con las mujeres. Hay mujeres venezolanas científicas que hacen un trabajo maravilloso y lo podemos presenciar tanto en el volumen I como en el volumen II de Mujeres de las Ciencias en Venezuela.
Bueno, tuve el honor de ser la coordinadora editorial, también soy una de las escritoras. Somos cinco mujeres las que escribimos 113 semblanzas que describen la vida de ciento trece científicas, de su proceso investigativo, los hallazgos, los obstáculos que han tenido estas mujeres al momento de hacer ciencia. Fuimos a ocho estados de Venezuela para buscarlas a ellas y conocer sus vidas. Hay mujeres de 18 estados, hay unas fallecidas. Incluso hay una víctima de femicidio que está descrita en esta semblanza, ella se llama Sailenka Solórzano, que le arrebataron la vida el año pasado y le quisimos hacer un homenaje en este libro, que además es grandísimo. O sea, es un libro de cuatrocientos treinta páginas.
Es un libro que nos costó un año toda la producción y que cuenta eso, la vida de mujeres científicas. Aprendimos de muchas áreas de investigación. Aquí hay químicas, hay físicas, hay electricistas, hay agrónomas, hay antropólogas, incluso no solo de las ciencias duras como llaman, sino también de las ciencias sociales.
Ya la ministra Gabriela Jiménez nos asignó el volumen III, es decir, esto se va a extender. Es un libro que es completamente gratuito y que precisamente la democratización del conocimiento implica que tenemos que tener acceso a este tipo de información o a este tipo de conocimiento. Entonces, bueno, ha sido bastante satisfactorio poder reconocer a todas estas mujeres en este libro. Además, hacerles unas fotos maravillosas con los fotógrafos que contamos, un equipo editorial de verdad muy bueno y por supuesto que la impresión también salió bastante bien. Lo presentamos en la FILVEN de Carabobo el fin de semana pasado. Este fin de semana lo vamos a presentar en la FILVEN de Miranda y próximamente en la FILVEN de Anzoátegui. La gente sabe que el libro ya está circulando, todo el mundo lo quiere. Y bueno, yo creo que la cantidad de libros impresos por ahora son mil seiscientos.
Visibilización de las mujeres venezolanas
La visibilización de la mujer venezolana ha sido uno de los cambios más significativos impulsados en las últimas décadas. En este proceso, tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro jugaron un rol clave al promover la participación femenina en todos los niveles, especialmente en el ámbito político.
Al respecto, Nied recordó el papel de ambos madatarios en la visibilización de la mujer dentro de la política venezolana, destacando que impulsaron la participación femenina en distintos niveles, especialmente en el ámbito político, donde antes la presencia de las mujeres era más limitada.
Como ejemplo, mencionó el acto del 8 de marzo de 2007 en el Círculo Militar, cuando Chávez entregó una flor como símbolo de compromiso con las mujeres, gesto que marcó un punto de partida para otorgarles mayor protagonismo.
Al ser consultada sobre quién podría considerarse más feminista entre Chávez y Maduro, Briceño fue categórica: los hombres no pueden ser feministas, aunque reconoció que lo políticamente correcto hoy en día es asumirse como tal.
En sus palabras, “quien se coloque fuera de ese marco está desubicado”. Señaló que incluso Chávez, pese a su formación militar y a la rigidez que suele acompañar esa disciplina, comprendía la importancia de la causa femenina. Reconoció también que existen contradicciones entre lo que se dice y lo que se practica, pero subrayó que ambos líderes han realizado esfuerzos significativos para dar visibilidad al trabajo y a las luchas de las mujeres venezolanas.
Briceño subrayó que, aunque falta mucho por recorrer, hoy la mujer es más visible que hace décadas,
“Hoy día la mujer es mucho más visible que hace veinticinco, treinta, cuarenta años. Ahora estamos en el camino. Cuando hablamos de la vida digna para las mujeres, no es solo participación política. Es tener hogares dignos, alimentación digna, escolarización y democratización de la educación universitaria. Eso fue algo que despertó el presidente Chávez y fue muy importante, sobre todo para las mujeres. Mujeres de sesenta años aprendiendo a escribir. Mi abuela fue una de ellas. Fue un despertar muy grande”.
Actividades de Ciudad CCS en el marco del Día de la Mujer
Briceño, informó que la Fundación para la Comunicación Popular CCS ha preparado una programación especial para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, que se desarrollará a partir del lunes 9 de marzo en Ciudad CCS.
Las actividades buscan resaltar el protagonismo femenino en la cultura, la defensa de derechos y la construcción de espacios de encuentro comunitario.
Entre las iniciativas destacan:
- Clase magistral de tambor, un espacio que conecta la percusión con las raíces ancestrales y el simbolismo de la mujer como portadora de vida.
- Clase de defensa personal, orientada a brindar herramientas de protección y supervivencia ante situaciones de violencia, reafirmando que no se trata de enfrentar a los hombres, sino de garantizar la seguridad de las mujeres.
- Jornada de bailoterapia, porque la alegría, el movimiento y el ejercicio también forman parte de la fuerza femenina y de la unión comunitaria.
- Foro sobre el protagonismo de las mujeres en la historia de Venezuela, abierto al público, que permitirá reflexionar sobre los aportes y luchas que han marcado el camino de las venezolanas.
- Feria de emprendimiento femenino, un espacio para que mujeres creadoras y trabajadoras ofrezcan sus productos y servicios, fortaleciendo la llamada economía feminista y promoviendo la independencia económica como herramienta clave para superar situaciones de violencia doméstica.
En este marco, Nied envió un mensaje inspirador a todas las mujeres que leen estas letras, invitando a “seguir levantando nuestras voces, no nos quedemos calladas. Somos dignas de vivir en armonía y felicidad en nuestras comunidades. Nos gusta el trabajo político y debemos salir cada vez más al espacio público para ejercerlo desde la perspectiva de las mujeres”.
NAILET ROJAS / FOTOGRAFÍAS: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS
