Colombianos explotan contra De la Espriella tras el terremoto
Entregó balones con el logo de su partido mientras cifra de heridos asciende a 4 mil 200
18/08/26.- A una semana del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, la indignación popular contra el presidente Abelardo de la Espriella se ha intensificado de forma drástica. El saldo trágico de la catástrofe ya roza los 300 muertos, más de 4.200 heridos y casi 185.000 damnificados, mientras 143 personas continúan desaparecidas bajo las ruinas. A pesar de la magnitud de la crisis, el mandatario ha rechazado sistemáticamente la ayuda humanitaria y los equipos de rescate ofrecidos por múltiples naciones, limitando la cooperación internacional a gobiernos con los que comparte afinidad ideológica de extrema derecha, una decisión que ha dejado la remoción de escombros en manos de los propios ciudadanos.
La respuesta del mandatario ha sido tachada de esperpéntica e insensible por las comunidades más castigadas por el sismo, como Buenaventura. En lugar de garantizar insumos vitales para la población, De la Espriella protagonizó un polémico acto de propaganda al repartir balones de fútbol desde su vehículo en zonas de desastre. Los balones, grabados con el lema "Defensores de la patria", desataron la furia de los sobrevivientes, quienes denunciaron el gasto superfluo en publicidad gubernamental mientras los hospitales colapsan, escasean los alimentos y las medicinas, y cerca de 26 infraestructuras escolares permanecen destruidas.
"¿Cuántos millones se gastaron en poner un maldito logo a ese balón que está ahí? Mientras los niños están allá, en el hospital, en la clínica. Aquí tenemos crisis en la salud, en educación... Se cayeron 26 colegios. ¡26 colegios!", ha preguntado entre gritos de angustia e indignación un adolescente de la comunidad, quien no puede creer que el presidente de Colombia llegue con balones y no con medicinas, alimentos y más equipos de rescate y reconstrucción, idicaron fuentes internacionales.
Campesinos del Valle del Cauca exigen auxilio urgente tras el terremoto
Los habitantes de zonas rurales en Ansermanuevo y El Cairo, en el departamento del Valle del Cauca, enfrentan una situación crítica tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que azotó a Colombia. Ante la completa ausencia de las autoridades para evaluar los daños o enviar asistencia oficial, los campesinos han izado banderas blancas con el mensaje "Ayuda, SOS". Muchos damnificados permanecen en viviendas con graves fallas estructurales y a punto de colapsar, temerosos de perder el techo que les queda o de sufrir nuevos derrumbes mientras esperan inspecciones técnicas.
La ayuda humanitaria que reciben es casi nula y proviene únicamente de donaciones espontáneas de conductores que transitan por las carreteras locales. Familias cuyas casas y comercios sufrieron pérdidas totales sobreviven con escasos víveres entregados por particulares, como libras de arroz. Sin embargo, los afectados señalan que su principal necesidad son materiales de construcción, especialmente láminas de zinc para reparar techos, y la presencia urgente de ingenieros que determinen si sus hogares aún son habitables.
CIUDAD CCS
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