Al derecho y al revés | De 13 colonias pobres, el país más poderoso
Por Domingo Alberto Rangel
22/07/2026.- Es difícil creer en todo lo que diga el presidente Trump, porque sus acciones, a pesar de lo poderosas que parezcan, están condicionadas a ganar, o al menos a salir airoso, en las elecciones de noviembre, fecha en la que se elegirán la mitad de los cargos legislativos nacionales según las leyes de Estados Unidos.
Y como es sabido, desde que la Ilustración francesa expuso por primera vez una tesis para equilibrar los poderes públicos, en Estados Unidos, por más poderoso que parezca un jefe de Estado, si viola la ley, es penado con castigos que van desde multas, en casos leves, hasta negociaciones que pueden significar la pérdida del cargo, como sucedió con Richard Nixon.
En cristiano nuestro, eso significa que todos los actos, de aquí hasta las elecciones de "medio término" en noviembre, de un peleador como Donald Trump se dirigen a intentar recuperar los apoyos perdidos en estos años de guerras ¡con inflación y desempleo!
En ese sentido, el partido de Trump, que por los momentos es el republicano, introdujo una ley que debería tener en ascuas a la opinión pública de ese país. Es un proyecto de ley que intenta beneficiar a los veteranos de cualquiera de las múltiples guerras que han iniciado o en las que se han involucrado los estadounidenses.
Aquí hago un paréntesis para resaltar que en EE. UU. han construido una leyenda alrededor de los "veteranos" que los hace distintos, en teoría, a los otros gringos que nunca fueron a una guerra.
Claro que, como todas las leyendas, esta tiene mucho de deseos que distan de la realidad: en el grupo de los veteranos hay de todo, como en el resto de la sociedad yanqui.
Los hay que fueron heroicos e incluso algunos que, por haber resistido años de prisiones y torturas, han basado carreras políticas exitosas. Es conocido que el hermano mayor del presidente Kennedy falleció en una misión durante la Segunda Gran Guerra y que el mismo mandatario también estuvo a punto de morir en aquel conflicto, a consecuencia de lo cual padeció inmensos dolores en la espalda el resto de sus días.
Aun así, apartando a héroes y heroínas —reales o ficticios—, en el grupo de los veteranos hay más consumidores de drogas ilícitas que en otros colectivos.
También es cierto que, al regresar de una guerra y ser licenciados, han gozado de pensiones y beneficios que no han tenido otros gringos. Durante los largos años en que los sueldos de EE. UU. permitían vivir lo que ahora llaman "dignamente", algunos —por decir muchos— se acostumbraron a vivir casi al margen de la legalidad y sin trabajar. Estos veteranos soñaban con guerras idealizadas de su pasada juventud en Vietnam, Afganistán, Irak, etc., y en un momento dado votaron por Trump hasta que la inflación se comió sus pensiones. Por eso, ahora aparece de nuevo super-Trump ofreciendo darles "reconocimientos" especiales mediante una ley que han bloqueado entre demócratas y un grupo creciente de republicanos.
Por ahora, la ley bloqueada no amenaza con endeudar al Congreso algún día en tanto que les aprueben a los demócratas, a cambio de su voto, una ley para dificultar aún más la inscripción de ciudadanos en el registro electoral.
Hasta aquí el corto recuento, que se vuelve largo. El que quiera ahondar puede buscar en internet. A mí me basta con lo que un buen observador puede atestiguar, y es que si esa ley les parece a los ciudadanos estadounidenses correcta, es porque han abjurado de los principios que hicieron de trece colonias pobres el país más poderoso del mundo. De esos principios, el principal es el trabajo duro y honesto, con el cual —entre guerras y amenazas— la nación norteamericana se convirtió en un imperio.
¡Si van a premiar a los que poco trabajaron y mucho guerrearon, el Estado y la ciudadanía deben estar considerando que los civiles son medio pajuatos!
¡Y mosca, que a nosotros eso nos afecta! Recordemos lo que sucedió al terminar nuestra guerra de independencia, cuando los militares se cogieron las mejores tierras que dejaron los españoles, acto que nos ha salido más caro que mandar a vacacionar a nuestros generales en Europa.
Etiquetas
Compartir












