Desde afuera | Carsten Hanke

La Revolución Bolivariana es el único camino correcto hacia la paz

09/04/2026.- El presidente de GeFis advierte que pocos medios alemanes informan de manera veraz sobre Venezuela.

***

Conocí a Carsten Hanke el año pasado en el Encuentro Mundial Antifascista. Muchos ñángaras ya nos habíamos hecho amigos y advertimos que Carsten estaba solo. No hablaba inglés ni español. Sin embargo, este señor de imponente porte estaba feliz de estar en Venezuela. Por suerte, pude comunicarme con él en alemán, y nos integramos todos de inmediato. Carsten Hanke no solo es un militante comunista de corazón, sino que su convicción política lo ha llevado a dar un paso al frente en beneficio de la humanidad. Junto a Carolus Wimmer, fundó en 2020 la Sociedad por la Paz y la Solidaridad Internacional (GeFis, por sus siglas en alemán). Se trata de una organización que brinda apoyo político y económico a través del trabajo de solidaridad con todas las fuerzas progresistas de América Latina. El equipo de GeFis no solo está comprometido con transmitir en Europa la verdad sobre los movimientos progresistas en Latinoamérica a través diversos eventos y acciones de calle, sino que, además, recolecta dinero y medicinas en Alemania para brindar asistencia a Nicaragua, Cuba y Venezuela. La solidaridad de Carsten hacia nuestra Revolución Bolivariana incluso lo llevó a participar en nuestro país desde 2020 como observador electoral internacional.

Este fervor político y social es herencia de sus orígenes. Carsten nació en 1960 en la ciudad de Rostock (al norte de su país), vivió en la antigua Alemania Democrática (Alemania Oriental) y mantiene sus ideales incluso luego de la reunificación alemana.

Conozcamos más cómo nos ve Carsten desde afuera.

—¿Puede presentarse brevemente? ¿De dónde viene, cuál es su relación con Venezuela, cómo comenzó todo y cuáles son sus experiencias personales?

—Mi nombre es Carsten Hanke. Nací en 1960 en Rostock, en la República Democrática Alemana (RDA). En la parte de Alemania que, como resultado de la Segunda Guerra Mundial, construyó el primer Estado alemán, donde la clase trabajadora ejerció el poder político.

La RDA se había fundado en 1949, así que habían pasado apenas once años desde su fundación y, a pesar de grandes esfuerzos, todavía eran visibles y perceptibles los rastros de la destrucción de la Segunda Guerra Mundial.

Por lo tanto, crecí hasta la caída de esta república socialista alemana en 1990; los primeros treinta años de mi vida en condiciones socialistas y los siguientes treinta y seis años bajo condiciones capitalistas. Así que, a partir de mis propias experiencias, puedo permitirme un juicio sobre bajo qué condiciones sociales se vive mejor. Este es un tema del que se podría hacer una entrevista extra o incluso una asamblea cuando esté en Venezuela.

Mi relación activa con Venezuela comenzó en 2007 en Alemania, cuando cerca de mi lugar de residencia en Rostock, en Heiligendamm, el balneario más antiguo de Alemania, se celebró la cumbre del G7. Yo era un miembro delos 100 mil manifestantes que protestaban contra esta cumbre. En una de estas manifestaciones, donde también estaban presentes muchos invitados internacionales que informaban sobre los efectos de esta política imperial del G7 desde distintos países, el doctor Carolus Wimmer también asistió como invitado a varios eventos, donde habló sobre Venezuela y la Revolución Bolivariana, así como sobre las sanciones ilegales de Estados Unidos y la UE según el derecho internacional. Estos eventos siempre estuvieron llenos hasta el último lugar. Tuve la gran suerte de conocer en person al doctor Carolus Wimmer al final del primer evento. De inmediato, nos entendimos muy bien y así aprovechamos estos días de protesta contra la cumbre del G7 para más encuentros y conversaciones muy interesantes.

Luego de varios años compartiendo en la militancia, pude recibir a mi amigo Carolus en mi casa como huésped por un breve tiempo. Lo aprovechamos para trabajar tanto política como organizativamente. Este momento fue, en principio, el nacimiento de la organización Sociedad por la Paz y la Solidaridad Internacional (GeFiS e.V.), fundada dos años más tarde.

Mi relación actual con Venezuela se ha vuelto mucho más intensa y consciente, incluso verdaderamente amistosa, gracias a las numerosas visitas in situ. Es algo diferente a solo leer información, porque cuando no existe experiencia práctica, como a través de visitas al lugar, uno no percibe lo leído de manera tan emocional.

—Usted lleva medicamentos a Venezuela, ¿cómo hace esto posible? ¿Qué inconvenientes ha tenido al respecto?

—Regularmente hacemos convocatorias de donaciones, donde solicitamos aportes financieros. Al mismo tiempo, recolectamos a través de nuestros contactos, en conferencias, etc., diversos bienes de solidaridad. Esto lo llevamos luego en nuestros viajes a Venezuela en maletas, cajas, mochilas, etc., y lo distribuimos directamente en el lugar a los necesitados o lo entregamos.

Ha habido problemas organizativos de vez en cuando, de los cuales todos los involucrados han aprendido, pero estos se debían son especial a nosotros mismos, porque éramos inexpertos y porque estas sanciones ilegales de Estados Unidos y la UE también nos afectan de manera tangible. Solo un ejemplo: ninguna aerolínea de Alemania vuela directamente a Venezuela. A menudo elegimos la opción con Turkish Airlines a través de Estambul, porque es la opción más económica para nosotros, pero, lamentablemente, también es la ruta de viaje más larga. En la actualidad, no es posible enviar medicamentos, porque no podemos garantizar que lleguen a Venezuela.

Desde 2023 podemos adquirir medicamentos de forma directa con la tarjeta de dinero de nuestro banco en Venezuela, lo que facilita enormemente nuestra logística.

—¿Qué opinión tiene sobre la Revolución Bolivariana en Venezuela?

—La Revolución Bolivariana, en la medida en que la conozco y experimento, es el único camino correcto hacia la paz y el desarrollo libre de todas las capacidades del ser humano para una sociedad socialmente justa. Aunque, según mi convicción, la Revolución Bolivariana recién se encuentra al principio y aún queda un largo y difícil camino por delante. Diría que luchamos juntos por la continuación de la Revolución Bolivariana.

—¿Qué recomendación daría a la gente en Venezuela?

—Como extranjero, dar recomendaciones a un pueblo es más que arrogante, hasta reprobable. Eso no puedo ni quiero hacerlo. También estoy convencido de que la actual dirección política y la gran mayoría del pueblo venezolano tienen la fuerza para hacer lo correcto por sí mismos.

Considero importante formarse continuamente, sobre todo en la fase tan difícil en la que se encuentra Venezuela en la actualidad. Es importante estudiar el desarrollo social. Este es un proceso largo y sobre todo constante. Comienza con ocuparse primero de las enseñanzas de Karl Marx, Friedrich Engels y Lenin.

Un pueblo educado es para el capitalista el arma más peligrosa, porque el trabajador lucha por sus derechos.Si sabe cuáles son sus derechos, es capaz, a través de su conocimiento adquirido, de transmitir dicho conocimiento, organizarse y desarrollar la fuerza para liberarse de la explotación.

He conocido a los venezolanos como personas muy emocionales. Además, poseen una sensibilidad muy fina para la justicia y la injusticia, pero a menudo les falta reconocer las relaciones y los antecedentes de esta injusticia existente o cómo, justo ahora en Venezuela, conducir una diplomacia de paz en lugar de un "choque de fuerzas" con Estados Unidos, un socio abrumadoramente poderoso. Conocer y comprender estas relaciones debe ser transmitido a la población. La teoría, por amarga que pueda ser esta constatación, no se ha transmitido o se ha transmitido de manera insuficiente al pueblo desde la victoria de Hugo Chávez.

He conocido en Venezuela a muy buenos científicos sociales, y leo yo mismo con gran interés sus publicaciones, Sé por ello que ustedes tienen el potencial en el pueblo para cerrar esta brecha educativa. Es un proceso largo que nunca termina. Con este conocimiento, cada etapa hacia el socialismo es más segura y estable, como verter los cimientos de una casa sobresaliente del socialismo con hormigón armado.

—¿Qué mensaje desea transmitir a la gente de Venezuela?

—Primero quiero transmitir a todos los venezolanos progresistas la certeza de que no están solos en su justa lucha contra el imperialismo estadounidense con todos sus aliados, incluso de la UE. Justo ahora, como resultado del 3 de enero de 2026, se ha demostrado que millones de personas en todo el mundo están a su lado y muestran solidaridad. Incluso en Alemania me sorprendió de manera positiva la cantidad de personas que mostraron solidaridad espontánea y que protestaron frente a la Embajada de EE.UU. en Berlín en pocas horas. Esta certeza de solidaridad internacional debería darles, además, fuerza y coraje para continuar con su justa lucha.

Pero la victoria sobre las agresiones de Estados Unidos se logra primero en el propio país. Eso debe estar claro para todos ustedes.

Al mismo tiempo, es importante que se sigan formando políticamente, porque a través de las muchas noticias falsas en internet, que en muchos casos están controladas por la IA, siempre intentarán dividir su lucha unida, causar inquietud, generar desconfianza, etc.

Confíen en sus fortalezas de unidad solidaria, en las impresionantes demostraciones organizadas de manera espontánea. Utilicen sus fortalezas en la comuna, con las estructuras que allí existen, para informarse mutuamente, formarse allí y organizar la lucha allí. Nunca olviden: la noche siempre es más oscura antes del amanecer, lo que significa que después de una derrota o revés como el 3 de enero de 2026, también habrá éxitos que lograremos juntos. ¡Luchamos juntos y venceremos! Nuestro corazón late a la izquierda.

 

María Eugenia Acero Colomine

@mariacolomine


Noticias Relacionadas