Historia Viva | Maduro: más allá del secuestro

01/04/2026.- Las palabras de un venezolano llamado José —como la voz desesperada de un pueblo que requiere una suerte de explicación o desagravio es sumergida en la espesura de la confusión propagandística imperialista— ante la arremetida de una acción que tocó el corazón simbólico del poder en Venezuela al secuestrar al presidente Maduro, precedido por una larga campaña para sugestionar a ese pueblo que amaneció violentado y que luego siguen contaminando con una propaganda verdaderamente artera en la que el poder imperial oculta la imagen y voz de Maduro cada vez que debe ser humillado ante un poder supranacional para seguir montando la retórica de la derrota.

Es claro que la treta de Trump es engañar hasta más no poder; en principio, la ilegalidad universal y violenta del Gobierno de Estados Unidos contra Venezuela no tiene límites en el derecho internacional. A Maduro se le está aplicando un trato cosificador, no como sujeto con identidad pública, como presidente de una república independiente; está siendo cosificado por las instituciones norteamericanas, porque no se trata ni siquiera de un juicio político, por cuanto ello se entendería como una “sensatez legal” que no la tiene. Se trata de la puesta en escena de una tediosa y larga tortura que el presidente venezolano y su esposa han resistido con gallardía y que Venezuela igualmente resiste calladamente, porque la coerción es manifiesta para hundir a la patria poco a poco y arrodillarla para montar a sus títeres en el poder.

La estrategia intenta claramente generar desconfianza entre el pueblo venezolano y la dirigencia bolivariana para zanjar la división y debilitar la estructura social que se ha fortalecido en 25 años de gestión chavista, popular y antiimperialista. Esa es la tarea principal que debe cumplir la encargada de Negocios de Estados Unidos, Laura Dogo.

La operación del golpe del 3 de enero de 2026 está en pleno proceso. Se trata de un efecto continuado; nos preguntamos: ¿cuántos cuadros políticos chavistas están conscientes de ese proceso en desarrollo? Por ello debemos seguir movilizados, consolidar las comunas como forma social avanzada, seguir en la contrapropaganda y moralización del pueblo para fortalecer sus esperanzas, vigorizar el espíritu antiimperialista de nuestra Fuerza Armada, que es pueblo armado; aquellas viejas consejas fragmentarias de civiles y militares como dos cuerpos separados quedaron en el siglo XX; era la retórica politiquera de la derecha antes de 1999.

Las apariencias de un “juicio” que no tiene sustento legal ni en Estados Unidos ni en ninguna parte del mundo no solamente ha violado sus propias leyes, sino que se trata de un tinglado teatral, una operación lenta tan fría como lo hicieron con Julian Assange.

¿Cuánto durará ese “juicio”? Es tan arbitrario que será hasta que le dé la gana a Trump, o hasta noviembre de 2026, cuando la correlación de fuerzas en el Congreso logre una ventaja favorable para sacar del Gobierno a Donald Trump. Mientras tanto, Maduro se convierte en nuestro Mandela latinoamericano, según las palabras de Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación de Rusia.

Aldemaro Barrios Romero

 

 


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