Xin chào | El que entendió, entendió

El beisbol es un 90% mental.
La otra mitad es física.
Yogi Berra
Mejor no podía ser el momento y lugar en el cual el beisbol venezolano mostró ante el mundo el talante bullisioso y alegre de un pueblo amante de la paz y la alegría. Mejor no podía ser el lugar, como el estadio Loan Deport Park de Miami, uno de los más modernos de la pelota estadounidense, donde un promedio de 35 mil aficionados por día se dieron cita durante para sentir la algarabía de los hijos de Bolívar, de Chávez, Maduro y Cilia, bailando al ritmo de la banda Tambor Urbano. ¡Cómo para no olvidarlo!.
No fue poca cosa que en ese momento Venezuela haya ganado por primera vez el máximo galardón del Clásico Mundial de Beisbol, bajo la batuta del incansable venezolano Omar López, a 85 años de aquella copa conquistada por los venezolanos en La Habana, escenario de la III Serie Mundial del Beisbol Aficionado de Primera División, en plena Guerra Mundial. Allá se habían dado cita las novenas de República Dominicana, México, Panamá, Nicaragua, Estados Unidos, San Salvador, Venezuela y Cuba.
A pesar que el ambiente belicoso era parecido a la cita de La Habana en 1941, con un 3 enero, aun fresco, las autoridades venezolanas habían aceptado de montar la Segunda Edición de la Serie de las Américas, en el magestuoso estadio Monumental Simón Bolívar, ubicado en La Rinconada, donde Magallanes logró el título, tras derrotar a Caimanes de Barranquilla (Colombia).
Diría Diosdado Cabello, ¡ qué el que entendió, entendió!, ante un pueblo que no baja la guardia ante las adversidades, y que a pesar de los acontecimientos del 3E, sigue adelante a pesar del dolor ante el secuestro del Presidente Nicolas Maduro y la Primera Dama Cilia Flores de Maduro. Valió la pena y por allí anda el hermoso trofeo, de mano en mano, que recorrerá a toda Venezuela.
De Oswaldo Guillén a Omar López
El histórico galardón campeonil obtenido por el beisbol profesional venezolano el pasado martes 17 en el Clásico Mundial de Beisbol 2026, tras derrotar a Estados Unidos, nos recordó el logró alcanzado por el mirandino de Guarenas, Oswaldo Guillén, como manager de los Medias Blanca de Chicago, en una final grande liga, ante Astros de Houston, en la Serie Mundial de 2005, año en el cual Guillén sumó 99 triunfos.
Cuando el carismático guarenero tomó las riendas de Chicago, ese equipo tenía una sequía desde la Serie Mundial de 1917, es decir que hacía 87 años sin subir al podium, por lo cual la gestión del venezolano al frente del equipo patiblanco fue considerada como una verdadera proeza en la Ciudad de los Vientos, por donde han pasado varias figuras venezolanas, como Luis Aparicio, único pelotero criollo exhaltado a Cooperstown, Alfonso “Chico” Carrasquel, además del lanzador Freddy García, ganador del partido decisivo que dió la victoria a Chicago en aquella Serie Mundial, de 2005.
En medio de la euforia, al obtener la preciada copa peloteril, Guillén mostró su admiración por el presidente Chávez, lo cual le valió una campaña de sectores reaccioanrios venezolanos radicados en EE.UU. A partir de ese momento el manager mirandino debió soportar una intensa campaña mediática, sobre todo en Miami donde había sido contratado por los Marlyn de Florida, donde no le perdonaron haber mostrado su admiración por el comandante Fidel Castro, e igualmente fue atacado por la colonia cubana mayamera.
El mirandino regresó a Venezuela en el Campeonato de 2023-2024, para tomar las riendas de la novena guaireña, logrando rescatar del olvido a Tiburones de La Guaira, que tenían 38 años sin acariciar un trofeo campeonil. Pero además, Guillén se dio el gustazo de traerse la Copa de la Serie del Caribe 2024, celebrada en Miami, donde años atrás la gusanera batistera había presionado para que los Marlyin expulsaran a Guillen como manager. En esa Serie del Caribe, Tiburones se consagró como campeón, tras blanquear en el juego bonito a los Tigres del Licey (República Dominicana) 3x0, el 9 de febrero en el Loan Deport Park. Ese fue el primer título caribeño de Tiburones y el octavo para Venezuela, marcando así un hito histórico con récord de asistencia En ese mismo escenario de Miami, Venezuela acaba de titularse como campeón del Clásico Mundial de Beisbol 2026.
La reciente cita de Miami resaltó la magistral conducción del manager Omar López, por su particular esquema para rotar su staff de lanzadores, sobre todo en los capítulos cruciales de los últimos tres (3) partidos que le permitieron abrirse paso hacia la conquista del máximo galardón. Puntualizó el parcimonioso estratega que siempre se sintió seguro de su rotación, porque además contó con un excelente equipo de colaboradores, como Miguel Cabrera en la parte de bateo y Johan Santana, con el roster de lanzadores, que sin ser muy conocidos supieron descifrar la instrucciones del piloto, sobre todo en los retos frente a los caballos de la recta final, como Japón, Italia y finalmente la novena local, los Estados Unidos, en un dramático final, que le permitió a Palenzia administrar a los grande todo su repertorio sin parpadear un instante.
Resaltó Omar López, el papel desempeñado por la fanaticada venezolana que no descansó en su afan de mantener en alto el espíritu alegre y de optimismo para inyectarle adrenalina y seguridad al equipo venezolano desde todos los rincones de los graderios, siempre al ritmo de los cueros y trompetas de Tambor Urbano.
Al inicio de la contienda beisbolera, antes de la temporada regular del beisbol mayor, el piloto venezolano resaltó el compromiso mostrado por sus muchachos desde el primer día de la contienda, subrayando su confianza en el bullpen y los voluntariosos muchachos quienes sin tanto renombre supieron asumir con responsablidad sobre el terreno de juego sin aspaviento pero con gran optimismo y alegría. A quienes llamó sus “heroes sin nombre”, a la final fueron los grandes galardonados, para iniciar por todo los siguentes compromisos ante diferentes equipos del beisbol estadounidense, que prontamente romperan el celofan de esta temporada 2026.
Todos los partidos, señaló a la prensa Omar López, fueron valorados por su equipo rector, porque superaron el reto frente a lo más granado de la pelota mundial sobre todo el dueño de casa y el tricampeón Japón, que se presentó, como era de esperar con un trabuco encabezado por el multifacético Shogei Otami y otras estrellas, de armas tomar.
La Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delsy Eloina Rodríguez Gómez, no se despegó de la pantalla televisina y al final de la histórica contienda peloteril, saludo a los heroes y anunció que el 17 de marzo fue decretado el Día del Beisbol en Venezuela y que el trofeo recorrerá todos los estados del país.
A pesar del silencio de la mediática estadounidense ante el masivo mensaje de la fanáticada venezolana desde el estadio Loan Deport Park, dedicados a los heroes encarcelados en Nueva York, desde graderios y pasillos del coso mayamero se oyeron mensajes solidarios para Nicolas y Cilia, que ya habían retumbado por calles y avenidas de toda Venezuela, con millones de mesajes que el pueblo venezolano envió desde la misma madrugada de ese glorioso dia para que los gritos penetraran los calabozos del Centro de Detención Metropolitano (MDC Brooklyn).
Ángel Bastidas G.
Consultas:
- venezuela-news.com (2026), marzo 26.
