Historia viva | Los rostros del engaño

04/03/2026.- Las noticias cambian súbitamente de la noche a la mañana, pero no nos dejemos engañar por la emocionalidad de los disparates de Trump o Netanyahu. El ataque a Irán con el magnicidio del ayatola Alí Jamenei, el asesinato de su familia y parte del alto mando iraní, si bien resultó otra tragedia que abona el camino para una confrontación nuclear de consecuencias catastróficas para el mundo, de nuevo no alcanzará los fines funestos que EE. UU. se propone.

En el orden interno de Estados Unidos, miles de soldados son enviados como carne de cañón para que la plutocracia siga aumentando sus megaacumulaciones de capital, mientras que los sacrificados en la supuesta defensa de su país en conflictos a miles de kilómetros fuera del alcance de la jurisdicción territorial no regresarán vivos o muchos de ellos lo harán destrozados y frustrados, como el caso de Erick Slover con la pérdida de su dignidad y vergüenza.

A casi dos meses del ataque furtivo del ejército norteamericano contra Caracas para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y de la “muestra” del suboficial mayor Erick Slover en el Congreso de EE. UU. el 24 de febrero de 2026, los análisis pasan por la lectura del lenguaje corporal, primero del presidente Trump, el rostro apesadumbrado de Slover y la patética cara contradictoria del secretario de Estado, Marco Rubio.

Escuchar a Trump decir sandeces con las mismas frases simples y repetidas, con los mismos verbos y adjetivos superlativos, con un lenguaje confrontativo de poder que no se sale del “nosotros vs. ellos”, pero sobre todo cargado de mentiras, datos engañosos y contradictorios, en contraste con algunas señales corporales que lo delatan como mentiroso en la puesta en escena de un show televisivo, que es lo patético de sus espectáculos baratos.

El descaro y la falta de vergüenza de Trump fueron turbadores al presentar al suboficial piloto que fue herido por soldados venezolanos con ametralladoras punto 50 por violar el espacio aéreo venezolano y adentrarse a la residencia de resguardo del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores para secuestrarlos; fue presentado como un acto heroico de “orgullo” de cuarentena, por cuanto la expresión del rostro de Erick Slover mostraba dolor, enfado y frustración ante la dura realidad por la pérdida de la capacidad motora y orgánica sufrida por los disparos en una zona corporal delicada.

Las heridas sufridas por Slover lo incapacitaron de por vida, en tanto las afectaciones de las balas punto 50 perforaron el blindaje y superficies duras del helicóptero y, al impactar en su cuerpo, la gran masa del proyectil y su alta velocidad transfirieron una impactante carga de energía cinética masiva. La onda expansiva del proyectil destruyó huesos con fracturas múltiples en piernas y caderas, pero sobre todo en tejidos blandos como los testículos y pene, de manera irreparable; la presión hidrostática generada al entrar en el cuerpo pudo causar fallos catastróficos en órganos sólidos y vasos sanguíneos principales.

A este trauma físico hay que agregar el daño psicológico, que terminará en un estrés postraumático no solo del soldado, sino del grupo familiar, empezando por su esposa, que, por lo general, deriva en situaciones de desconexión con la realidad, pérdida de autoconfianza, neurosis y desorganización conductual aguda que afecta al soldado y a la familia.

La noción de “excepcionalidad” que Trump muestra en su línea discursiva se cayó, toda vez que fue evidente la disconformidad del rostro de Marco Rubio, posiblemente ante su rechazo al mostrar al adolorido Slover o la captura esos días de un grupo de terroristas cubanos mayameros, enviados a generar escenas de miedo en Cuba, pero cuya operación fue frustrada por las fuerzas militares y el sistema de seguridad del pueblo cubano.

Ese falso orgullo de Trump raya en la sociopatía, por cuanto no analiza que las más de cien personas asesinadas en Venezuela tienen familias, víctimas indirectas que fueron afectadas sin ninguna razón, como fue afectado el pueblo venezolano y, sin embargo, las comunas siguen produciendo, se mantiene el orden interno y el desarrollo del proceso bolivariano, lo que da un agregado a la frustración de un soldado como Slover al ver su irracional "inmolación" por una supuesta defensa hemisférica contra una amenaza virtual localizada en la disonancia cognitiva de los mandatarios estadounidenses.

Lo mismo ocurre con Irán, que seguirá su ruta de liberación en tanto haya una estructura social consolidada, cuyos ataques y agresión magnicida reafirman lazos de solidaridad antiimperialistas entre ese pueblo y los pueblos del mundo.

Aldemaro Barrios Romero

 

 

 


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