Caracas como centro de poder de la República

En 1830 la capital de Venezuela se debatía entre Caracas y Valencia.

Caracas en 1830

Nueva República, nuevas discusiones

Lejos de traer calma y estabilidad política, el proceso de separación de la Gran Colombia[1] afloró conflictos internos en Venezuela en torno al centro de poder de la República. En el año 1830 se iniciaron las sesiones ordinarias del Congreso Constituyente, el cual instauró las bases de la nueva República. Estas discusiones se efectuaron en la ciudad de Valencia, uno de los principales cantones que defendió al general José Antonio Páez durante los sucesos de La Cosiata en el año 1826.

En esa ciudad tuvo una gran influencia política el diputado Miguel Peña, quien en el seno del Congreso, fue uno de los principales diputados que fomentaron las decisiones consideradas más apropiadas para la nueva Constitución, descartando aquellos regímenes ya aplicados en Venezuela como el federalismo de 1811 y el centralismo, con las constituciones de 1819 y 1821.

Para ese entonces, se inició el debate con respecto a la ubicación de la capital de Venezuela. El Congreso se encontraba dividido en dos grupos: el círculo del centro, encabezado por el diputado Miguel Peña, partidario de Valencia como capital de la República y el círculo caraqueño, liderado por el diputado Ángel Quintero, a favor de Caracas como capital de Venezuela.

Peña resolvió desde un principio establecer la ciudad de Valencia como centro del poder, en razón de la gran influencia que tenía  sobre el general Páez, pero dicha situación debía poseer un marco legal, por lo que, el Congreso Constituyente en su sesión del día 16 de septiembre de 1830, abrió la discusión sobre este asunto sin lograr la aprobación de sus miembros, ya que debía ser sancionada la Constitución para elegir la capital de la República.

Este fue el argumento esbozado por el diputado Quintero y otros diputados, reseñados en las Actas del Congreso Constituyente de 1830 (1979, Tomo IV, p. 69), por considerar este ámbito fuera de orden, situación que incomodaría al diputado Peña, contando que ya se encontraban establecidas algunas oficinas de las secretarías o ministerios del Poder Ejecutivo en Valencia, hecho que enfrentó directamente a estos dos grupos en el Congreso. 

Valencia, capital provisional de la nueva República

Sancionada la nueva Constitución el 22 de septiembre de 1830, bajo un sistema de gobierno centro-federal, el diputado Peña restableció las discusiones sobre la capital de la República, sin embargo, la noticia llegó a Caracas y fue tomada con desagrado. A este respecto, el diplomático Sir Robert Ker Porter calificó en su obra Diario de un Diplomático Británico en Venezuela (1825-1842), el cambio de ubicación de la capital de Venezuela como “…la más inaudita locura” (1997, p. 430), que manifestaba los intereses personales y partidistas de Páez y Peña, en cuyo escenario peligraba la estabilidad lograda con la independencia.  

Pese al descontento, Peña logró concretar sus aspiraciones en la sesión del día 2 de octubre de 1830, cuando el Congreso Constituyente estableció la ciudad de Valencia como capital provisional de Venezuela, donde estuviese ubicada la residencia del gobierno, de sus altos funcionarios y la sede de reunión del Congreso en los períodos correspondientes, tal como se señala en las Actas Legislativas, que reposan en el Archivo Histórico de la Asamblea Nacional (Tomo III, 1830).

Regreso de la capital a Caracas

No obstante, este Decreto no estaría vigente por mucho tiempo. En tanto, el diputado Quintero estableció una férrea discusión en el seno del Congreso en pro de establecer a la ciudad de Caracas como centro del poder, considerando su importancia estratégica de desarrollo político y económico. Esta discusión se consolidó con la destitución del diputado Peña y con la ausencia del general Páez, quien se encontraba combatiendo la rebelión surgida en el oriente del país, liderada por el general Santiago Mariño, acontecimiento que es analizado por el Dr. Francisco González Guinán en su obra titulada: Historia Contemporánea de Venezuela (1954, Tomo II, p. 219).

Finalmente, el Decreto de fecha 25 de mayo de 1831, estableció la instalación de Caracas como capital de la República, según documento que reposa en el Archivo General de la Nación, sección Legajos de la provincia de Caracas. La promulgación de este Decreto fue acogido con beneplácito por los caraqueños, criticando las actuaciones del diputado Miguel Peña y del general José Antonio Páez, en torno al asunto de la capital, en las cuales se evidenciaron sus intenciones e intereses privados en la consolidación de nueva República, cuyos objetivos no alcanzaron a cristalizarse.  

[1]  El término “Gran Colombia” es empleado por la historiografía oficial para referirse a la Colombia impulsada por Simón Bolívar, la cual estuvo integrada por: Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá (1821 – 1831), de este modo es diferenciada de la actual República de Colombia.

 

ABILIO RANGEL GIL 

Investigador de la Oficina del Cronista de la Ciudad de Caracas.

 

 

 

 


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