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Comentarios noticiables|El incidente del golfo de Sidra en Libia

Confirmación política agresiva de los EUA

Por J. J. Álvarez


El choque aéreo entre varios aviones cazas Grumman F-14 Tomcat de la armada de los Estados Unidos de América (EUA) con dos aviones Sukhoi Su-22 de Libia, el día miércoles 19 de agosto de 1981, en el golfo de Sidra frente a la costa de Libia, provocó el derribo de los dos aviones de combate libio. Fue un hecho que encerró enormes amenazas para la paz y la seguridad en el Mar Mediterráneo y al mismo tiempo reafirmó la política belicista y agresiva del gobierno del presidente de EUA, Ronald Reagan.    

 

La administración Reagan comenzó ese año una campaña de desestabilización contra el gobierno libio que presidía Muammar El Khadafi. El 9 de octubre de 1973, el gobierno libio comunicó a la comunidad internacional, su derecho sobre el antiguo golfo de Sirte, actualmente de Sidra, en la costa Libia, fijando la soberanía marítima sobre 200 millas (320 kilómetros) desde sus costas. La Casa Blanca no reconoció tal soberanía. Desde 1977, EUA ya había realizado 8 maniobras aéreas y marítimas en esa región sin tener razón ni derecho para hacer maniobras bélicas en el golfo de Sidra, que está bajo la soberanía libia. Para fortalecer sus planes contra El Khadafi, Washington consiguió de aliados a Túnez, Sudán y Egipto, a los cuales aumentó la cooperación militar, además como la venta de aviones espías a Arabia Saudita.              


Hacía mucho tiempo que se había puesto en marcha un plan para asesinar a El Khadafi y desmantelar la estructura política y tribal de Libia, considerada no alienada a los intereses de EUA en el Medio Oriente. En verano de 1981, William Casey, director de la CIA y amigo del presidente Ronald Reagan dio el visto bueno a la operación ´´Apricor´´cuyo objetivo era asesinar al coronel El Khadafi. Entre agosto y septiembre del año 1981, el periodista del Washington Post Jack Anderson, publicó una serie de artículos sensacionalistas sobre la actividad secreta de la CIA ordenada por Reagan. En uno de esos artículos alertó que se proponía enviar a Libia a un hombre con la misión de matar al líder libio con un veneno de efecto retardado. A los dos años se filtraron en la prensa otros datos semejantes. Se trataba de un informe secreto de la CIA, de 23 páginas, en el cual se indicaba la vulnerabilidad de Libia y con él se exponía un amplio programa de medidas políticas, económicas y paramilitares contra ese Estado árabe.         

 

Libia era un país que ocupaba el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tenía la más alta esperanza de vida del continente. La educación y la salud recibieron especial atención del Estado. El nivel cultural de la población sin dudas fue el más alto. La población contaba con abundante alimentación y buenos servicios sociales. El país siempre estaba solicitando abundante fuerza de trabajo extranjera para llevar a cabo ambiciosos planes de desarrollo social y de producción. El coronel Muammar El Khadafi fue el conductor de la Gran Yamahiriya Árabe Libia Popular Socialista, con la que logró superar la acometida de las revoluciones árabes en el norte de África y en Oriente Medio que se sometían incondicionalmente a los designios de la realpolitik de las potencias occidentales, esto hacía hacerse de la vista gorda ante el gonocidio del gobierno sionista contra la población palestina.     



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Libia también era el único país africano con un índice de desarrollo humano semejante al de cualquier país de Europa en esa época, con un ingreso per cápita aproximadamente de 13 mil dólares USA, al nacer con una esperanza de vida de 77 años, con una población de apenas de 6.530.000 habitantes en un basto territorio de 1.759.540 kilómetros, y un índice de pobreza inferior al 5 %, una tasa de alfabetización del 83 %. Esto no fue del agrado de EUA al considerarlo una manifestación que amenazaba sus intereses en África y el Medio Oriente, por tanto debía neutralizarse, aunque se violaran las normas del Derecho Internacional, lo que se hizo sin haber descartado acciones directas como las del incidente en el golfo de Sidra ese día miércoles, hace más 45 años.            


EUA, no satisfecho con la escalada agresiva en el golfo de Sidra, puso de manifiesto una postura más dura e injerencista para eliminar físicamente a El Khadafi, quien defendía la transacción petrolera internacional fuera del patrón dólar, esto a la luz de la crisis financiera del momento se perfilaba insostenible. para Occidente. Así, la demonización de El Khadafi, fruto de la desinformación por parte de EUA y su pilar la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), dirigió, financió y fortaleció a militares desafectos y a varios grupos de mercenarios para que rompieran el tradicional equilibrio tribal en la zona de la Cirenaica Libia. Reagan se valió del bloque militar de la OTAN, rapaz e injusto, para bombardear la residencia oficial de El Khadafi, en Trípoli, provocando la muerte de su hija adoptiva Hana y de decenas de personas que se encontraban allí, él salió ileso. Esto sucedió el 19 de abril de 1986. El 20 de octubre de 2011, El Khadafi fue capturado en su pueblo natal Sirte, por militares traidores y varias brigadas de mercenarios subordinados a la CIA y la OTAN, quienes lo ejecutaron extraoficialmente. Al respecto, la secretaria de Estado de EUA, Hillary Clinton, exclamó parafraseando un tanto a Julio César (veni, vidi, vici) con risas, Vinimos, vimos, murió. Así, la señora Clinton puso en marcha un caso de obnubilación del juicio. 


Este hecho de actividad bélica de Washington en el mundo aún sigue pretendiendo instaurar la Ley de la Selva al estilo de las películas de vaqueros de Hollywood en las relaciones internacionales. Por ello es sumamente necesario que la solidaridad mundial funcione y esté ojo avizor ante estos actos hostiles e intimidatorios de EUA por sus graves consecuencias que pueden provocar en el mundo.