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Denuncian violencia racista contra migrantes en Ceuta

La hoguera de la indiferencia arde en racismo mientras 5 mil almas quedan en el limbo

 Mil 500 infantes se encuentran entre los migrantes en la playa de Ceuta.


28/08/26.- La playa del Trampolín de Ceuta, el techo de 5 mil migrantes marroquíes se convirtió en cenizas. Mientras las llamas devoraban sueños, no sonó una sola sirena de policía, no hubo detenidos, no hubo investigación, solo el silencio cómplice de un sistema que, una vez más, mira hacia otro lado.

La Amnistía Internacional exigió a las autoridades proteger a migrantes, refugiados y personal humanitario ante un ambiente de violencia creciente, discursos y actos racistas como la quema de un campamento en una playa, reseñan medios internacionales.

Denuncian uso excesivo de la fuerza por agentes y hostigamiento con insultos racistas, calificándolos de "especialmente grave" la quema del campamento en la playa del Trampolín, sin detenidos. Además, hubo una alerta de amenazas contra Cruz Roja y otras organizaciones no gubernamentales (ONG).

La quema del asentamiento no fue un acto aislado de vándalos; fue el clímax de una espiral de hostigamiento que incluye insultos racistas, golpes y un uso desproporcionado de la fuerza por parte de agentes que, en lugar de proteger, persiguen, denuncian las fuentes oficiales.

Lo más escalofriante no es el fuego, es la indiferencia,  mientras las ONG como Cruz Roja son amenazadas y su labor humanitaria se criminaliza, las autoridades españolas guardan un mutismo ensordecedor.

En días pasados unas 72 mil personas cruzaron desde Marruecos, hoy, 5 mil  siguen atrapadas en la irregularidad, como fantasmas que nadie quiere ver, entre ellos, mil 500 menores de edad (niños y niñas que deberían estar en escuelas, no en colas de comedores sociales ni escondiéndose de patrullas), esto representa la cara más cruel de una crisis que no es migratoria, sino humanitaria.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS                         

 

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