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Experiencia japonesa marca nueva etapa de reconstrucción en Venezuela

JICA y PNUD comparten conocimientos para fortalecer la recuperación post sísmica

Las reuniones abordan estrategias para construir comunidades más seguras.

26/08/26.- Durante una nueva jornada de trabajo en el marco del Plan Venezuela Renace, este martes el ministerio de Obras públicas, especialistas japoneses y representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) revisaron estrategias orientadas a fortalecer los procesos de recuperación y evaluación de infraestructuras afectadas. Más allá de la reconstrucción inmediata, el intercambio técnico busca incorporar conocimientos que permitan reducir vulnerabilidades y mejorar la preparación ante futuros desastres.

En ese contexto, la cooperación entre ambos organismos aporta una experiencia acumulada por la nación asiática y la internacional en materia de gestión de riesgos y resiliencia sísmica.

Japón es reconocido mundialmente por haber desarrollado algunos de los sistemas más avanzados de ingeniería sismorresistente y gestión integral del riesgo. Tras enfrentar terremotos, tsunamis y otras emergencias de gran magnitud, el país ha convertido la prevención en uno de los pilares de sus políticas públicas. Esa experiencia es precisamente la que Venezuela busca aprovechar en la etapa de recuperación posterior a los movimientos telúricos.

La relación entre Venezuela y JICA en materia de prevención de desastres no es reciente. Desde hace más de dos décadas, la cooperación japonesa ha impulsado estudios y proyectos relacionados con la reducción de riesgos. Entre ellos destaca el “Plan Básico de Prevención de Desastres en el Distrito Metropolitano de Caracas”, elaborado por especialistas japoneses en 2005, así como diversas iniciativas orientadas al fortalecimiento de capacidades institucionales enfocados en la prevención.

La cooperación japonesa promueve el enfoque "Build Back Better" (Reconstruir Mejor), que plantea que la recuperación tras un desastre debe ir más allá de la reparación de daños visibles e incorporar criterios de planificación urbana, evaluación estructural y reducción de riesgos para construir comunidades más resilientes y preparadas ante futuros eventos sísmicos.

Asimismo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sostiene que los procesos de reconstrucción representan una oportunidad para reducir riesgos y fortalecer la resiliencia de las comunidades, mediante la incorporación de mejores estándares de construcción, planificación territorial, evaluación de vulnerabilidades y estrategias de prevención.

Tras los terremotos de junio, estos organismos desplegaron equipos médicos especializados, ayuda humanitaria, misiones de evaluación y recursos financieros destinados a apoyar la atención de los afectados y las labores de recuperación. Además, de realizar diagnósticos sobre las necesidades de reconstrucción y asistencia técnica en las zonas impactadas.

Estas reuniones refuerzan uno de los ejes clave del Plan Venezuela Renace enfocado en que la reconstrucción no se limite a la atención de los daños causados por los sismos, sino que incorpore precisamente estos criterios de construcción y planificación.

ARIANNA HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS