Colombia: nuevo liderazgo da un giro a la agenda regional
Analistas coinciden en que relaciones con sus vecinos serán de aislamiento y confrontación
13/08/26.- La juramentación de Abelardo De la Espriella como presidente de Colombia el pasado 7 de agosto no solo marcó un cambio en lo que respecta a la política con que se conducía el país en los últimos cuatro años, sino también porque la ceremonia de toma de posesión fue inédita, realizándose en la Universidad Santiago de Cali en lugar de Bogotá.
En su primer discurso, en el Batallón Pichincha, el nuevo presidnte cafetalero enfatizó la fuerza del Estado y el orden, dejando atrás la política de Paz Total de su antecesor Gustavo Petro, con quien Venezuela había logrado superar un colapso institucional tras tres años de fronteras cerradas y relaciones diplomáticas suspendidas durante el mandato de Iván Duque.
Entre Venezuela y Colombia se normalizaron canales de comunicación, se reabrieron los pasos fronterizos y consulares, y se alcanzaron acuerdos de cooperación militar, en los que los venezolanos actuaron como garante en las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y el grupo armado ELN (Ejército de Liberación Nacional). Eso fortaleció la relación bilateral y la estabilidad regional.
En contraste, la agenda del nuevo inquilino de la Casa de Nariño rompe radicalmente con el enfoque de su predecesor Petro y ya ha sembrado gran expectativa en la región debido a sus posturas firmes y controversiales en lo que será su política de gobierno. Además, su alineación con gobiernos de derecha en Latinoamérica refleja un quiebre con la tendencia regional ligada a Venezuela y las izquierdas.
Para dilucidar y aclarar toda esta incertidumbre de lo que será su gestión, tanto a lo interno como en lo externo, y en particular sobre cómo serán las relaciones con Venezuela, pulsamos la opinión de dos analistas interacionales, Rosalba Alarcón y Miguel Jaimes.
"Quiero contextualizar algo y es que las elecciones, tanto de mayo como del 21 de junio del 2026, el que fue elegido como presidente por el pueblo colombiano se llama Iván Cepeda Castro", dijo Alarcón, quien expresó que respalda lo que afirma porque “se hizo una investigación con jurados y fiscalizadores digitales y arrojaron una serie de pruebas en las que se demuestra cómo las huellas digitales fueron borradas, alteradas”.
La analista, de nacionalidad colombiana, periodista defensora de Derechos Humanos, y directora del portal web alcarajo.org y la Corporación Puentes de Paz Voces para la Vida, sostuvo que Abelardo de la Espriella carece de legitimidad debido a una supuesta intervención de Estados Unidos e Israel para imponer gobiernos en Latinoamérica.
Señaló que el propio Donald Trump habría admitido públicamente su apoyo en dicho proceso. “Se conoció una investigación donde se demuestra que tanto Estados Unidos como Israel están imponiendo presidentes en Latinoamérica. Eso lo vimos con Chile, con Perú, ahora con Colombia; en Ecuador pasó lo mismo”, indicó.
En la entrevista exclusiva concedida a nuestro diario digital CiudadCCS, manifestó que De la Espiella es respaldado por Benjamin Netanyahu y está alineado con las políticas de Trump. "De La Espriella desconoce las realidades sociales en Colombia, sin interés en política social, educación o empleo, con un enfoque similar al de Javier Milei en Argentina, que prioriza las políticas neoliberales, lo que podría agravar la pobreza y el bienestar social en el país", acotó.
Asimismo, la periodista afirmó que Donald Trump está utilizando terremotos como método de guerra en la región. A su juicio no se trata de fenómenos naturales, sino de movimiento telúricos generados mediante tecnología. Estos sismos, aseveró, tanto en Venezuela como en Colombia, "buscan justificar la intervención militar, así como endeudar a estos países a través del FMI, bajo la percepción de destrucción y necesidad urgente de rescate".
La política económica
Uno de los aspectos más destacados de la gestión de Gustavo Petro fue la reducción de la pobreza y la desigualdad, que según el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, disminuyó de 0.551 a 0.531.
Al respecto, la analista expuso que con la nueva gestión este alcance posiblemente se reducirá porque "De La Espriella aplicará las mismas políticas que está aplicando Javier Milei en Argentina, es decir, la vuelta a políticas neoliberales de recortes sociales, austeridad fiscal, la reducción del tamaño del Estado y el estímulo a la empresa privada con la eliminación de cargas tributarias, entre otras medidas similares".
Entre los desafíos a lo interno que tiene que afrontar el nuevo gobierno, la entrevistada indicó que uno de ellos es el hecho que “aquí hay un pueblo al que no puede gobernar, la mayoría eligió a Iván Cepeda como presidente. Por otra parte, la oposición será estratégica y resistente, consciente del paramilitarismo en Colombia, que ha causado más de 130 mil muertos, recordando que la violencia actual incluye sicariato y asesinatos con tecnologías modernas como drones de geolocalización”.
Alarcón denunció la violación de la Constitución y calificó al país como una colonia bajo el control directo de Donald Trump, acusando al actual mandatario de desconocer la voluntad de la mayoría, así como también de estar vinculado a la mafia. Asimismo, afirmó que los organismos internacionales como la ONU y la Corte Penal Internacional son ineficientes e incapaces de hacer cumplir el Derecho Internacional, al cual da por "muerto". Destacó que el nuevo gobierno actuará sin límites recurriendo al control informativo de las IA (Inteligencia Artificial) y los medios para legitimarse y desacreditar al mandato anterior de Gustavo Petro.
La periodista explicó que la oposición parlamentaria está utilizando alianzas estratégicas para frenar las medidas del nuevo gobierno y proteger las reformas sociales del mandato saliente de Gustavo Petro. En ese sentido, detalló que el partido Pacto Histórico Liderado por Iván Cepeda, creó un "gabinete alternativo" para establecer lineamientos y evitar retrocesos en los derechos sociales.
En consecuencia, a pesar de sus marcadas diferencias ideológicas, el Pacto Histórico y el Centro Democrático (partido de Álvaro Uribe Vélez) se están uniendo en el Congreso para hacerle contrapeso a Abelardo de la Espriella, en una alianza pragmática e inusual que busca negociar acuerdos parlamentarios para preservar las políticas públicas de la administración saliente.
Relaciones internacionales
En cuanto al panorama global, Alarcón expuso que el mundo está dominado por un acuerdo implícito de reparto territorial entre Estados Unidos, China y Rusia. Según esta postura, Washington mantendría el control sobre Latinoamérica cediendo terreno en Taiwán y Ucrania ante la falta de una respuesta frontal por parte de Pekín y Moscú, a las que cuestiona por no frenar lo que califica como agresiones norteamericanas, tales como la operación contra Nicolás Maduro en Venezuela o las acciones bélicas en Medio Oriente.
En cuanto a las relaciones de De la Espriella con Venezuela resaltó la injerencia de Estados Unidos y Donald Trump en las dinámicas políticas de Colombia y Venezuela, señalando una se verá una pérdida de autonomía en la región. "De la Espriella es un líder volátil que, aunque alineado con Washington, podría desviarse hacia otros intereses geopolíticos como Israel, en medio de denuncias de fraude electoral que equiparan al país con una colonia", advirtió.
Un inicio conflictivo
Al ser consultado el analista internacional Miguel Jaimessobre cómo será la gestión de nuevo gobierno colombiano, doctor en ciencias gerenciales y coordinador del diplomado Geopolítica del Petróleo consideró que el gobierno de De la Espriella será altamente conflictivo y marcado por un enfoque de ultraderecha y militarista. Dijo que la gestión estará condicionada por disputas en torno al reacomodo del narcotráfico y la influencia de carteles mexicanos, así como por presiones diplomáticas de Washington para estabilizar la región.
"Este va a ser un gobierno militarista, un gobierno basado en conceptos duros de ultraderecha y va a buscar a sus enemigos allí en Colombia", acentuó Jaimes, al tiempo que comentó que la administración enfrenta un escenario de alta tensión política tras el anuncio de la oposición de izquierda, liderada por Iván Cepeda de prepararse para tomar el poder y organizar protestas similares a las vividas durante el mandato de Iván Duque.
A este tenso panorama, explicó, se suman medidas sumamente impopulares, como el anuncio de gobernar desde "sedes réplica" en Cali y Cartagena, y la cuestionada respuesta estatal ante la emergencia humanitaria provocada por un reciente terremoto, según la cual se le prohíbe a la gente que de noche salga a tratar de levantar escombros para rescatar a sus familiares lo que anticipa un rápido estallido de descontento social y el fin de la tranquilidad alcanzada por las organizaciones populares.
El panorama político colombiano, señaló Jaimes, se vislumbra complejo ante la fuerte influencia del legado de Gustavo Petro, lo que complicará las coaliciones legislativas para la administración de Abelardo De la Espriella. A su criterio, para superar este freno, el nuevo gobierno apelaría a decretos y estados de excepción de corte militarista, reactivando fórmulas conservadoras y retrocesos en políticas sociales.
"Este es un gobierno que viene a representar un cansancio. Esto lo decimos porque a pesar de que es un gobierno que está iniciando, está utilizando una fórmula de políticas pasadas, pasadas de tiempo y de respuesta para su población. Algo realmente que Colombia pudo haber superado en los últimos años", detalló.
La estrategia económica, continuó el analista, proyecta una marcada tendencia hacia la privatización y el endeudamiento con el FMI, mientras que en el plano político el foco principal estará en neutralizar a la izquierda y al Pacto Histórico, encabezado por Iván Cepeda. Este enfoque restrictivo y autoritario, dijo, no solo amenaza con desatar profundas tensiones internas, sino que también aisla diplomáticamente a Colombia debido a las complejas relaciones que mantiene con naciones vecinas como Ecuador, Venezuela, Brasil y Perú.
La política exterior, de acuerdo a Jaimes, priorizará alianzas estratégicas con Israel, Estados Unidos y países europeos como Italia, dejando de lado cualquier liderazgo o intención de integración regional en América Latina. "Desde ya puede observarse, de una manera muy clara, que la política exterior de De la Espriella no es exactamente, ni va a ser, de integración o de mejores o mayores relaciones, intercambios o un mejor equilibrio hacia América Latina", afirmó.
Consideró que la agenda del mandatario estará marcada por un incremento en la militarización interna y una fuerte dependencia del contexto del narcotráfico, lo que comprometerá la atracción de inversiones internacionales legítimas. Asimismo, las relaciones diplomáticas con Venezuela se perfilan altamente complejas y tensas, acentuadas por la retórica hostil del presidente entrante y por diferencias históricas que han caracterizado los vínculos bilaterales durante el último siglo. Ante este escenario, la posición de Bogotá frente a sus vecinos latinoamericanos se caracterizará por el aislamiento y la confrontación en lugar de la cooperación multilateral.
Jaimes indicó que las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela se perfilan hacia el estancamiento y el deterioro, evidenciado por medidas iniciales como el cierre fronterizo y el previsible recrudecimiento de la violencia en las zonas limítrofes por la presencia de grupos irregulares. "Puedo afirmar que en la frontera colombo-venezolana va a recrudecer la violencia por los actores y grupos que hay allí trabajando", aseguró.
En el plano regional, indicó, que de la Espriella busca alinearse con líderes de derecha como Nayib Bukele en El Salvador, así como con los gobiernos de Chile, Argentina, Perú y Ecuador, además de respaldar sectores afines en Brasil de cara a sus próximos procesos electorales."Este es un gobierno que quiere imitar al del Salvador y quiere parecerse a Bukele, incluso hasta en lo físico, y en el arreglo de su barba", resaltó.
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