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Plaza Morelos | 110 años de la apertura de la embajada de México en...

Venezuela

Por Ismael Hernández


09/08/2026.- Este 3 de agosto celebramos 110 años de la apertura de la embajada de México en Venezuela. No estamos hablando del establecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Venezuela, pues esto sucedió en 1831. De acuerdo con la Convención de Viena, se considera que las relaciones diplomáticas quedan establecidas desde el momento en que dos Estados manifiestan su mutuo consentimiento al respecto. El envío de misiones diplomáticas es consecuencia de este acto primigenio. México formalizó sus relaciones diplomáticas con la Gran Colombia en 1821. En 1830 este país se disolvió y Venezuela surgió como un país aparte, y es en 1831 cuando México y Venezuela establecieron relaciones diplomáticas mediante el intercambio de documentos que daban cuenta del reconocimiento mutuo. 

En el ámbito diplomático ha sucedido lo mismo que con muchas instituciones: el nombre de la institución termina siendo adoptado por el edificio que la alberga. Por ejemplo, la palabra 'iglesia' originalmente se refería a la comunidad de los creyentes, pero con el tiempo terminó refiriéndose al templo donde ellos se congregan. Así, en Caracas encontramos la iglesia de San Francisco o la iglesia de La Candelaria. Igualmente, la palabra 'escuela' se refería a la comunidad de maestros y alumnos que comparten ciertos postulados, pero con el tiempo terminó refiriéndose al edificio que la alberga, como la Escuela Experimental Venezuela o la Escuela Campo Alegre. Así mismo, originalmente la palabra 'embajada' se refería a los representantes de un jefe de Estado ante otro. Ahora, aunque se mantiene ese sentido, sobre todo se entiende por 'embajada' el inmueble donde labora dicho personal. En este sentido, decimos que la embajada de México en Venezuela está en Las Mercedes, la de Cuba está en Chuao y la de España está en La Castellana. 

En la antigüedad, las embajadas eran temporales, consistían en misiones puntuales con un principio y un fin; los enviados trataban los temas encomendados, negociaban el tratado o los acuerdos en cuestión y volvían a su país. En las relaciones internacionales, representó un gran cambio que un Estado tuviera en el territorio de otro una representación, una embajada permanente. Como es de suponerse, esto implicó su establecimiento en un sitio más o menos fijo. Así terminó por llamarse embajada al inmueble más que a quienes laboran en él.

Como es de suponerse, el establecimiento de una embajada permanente implica un gasto enorme, y por ello se hacía con aquellos países cuya relación era estratégica. Pero como es indispensable establecer relaciones con todos los países, nació el fenómeno de las embajadas concurrentes; estas son las que tienen la tarea de representar a su país ante aquel en el cual están establecidos y, adicionalmente, ante otros más, generalmente vecinos o cercanos. 

Volviendo a nuestro tema, México estableció relaciones diplomáticas con Venezuela desde 1831, pero en los primeros años no envió un embajador, sino que los asuntos con este país eran atendidos desde la embajada en Colombia. Es decir, la embajada de México en Colombia era concurrente con Venezuela. El primer representante diplomático mexicano enviado a tratar exclusivamente con Venezuela fue Manuel Crescencio Rejón en 1842, pero fue una misión transitoria. 

Ahora sí llegamos al meollo de este artículo: el primer representante diplomático mexicano enviado a Venezuela con carácter permanente fue el coronel y licenciado Fernando Cuen Cázares, quien fue nombrado como tal por el jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, el 20 de julio de 1916 y entregó sus cartas credenciales ante el Gobierno venezolano el 3 de agosto del mismo año, con lo cual se hizo efectiva su representación. Así podemos considerar que el 3 de agosto de 1916 fue la fecha de la apertura de la embajada de México en Venezuela. Hace poco más de una semana se cumplieron 110 años de este importante acontecimiento.

El inicio no fue fácil. México estaba en plena revolución y distintas facciones se disputaban el poder, a lo que hay que sumar la intervención estadounidense, llamada cómo Expedición Punitiva contra Pancho Villa. Carranza hizo un gran esfuerzo diplomático para obtener el reconocimiento de su gobierno, enviando embajadores a casi todos los países de América Latina. También buscaba propagar los principios de su política exterior como la no intervención y la igualdad jurídica de los Estados. 

Cuen era representante de una revolución y por eso fue recibido con recelo por el gobierno dictatorial y conservador de Juan Vicente Gómez. Prueba de esta frialdad es que Venezuela no devolvió el gesto de nombrar un embajador en México, sino hasta 1922. Esta diferencia de fondo entre ambos gobiernos llevó a la ruptura de relaciones entre 1923 y 1933. Sin embargo, ese episodio ha quedado como una anomalía dentro de la larga historia de amistad entre ambos países.