Caracas, 11 de julio 2026
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Comentarios noticiables | Reflexiones sobre los dos sismos

"Haz bien y no mires a quién" contra "Haz el bien y fíjate a quién"

Por J. J. Álvarez

11/07/2026.- "Haz bien y no mires a quién" es una sentencia de la moral socialista que sirve para no darle un carácter selectivo a la frase invertida "Haz bien y fíjate bien a quién". Esta aclaratoria es oportuna cuando acabamos de pasar por dos sismos que sacudieron parte de nuestra geografía el pasado 24 de junio de 2026. En este momento tan sensible para el país, algunos opositores recalcitrantes se han dado a la tarea de promover divisiones entre las personas damnificadas e intentar imponer una narrativa momificada.

La pugnaz oposición venezolana pronorteamericana ha demostrado obediencia a los lineamientos del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, quien orientó la agresión militar y el bombardeo a Venezuela el sábado 3 de enero de 2026. Con el apoyo de la fuerza aérea de su país, la Casa Blanca cometió aquel día el asesinato de más de cien personas —entre ellas, 32 combatientes cubanos— para consumar el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. El objetivo de la invasión era el aniquilamiento del gobierno nacional a fin de someter a la nación e imponer a un títere como presidente, un personaje que velaría por los intereses de EE. UU. y sus planes imperialistas con violencia y terrorismo. En consonancia con este plan, hoy la oposición secunda la consigna de Trump de una "Transición Segura y Operación Absoluta", mientras en un tribunal de Nueva York se orquesta un juicio ilícito contra el presidente y su esposa.

En estos momentos tan difíciles por los que atraviesa Venezuela, la campaña desenfrenada de la oposición agitadora trata de torpedear las fases de recuperación y reconstrucción estratégica del gobierno nacional tras los sismos del 24 de junio de 2026, cuyas magnitudes registradas en la escala de Richter fueron de 7,2 y 7,5. La divulgación de hechos falsos por parte de la oposición para desacreditar al gobierno de la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha sido la bandera que airean con los vientos del norte. Esto en nada contribuye al desarrollo normal de los planes de protección para los damnificados por ambos movimientos telúricos. Aquí lo que procede es la retractación incondicional de la oposición. Una buena tarea a la que esta podría sumarse sería la de prestar colaboración en las diversas regiones donde se desencadenaron deslizamientos, hundimientos, grandes corrimientos de tierra y derrumbamientos de edificios y casas, producto de las sacudidas sísmicas.

En países como los Estados Unidos, Rusia, China y Japón, los estudios sismológicos han avanzado tanto en los últimos años que permiten conocer con bastante precisión las principales zonas sísmicas de la Tierra. Por si esto fuera poco, facilitan la comprensión de las causas que originan los terremotos y sus relaciones con la tectónica global de la corteza terrestre. En Venezuela, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) también ha realizado importantes investigaciones encaminadas a la predicción de estos fenómenos. Dichas labores están dirigidas por un grupo de expertos en sismología, geología y geofísica, entre otras áreas. La obra Atlas sismológico de Venezuela de Funvisis proporciona datos de sismografía y sismogramas. Esta publicación puede adquirirse gratuitamente en su sede. En ella se informa sobre las fallas y sobre el riesgo de sismos en el país.

La proscripción de las diatribas políticas contribuye a minimizar el pánico que el doble movimiento telúrico del 24 de junio de 2026 ha causado en la población venezolana. La rotura de conducciones subterráneas, los agrietamientos del suelo, la destrucción de calles, edificios y casas, los derrumbes de muros de contención, los desbordamientos de agua en canales, los graves deslizamientos de terrenos, la mampostería destruida y la desaparición total de todo rastro de construcción humana —así como todo aquello que produce cambios en la topografía de las zonas afectadas— pueden provocar alucinaciones y trastornos en los damnificados después de la tragedia.

Desde que aconteció la tragedia sísmica el miércoles 24 de junio de 2026, el gobierno nacional ha dado prioridad a importantes tareas de diversa índole, en particular al refuerzo de la atención a los damnificados. Esa actividad sísmica vino acompañada del factor sorpresa y de magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter. Hasta el lunes 6 de julio de 2026, la cifra de fallecidos superaba los 3.535 y la de heridos alcanzaba los 16.770. Asimismo, se reportaron 17.854 familias sin vivienda y 86.794 personas con atención médica.

La información y el apoyo a las familias y otros parientes de las víctimas de los sismos ha sido la primera preocupación estratégica del gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en esta etapa de recuperación y reconstrucción nacional, sostenida con el Programa Venezuela Renace. A nuestra nación tampoco le ha fallado la honrosa y digna solidaridad internacional, en la que ha prevalecido la frase "Haz bien y no mires a quién" en vez de "Haz bien y fíjate bien a quién".