Más de 600 familias permanecen en campamentos temporales en las calles
El pueblo se moviliza para apoyar a familias afectadas por los sismos del 24 de junio
29/06/26.- La plaza Juan Pedro López, ubicada detrás de la sede principal del Banco Central de Venezuela (BCV), en la parroquia Altagracia del centro histórico de Caracas, se ha transformado en uno de los principales puntos de resguardo para familias afectadas por los daños ocasionados tras los sismos registrados en el país. En este espacio, centenares de personas han improvisado un hogar temporal mientras esperan conocer el estado de las edificaciones donde residían.
Johana Viloria, vecina de la parroquia Altagracia y voluntaria encargada de la logística en la plaza, explicó que la comunidad ha debido organizarse para atender a unas 600 familias, entre ellas alrededor de 200 niños.
"Estamos buscando colchonetas, cobijas y todo lo que pueda ayudar a las familias", relató. Aunque destacó la llegada de donaciones y el apoyo ciudadano, manifestó preocupación por las condiciones de seguridad en el lugar. "Hay muchísimas personas y muchísimas familias. Como voluntarias se nos hace difícil controlar toda la situación", expresó.
La solidaridad también ha marcado la jornada. Uno de los colaboradores que participa en las labores de asistencia aseguró que la respuesta ciudadana ha sido inmediata en distintos puntos de Caracas afectados por la emergencia.
"El venezolano es muy solidario. He visto mucha comida, hidratación y voluntarios tratando de hacer lo que está en sus manos para ayudar", señaló. A su juicio, la magnitud de la situación requiere del esfuerzo conjunto de toda la sociedad. "Por muy pequeño que parezca el aporte, siempre será de gran ayuda para quienes hoy lo necesitan", afirmó.
Entre las familias refugiadas se encuentra Nelis María Quevedo Hernández, residente de La Candelaria, quien abandonó su vivienda junto a sus familiares luego de que aparecieran grietas y daños estructurales en el edificio donde reside.
"Un ingeniero nos dijo que no podíamos entrar porque era de alto riesgo. Yo tengo nietos pequeños y no quiero exponerlos", comentó mientras permanece en la plaza a la espera de una evaluación definitiva.
La mujer relató que comparte la incertidumbre con decenas de vecinos que, desde la noche de los movimientos telúricos, han debido adaptarse a dormir al aire libre. Entre los afectados hay adultos mayores, niños y personas con condiciones de salud que requieren atención especial.
Pese a las dificultades, Quevedo destacó el respaldo recibido durante los últimos días. "Nos han traído comida, agua, pañales, colchonetas y otros insumos. Han venido voluntarios, organismos y mucha gente del pueblo a ayudarnos", aseguró.
Mientras continúan las evaluaciones de las estructuras afectadas, la plaza Juan Pedro López se mantiene como un símbolo de resistencia y solidaridad ciudadana, donde vecinos, voluntarios e instituciones unen esfuerzos para atender a quienes aún no pueden regresar a sus hogares.
ARIANNA HERNÁNDEZ / FOTOGRAFÍA: JACOBO MÉNDEZ / CIUDAD CCS
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