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Protestas masivas en Italia rechazan la economía de guerra de Meloni

Estudiantes y sindicatos exigen mejoras salariales y más presupuesto para la educación

En las manifestaciones participan estudiantes y distintas asociaciones civiles.

30/10/26.- Miles de estudiantes y trabajadores salieron a las calles este viernes en más de 50 ciudades de Italia, entre ellas Roma y Milán, para manifestarse contra la gestión del Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni. Las protestas buscan exigir un incremento en los presupuestos destinados a la educación pública y la implementación de medidas urgentes ante el vertiginoso aumento del costo de vida.

La jornada de huelga y movilizaciones masivas fue convocada de manera principal por la Unión Sindical de Base (USB), una agrupación de menor tamaño en comparación con las grandes centrales sindicales del país. A la convocatoria se sumaron colectivos estudiantiles y diversas asociaciones civiles para denunciar lo que denominan una "economía de guerra" orientada al gasto militar en detrimento del gasto social, reseñó Radio Francia Internacional (RFI).

Las acciones de este viernes se producen tras semanas de constante agitación social encabezada por jóvenes universitarios y secundarios. Los manifestantes han recurrido a la instalación de campamentos de tiendas de campaña frente a dependencias gubernamentales y a la ocupación de centros educativos, replicando dinámicas de protesta observadas recientemente en países vecinos como Francia y España.

Durante los recorridos de las marchas, los contingentes corearon lemas dirigidos al Ejecutivo como "Bajen las armas y suban los salarios", amenazando con paralizar las actividades en los principales centros urbanos. En el desarrollo de la jornada se registraron escaramuzas menores y la quema de carteles con el rostro de la mandataria italiana en plazas públicas.

El paro adquirió una connotación predominantemente política más que un alcance de huelga general. Pese a las complicaciones y retrasos operativos en el servicio, los principales sistemas de transporte público continuaron funcionando de manera parcial en las áreas metropolitanas para aminorar el impacto total sobre la actividad económica.

Ante la magnitud de la convocatoria, la policía antidisturbios desplegó fuertes cordones de seguridad para acordonar las calles centrales, sin que se reportaran enfrentamientos de gravedad hasta el mediodía. La estrategia de las fuerzas de seguridad buscó aislar a grupos minoritarios de extremistas para prevenir disturbios similares a los ocurridos la semana anterior.

Por su parte, Giorgia Meloni defendió la legitimidad de las demandas pero condenó los desmanes, señalando que "manifestar es un derecho, destruir ciudades no". Las autoridades del Ministerio del Interior reiteraron que mantendrán la presencia policial en los puntos estratégicos para evitar que las jornadas de protesta pacífica deriven en actos de vandalismo o violencia callejera.

CIUDAD CCS