Al derecho y al revés | Propósito de enmienda
Por Domingo Alberto Rangel
28/10/2026.- Tras unos meses en los cuales la única política opositora que repican las redes sugiere que el arte de gobernar se origina en las viejas telenovelas donde la protagonista, al igual que Cenicienta, vivía en la incertidumbre de ignorar muchas cosas para ella importantes, la señora Machado regresó al país en el momento preciso para quien no le permitía el reingreso a la patria: ¡Donald Trump!
Siempre me llamó la atención el que, no existiendo en la Constitución la pena del destierro, esta señora señalara que no la dejaban regresar al terruño que había abandonado, a pesar de tener en ese momento prohibición de salida por graves juicios pendientes.
Pues bien, aquí está entre nosotros, merced a que su vuelta a la patria se da justo antes de unas elecciones gringas (las llaman de “medio término”), y regresa mintiendo como siempre, y con las manos vacías por carecer de algo similar a los viejos programas de gobierno mediante los cuales el electorado tenía un tema concreto que aplaudir o reclamar en caso de que su candidato ganara.
¡Sus bien pagados mercenarios de la pluma, ignorantes y descarados, en seguida compararon esta llegada al país con el paso de Bolívar por su Caracas natal!
¡Como si andar aleteando los brazos, encaramada en un automóvil, sin ofrecer nada en concreto, se pudiese comparar con la gesta del Libertador contra el Imperio más poderoso del momento.
Decíamos que su regreso se da justo la víspera de las elecciones yanquis, donde lo más probable es que Trump corra el mismo fin u otro peor que el de su cachorro Bolsonaro en Brasil
El presidente yanqui, desesperado a causa de todas las idioteces, maldades y delitos que viene cometiendo desde que se juramentó por segunda vez, necesita cualquier voto extra, incluyendo el voto raquítico de venezolanos arraigados en EE UU y dotados de nacionalidad gringa, a quienes poco les importa lo que suceda en nuestras tierras y que llamaran a una guerra nuclear en contra nuestra cuando esto sea planteado.
Si el poder judicial nuestro quiere darle al mundo una muestra de independencia, tendrá que llamar a MaryCory para que explique por qué se fue del país sin permiso, por qué llamó a que nos invadieran y, sobre todo, si está de acuerdo con las consecuencias que sus acciones conllevan: petróleo robado, etcétera.
Pero suponiendo que la señora lleva en su pecho lo que el catolicismo llama “propósito de enmienda”, ella tiene tiempo suficiente hasta el 2030 —como manda la Constitución, que hasta Trump ha tenido que reconocer al aceptar el interinato de Delcy Rodríguez, legalmente alargado por el TSJ— para formar un partido alrededor de un programa que la pueda inscribir a ella —si por artes inconstitucionales le quitan la bien merecida inhabilitación— como candidata a presidente… y al resto de los aspirantes en cada elección que la CRBV tiene prevista.
Por lo demás, como cualquier otro compatriota que regresa, sea bienvenida MCM a Venezuela, porque aquí hace menos daño que desde el extranjero y podrá demostrar que viene con el firme propósito de enmendar sus graves errores.
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