Bloqueo a Cuba le impide adquirir repuestos para equipos médicos
EEUU prohíbe vender repuesto para equipo especializado en cirugías mayores y traumatología
13/10/26.- El bloqueo criminal de la administración de Donald Trump a Cuba se eleva a un nuevo punto con la más reciente medida que impide atender pacientes en un hospital especializado de La Habana.
Cubainformación TV documentó de manera detallada el nuevo caso que afecta a la población de la isla y confirma todos los tentáculos que mueve Estados Unidos para impedir el libre desarrollo del país.
El caso y sus efectos
La empresa española Telstar, filial del grupo alemán Syntegon con sede en Terrassa, Barcelona, se negó a vender una pieza de repuesto para un liofilizador instalado en el Complejo Científico Ortopédico Internacional Frank País, ubicado en La Habana, Cuba.
El equipo opera en el banco de tejidos del centro, su avería impide completar el procesamiento de los injertos óseos y piel porcina, insumos vitales para cirugías complejas y para la atención de pacientes traumatológicos.
Las cifras oficiales dan la dimensión del daño: Informes presentados por Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estiman en más de 367 millones de dólares las pérdidas del sector salud en un solo año.
Los detalles de la presión hacia terceros
El caso quedó documentado por el sociólogo catalán Aníbal Garzón y el investigador Alejandro Pedregal. Su pesquisa reconstruye cómo una compañía europea se amparó en supuestas restricciones comerciales para rechazar la venta de esa pieza destinada al banco de tejidos del hospital, destinado atender a la población.
Las gestiones comenzaron el 26 de agosto, Pedregal abrió un intercambio prolongado de formularios técnicos y catálogos con la firma, un procedimiento que en apariencia marchaba con normalidad. Casi un mes después, al corroborar que el equipo final operaba en Cuba, Telstar comunicó el 24 de septiembre que no podía avanzar y la compañía alegó carecer de autorización corporativa para comerciar con la isla.
Ni siquiera el intento de adquirir el componente a título personal en Europa logró sortear la negativa, la empresa teme represalias o perder el acceso al mercado estadounidense. Ese cálculo, que ninguna sanción directa sobre la pieza justifica, es precisamente el objetivo del mecanismo de presión diseñado por Washington.
EEUU quiere someter a Cuba
El cerco corporativo tiene su origen en el carácter extraterritorial de las medidas coercitivas de Estados Unidos, reforzadas bajo el actual marco de sanciones. La Ley Helms-Burton castiga a compañías de terceros países que sostienen vínculos comerciales con la mayor de las Antillas.
Detrás de las barreras burocráticas y corporativas hay decenas de pacientes que aguardan procedimientos traumatológicos y quirúrgicos. Su recuperación, y en algunos casos su esperanza de vida, queda en suspenso por una pieza que una empresa europea se niega a vender por temor a sanciones de Estados Unidos.
CIUDAD / CCS
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