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Informalidad laboral trepa hasta el 45 % en Argentina

Más de 32 mil empresas cerraron sus puertas desde la asunción de Milei a finales de 2023

Políticas laborales regresivas afectan gravemente a la clase trabajadora argentina.

12/10/26.- La informalidad en el mercado laboral argentino alcanzó 45 % del total de asalariados e independientes a nivel nacional, durante el segundo trimestre de 2026. 

La cifra se desprende de un informe del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), elaborado sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, ente estadístico argentino.

El registro confirma un deterioro sostenido de las condiciones de contratación frente a 41,4 % anotado a fines de 2023, como consecuencia del impacto acumulado de la recesión, la contracción de la actividad económica formal y las políticas de ajuste fiscal y desregulación que impulsa el gobierno neoliberal del presidente Javier Milei.

De acuerdo con un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), un total de 32.290 empresas cerraron sus puertas desde la asunción de Milei a finales de 2023, lo que representa una reducción de 6,3 % en el tejido productivo del país.

El promedio nacional de precarización esconde además profundas brechas territoriales. Mientras en el conurbano bonaerense (cordón metropolitano de Buenos Aires) la informalidad global escala a 70 %, en conglomerados urbanos de las provincias del norte la precariedad entre cuentapropistas supera el 80 %, golpeando con mayor rigor a los cordones industriales y a las regiones con menor capacidad para absorber mano de obra registrada.

Asimismo, el informe de la UNR subraya una transformación estructural en la composición del empleo. Entre fines de 2023 y mediados de 2026, la proporción de trabajadores asalariados cayó de 73,7 % a 70,5 % del total ocupado, al tiempo que el cuentapropismo no registrado ascendió de 22,6 % a 25,5 %.

Analistas económicos advierten que este desplazamiento hacia el cuentapropismo precario no responde a una elección voluntaria de autonomía o emprendimiento sino a una vía obligada de subsistencia ante la pérdida de puestos formales y la caída del poder adquisitivo. El fenómeno debilita de forma estructural los sistemas de seguridad social y consolida un mercado de trabajo segmentado y desprotegido.

YUBISAYTH ARAQUE / CIUDAD CCS