Libros libres | Elisio Jiménez Sierra en la ciudad del sol poniente
Por Gabriel Jiménez Emán
12/10/2026.- Dos años después de su fallecimiento en 1995, me propuse revisar un manuscrito de mi padre, Elisio Jiménez Sierra, culminado en 1981, para preparar con este una edición aparecida en Caracas bajo el título de Viajes con Lovecraft a la ciudad del sol poniente (imaginaria, 1997), el cual traigo a colación hoy, viéndole por azar entre los libros de mi biblioteca, e intentar así darle actualidad. Se trata de un pequeño volumen organizado en siete capítulos que Jiménez Sierra nos ofrece, tomando como pretexto un relato de ficción del escritor estadounidense H. P. Lovecraft para abordar en este breve volumen un conjunto de ideas asociadas a los viajes –reales o imaginarios— que autores y visionarios de esta y otras épocas han realizado desde las más variadas perspectivas.
Primero, traza un paralelo entre las obras de Dante y Homero y los viajes de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo; luego realiza una suerte de nueva historia estelar explicando cómo han influido las estrellas en momentos claves de la humanidad, para después entrar en el tema de las ciudades arquetipales, explorando mundos de criptas, tumbas y ámbitos misteriosos. Al buscar en las fuentes donde ha bebido Lovecraft para forjar algunas de sus obras y de enlazar visiones de ciudades fantásticas a mundos sombríos o siniestros, Jiménez Sierra descubre que el escritor estadounidense “reinaugura la vieja poesía de las ruinas y los sepulcros, con un estilo aséptico y rigorista para finalmente volver a ciertos mitos que exponen y enriquecen varias ideas medulares sobre el breve tránsito del hombre sobre la tierra, los sueños y otros elementos asociados a los infinitos ciclos de muerte y nacimiento.

El breve volumen (123 págs.) –que ofrezco desde ahora para reedición en otra editorial-- está dividido en siete capítulos. 1. Viaje con el Ulises de Dante a la montaña del purgatorio. 2. Viaje a la estrella de la epifanía. 3. La ciudad, arquetipo celeste. 4. La ciudad y el sol poniente. 5. La ciudad de bronce del gran ancestro. 6. Criptas e hipogeos. 7. Fuentes histórico-imaginativas.
Jiménez Sierra va encabalgando todos estos motivos y temas mediante una prosa clara, cuyo sesgo principal es la elegancia expresiva y su belleza rítmica, su música inmanente. En la nota de presentación de la edición, se ofrece una breve nota del autor: Elisio Jiménez Sierra (1919-1995) es una de las figuras centrales de la Generación de 1942 en Venezuela y autor de una obra poética donde destacan Archipiélago doliente (1942), Sonata de los sueños (1959), Los puertos de la última bohemia (1975) y La aldea sumergida (2006), libros que han adquirido especial resonancia en los últimos años. Sobresalió también en el campo del ensayo crítico con los libros Psicografía del padre Borges (1965), De la horca a la taberna. Turbia vida y clara vida de Villon (1994), Exploración de la selva oscura. Ensayos sobre el Dante y Petrarca (Monte Ávila, 2000) y Estudios grecolatinos (Premio Nacional del Libro, 2005). Dejó una vasta obra inédita que abarca todos los géneros literarios, la cual la Fundación que lleva su nombre proyecta ir editando y difundiendo.” En efecto, luego de su fallecimiento, aparecieron los volúmenes en formato digital como El universo, utopía de Dios y otros ensayos (Fábula-Oikos, 2019) y Obra poética (Fábula, 2019).
Veamos ahora el fragmento inicial del libro Viajes con Lovecraft a la ciudad del sol poniente:
El Viernes Santo del año 1300, a la edad de 33 años, Dante bajó a los infiernos. Recorrió todos los círculos en 24 horas, llegó hasta el centro de la Tierra y lo atravesó rodeando con dificultad el cuerpo gigantesco de Lucifer, atravesado allí después de su aparatosa caída, subió hacia los pies del arcángel abatido, y trepando en dirección a la superficie de la Tierra por el hemisferio austral, llegó al otro día a la montaña del Purgatorio, en donde Virgilio lo puso bajo la protección de Beatriz, con el mismo gesto pagano que si lo hubiera puesto bajo la égida de Venus o de Juno: estaban en el umbral del Paraíso, del paraíso terrenal. Virgilio desaparece en ese momento, como Hermes el mensajero de los dioses desaparece luego de haber conducido al anciano Príamo al peligroso campamento de Aquiles. Dante, después de purificarse en el Eunoe, inicia el viaje al Cielo, el más asombroso que la especie humana conoce, y que es como una profecía de las aventuras que esperan al hombre en el espacio exterior, y que ya han comenzado a cumplirse. Van así visitado todos y cada uno de los planetas, comenzando por la Luna hasta llegar al Cielo Empíreo, meta y final de su aventura. Donde experimenta la llamada visión beatífica o éxtasis neoplatónico de Dios que Proclo, maestros de Dante, confesó haber tenido una sola vez en su vida.
Salidos de sus báratros infernales, los dos poetas ven resplandecer en el cielo purísimo la vasta noche estrellada, en la hora que antecede el amanecer. Dante celebra la vuelta a la luz, la salida de aquellas espesas tinieblas subterráneas, donde ha visto hombres que seguramente dejarían estupefacto al propio Lovecraft, con un verso armonioso que es casi un grito humano de alegría en aquel mundo de fantasmas y de sombras, "quindi uscimo a riveder le stelle”, y salimos por fin a ver de nuevo las estrellas.
Elisio Jiménez Sierra
Etiquetas
Compartir













