Caracas, una hechicera inolvidable | Guapo y apoyao
Por José Antonio Ramírez
26/09/2026.- En nuestro país, la frase acuñada para señalar a una persona como prepotente, bocona, facinerosa y respaldada por algún poder es, sin duda, la de "ese se cree guapo y apoyao". El pueblo lo reafirma al calificar a aquellos a los que no les importa llevarse por delante a quien sea con tal de conseguir sus objetivos.
Así se describe al malote del barrio, al matagente que actúa con total impunidad, lleva el control del negocio de las drogas, tiene plata a morir y contactos en los organismos de seguridad para no ser arrestado ni imputado por sus delitos.
Justamente esa actitud arrogante provoca enemistades entre vecinos, rabias acumuladas e impotencia compartida ante tanta maldad, lo que más adelante se traduce en algo serio: la justicia por mano propia.
Caracas sonríe con peligro
Nuestra amada ciudad conoce de cerca al personaje antes descrito; es común observarlo en la cotidianidad de sus habitantes. Impecable por fuera, "chiquiluky", forrado en marcas y orfebrería en oro y su tarjeta de presentación es tratar a los demás con desdén. Nunca se ha acostumbrado a que le digan que no o a que, por el contrario, discrepen de su opinión.
Rafael vive en una de esas comunidades multiétnicas y multiculturales: Pinto Salinas. Es su lugar de residencia desde hace 38 años. Ahora comparte el hogar con su abuela y su hermana, madre de unos sobrinos a quienes él adora, pero que no lo dejan en paz.
Inspector de oficio en un cuerpo de seguridad, el reciente divorcio —aunado a los tiempos de tormenta política— lo tiene atribulado. Su trabajo le exige estar plenamente informado, mantenerse al día con lo que ocurre a nivel global e interpretar si eso incide directamente en el acontecer nacional para poder vislumbrar por dónde vienen los tiros.
Toma el celular para verificar los últimos acontecimientos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde intervino, por supuesto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su discurso dejó atónita a la plenaria, representada por jefes y jefas de Estado de 185 países.
Analistas internacionales, periodistas y portales de noticias destacaron el desparpajo, la arrogancia, la falta de empatía y la nula estrategia geopolítica de una narrativa guerrerista e imperial. Trump, al referirse a Venezuela, aseguró que "detuvo a un criminal, el presidente ilegítimo Nicolás Maduro".
Enfatizó al respecto: "Al vencedor le corresponde el botín", para justificar la apropiación indebida de miles de millones de barriles de petróleo. Alegó que esto cubriría los costos generados por la invasión armada con helicópteros, marines y la Delta Force el 3 de enero en Venezuela por parte del Comando Sur.
Escudo de las Américas
El Gobierno de Estados Unidos impulsa con celeridad su dominio en Latinoamérica y el Caribe al reforzar, con su presencia, las acciones armamentistas desplegadas bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Los gringos buscan tener una presencia activa en las naciones de la región, con la postura indulgente de sus mandatarios.
Así quedó demostrado con la primera acción conjunta de los países que conforman el Escudo de las Américas, dirigida contra al menos 24 organizaciones a las que los Gobiernos participantes denominan "narcoterroristas transnacionales".
En un texto titulado "Declaración Conjunta sobre la Defensa de la Soberanía Hemisférica", los participantes de la iniciativa dejaron plasmado que, como primera medida, llevarán a cabo una "acción individual y colectiva para enfrentar la plaga del narcoterrorismo".
Los dignatarios manifestaron su intención de ampliar el intercambio de inteligencia, facilitar el acceso a tecnologías y capacidades de seguridad, y promover la capacitación.
La declaración fue adoptada por los Gobiernos de EE. UU., Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, según reseña Rusia Today.
Pan y circo
De vuelta a Caracas, Rafael sale agotado del comando tras una guardia de 48 horas. Solo quiere ir a casa para darse una ducha, comer caliente y tomarse una fría bien helada. Se dirige rumbo a Pinto Salinas por la Cota Mil cuando comienza a llover copiosamente y se ve forzado a bajarse de la moto en el mirador del Waraira Repano.
Revisa de nuevo con desgano el celular y no deja de suspirar. Se encuentra con la noticia de que la Cancillería de Colombia publicó en la plataforma X: "El país anunció la disposición con la que concluye su acercamiento con la nación persa (Irán)".
De acuerdo con un comunicado emitido por la dependencia colombiana, esta disposición está vigente desde el 19 de septiembre de este año, luego de que su presidente, Abelardo de la Espriella, resolvió romper relaciones diplomáticas.
"Esta decisión soberana responde a los pilares que guían la política exterior del Gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y la lucha contra el crimen transnacional", reseña Sputnik.
De vuelta a casa
Por fin escampa. Rafael guarda el móvil, se monta en su hierro y entrompa con todo hacia su residencia. Al llegar a casa, tras los cariñosos apapachos de sus sobrinos y la respectiva pregunta: "¿Qué nos trajiste, tío?", sonríe con sarcasmo al entregar su botín lleno de chucherías para los chicos.
Entra a su cuarto, prende el aire acondicionado y repite en voz alta: "Afuera la tragedia continúa igual. A Donald Trump no le importa asaltar, invadir, secuestrar, asesinar ni fomentar un genocidio para después reírse a carcajadas en pleno seno de la Organización de las Naciones Unidas".
Concluye en su análisis que la mayoría de jefes de Estado latinoamericanos acólitos del Gobierno norteamericano son "entreguistas a los que no les importa vender la soberanía e independencia de los países que representan".
Además, sostiene que "los presidentes de derecha solo persiguen el interés de empresarios y trasnacionales para explotar los recursos nacionales y llevarse todas las ganancias al extranjero, mientras dejan más pobreza, miseria, hambre, injusticia social, desempleo e inflación en los pueblos".
Por fin llega la hora de dormir. Es viernes y el barrio retumba entre salsa, vallenato y reguetón. Con la música a todo volumen, vecinos felices comparten botellas mientras los chicos hacen motopiruetas. Rafael, extenuado, no quiere salir; le vale madre el sistema y andar de pu... en bares de La Candelaria no es opción.
Decide ver de nuevo a Mario Moreno, "Cantinflas", en la película Su Excelencia, de 1967, donde el actor interpreta a un embajador plenipotenciario que, tras un golpe de Estado en su país, Pepeslavia, se convierte en presidente.
"—¡Qué ironía tiene la vida, ¿no?! —se pregunta—, y ahora la paradoja es encontrarse en el mismo destino...".
Rafael sabe muy bien que el malote del barrio (Trump) sigue riéndose de los ciudadanos con sus guerras por doquier, sembrando miseria y muerte, mientras el resto del mundo solo quiere vivir en paz con su propio modelo económico, social, político y cultural.
Por último, evoca el refrán popular: "A cada cochino le llega su domingo". La experiencia del barrio le enseñó que el matón siempre encuentra el mismo final: la cárcel o la muerte. En este caso, Donald Trump, amenazado por Irán, no está muy lejos de ello.
Compartir













