Caracas, 30 de junio 2026
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Habitantes del "Ojos de Chávez" mantienen la confianza y optimismo

Tras el terremoto se organizan para superar las adversidades y la seguridad del refugio

Esperan por otras dos inspecciones y reparaciones  a la infraestructura para poder regresar a sus apartamentos.

30/06/26.-  Son las 6:15 de la mañana, en el refugio improvisado en el Nuevo Circo de Caracas, ubicado en el centro de la ciudad tras el doblete sísmico del 24 de junio, día en el que la gente bailaba en las calles para celebrar San Juan. La centinela que resguarda junto a otros compañeros el espacio mientras se va a dormir recuerda que fue una noche muy agitada, ya que además de lidiar con las réplicas que reviven el temor, como si fuera ahorita, que sientes bajo tus  pies ese condenado temblor.

En horas de la madrugada la centinela sintió que el urbanismo colapsaba, pero al asomarse se dio cuenta que también los truenos y la lluvia vinieron a echar vainas, poniendo a temblar a más de uno, alumbrando las caras con los relámpagos que les recuerdan que no están en sus casas sino en un  refugio temporal.

Sin embargo, la centinela solo descansa lo suficiente y se prepara para recibir al equipo reporteril de CIUDAD CCS, para que los sobrevivientes puedan compartir  sus testimonios de tan fatídica fecha y les cuenten como es el día a día, mientras esperan poder retornar a sus hogares de manera  segura resguardando sus vidas.

La organización es clave en todo momento para mantener la seguridad y convivencia en el refugio.

En el improvisado albergue gracias a la organización de los habitantes, se cuenta con vigilancia, patrullaje con radios, brazalete de identificación para quienes allí permanecen, deben respetar los horarios de entrada y salida, así como informar si alguien viene de visita. Además los niños no pueden salir del espacio sin compañía de sus representantes, tampoco pueden ir a los baños solos.

Todo esto forma parte de un método diseñado por los vecinos a fin de resguardar a todos los que se encuentran en el espacio y evitar que el vandalismo o personas ajenas a la comunidad entren y cometan  alguna fechoría o alteren el orden establecido. Igualmente los cuerpos de seguridad hacen recorridos por las inmediaciones de los urbanismos para resguardar la seguridad en la zona.

Me encomendé a Dios y pedí su misericordia ante el sismo

Para la resiliente mujer habitante del urbanismo  Ojos de Chávez, ese día había terminado de limpiar su casa y se disponía a descansar junto a sus hijos. De repente se sintió un estruendo horrible y allí todo comenzó a moverse muy fuerte. En ese momento comenzó la pesadilla se abrazó a los suyos y se encomendó a Dios pidiendole su misericordia.

“Todos nos abrazamos y nos encomendamos al señor que tuviera misericordia de nosotros y que nos permitiera salir de allí con vida, lo material se recupera”, afirmó.

Algunos de los refugidos son sobrevivientes de la vaguada de Vargas y aprovechan su experiencia para apoyar en la logística.

La sobreviviente recuerda que no es la primera vez que enfrentan este tipo de situaciones ya que durante la vaguada de Vargas tuvieron que aprender a organizarse y esa experiencia es clave para enfrentar esta contingencia mientras le dan luz verde a retornar a sus viviendas.

“Nosotros venimos de la vaguada de Vargas en 1999 y sabemos cómo organizarnos, esa experiencia nos ha servido para afrontar esta nueva prueba de la naturaleza,

Para concluir, la entrevistada recalcó la importancia del apoyo recibido por mucha gente que sin conocerlos les llevaron insumos, comida, colchones, carpas entre otras cosas de primera necesidad los cuales han sabido administrar y compartir durante la emergencia.

“El pueblo se volcó a dar ayuda a sus hermanos de una manera increíble, estoy muy agradecida con todos de verdad muchas gracias por todas sus atenciones”, agregó.

¡Venceremos! Porque somos un bravo pueblo como lo dice nuestro himno nacional

Para el joven padre José García quien reside en el referido urbanismo de la Gran Misión Vivienda, esa tarde el sismo lo agarró yendo a buscar  a su hija a la danza. Solo pudo llegar con mucho esfuerzo a la Mezzanina, ya que las ondas no le permitían avanzar por las escaleras de emergencia, hasta que por fin logró salir del edificio.

“Le digo a mis compañeros de la iglesia otros amigos de ahora en adelante tenemos dos fechas de nacimiento, la anterior y el 24 de junio, ya que como muchos de nosotros pensábamos que no la contábamos en algún momento durante el terremoto”, indicó.

En medio de la difícil circunstancia García reconoce que las autoridades capitalinas en seguida brindaron el apoyo, los directivos del espacio el mismo día del siniestro abrieron las puertas a las familias del urbanismo para salvaguardar su integridad y coordinar la logística desde ese momento.

“Dios nos enseña siempre algo bueno en estas cosas, ha nacido una hermandad y unión del pueblo venezolano, que se organiza para mitigar las consecuencias del desastre natural”, acotó.

La capacidad del pueblo venezolano para superar las dificultades una vez más se impone.

El sobreviviente relata que están a la espera de dos nuevas evaluaciones, ya que la primera inspección visual arrojó un resultado positivo. Pero requieren la visita de otros expertos los cuales corroboraron si las vigas y otras secciones de la estructura para asegurar la habitabilidad del inmueble.

García envía un mensaje de optimismo y confianza a quienes se encuentran en la misma situación, les exhorta a tener paciencia en medio de la espera que puede tardar unos días más para volver a  sus hogares junto a su familia con tranquilidad.

“El pueblo de Venezuela le hace honor a la estrofa de nuestro himno nacional, cuando dice: “Gloria al bravo pueblo que no se achicopala frente a ninguna adversidad y saldremos adelante, con el favor de dios”, concluyó.

El guáramo de la mujer venezolana se pone de manifiesto nuevamente

La madre y emprendedora Geraldine Echegaray  manifiesta que ha aguantado la pela con temple por darle ánimo a sus vecinos y ayudar a organizar la logística, la comida, las donaciones de ropa y otros insumos que reciben.

“Estamos aquí tratando de hacerle entender a la gente que hay que guerrearla, hay que tener empatía con el prójimo y ahorita debemos estar unidos para salir adelante”, agregó.

Su historia es conmovedora puesto que no solo su vivienda fue afectada sino que su emprendimiento ubicado en la planta baja también fue dañado por el sismo. En diciembre fue dotado por la presidenta encargada y el plan emprender juntos, le había otorgado financiamiento, el cual le permitió comprar algunos equipos necesarios para ampliar el emprendimiento.

“Ya mis compañeros salieron a trabajar está semana y en mi caso no puedo ir a laborar porque debo empezar desde cero nuevamente. Sin embargo hay que seguir adelante y vamos a lograr reponer todo lo que hemos perdido”, aseguró.

La oración está presente en cada momento del día para agradecer y pedir por los que aún estan bajo los escombros.

A pesar de que la realidad es otra y según refiere Echegaray al quedar como dice ella en “cuatro bloques”, ya que la vaina esta ruda, valora seguir con vida y mantiene la esperanza de recuperar su hogar y sacar adelante su emprendimiento porque así son los venezolanos unos guerreros que siempre echan pa lante sin importar las circunstancias.

“Aquí estamos, sabemos que el proceso es duro pero no es algo que no podamos superar seguiremos avanzando pese a las dificultades”, puntualizó.

 No todo es solidaridad,  ante la empatía selectiva de algunos “influencer”

Varios de los residentes del urbanismo denunciaron las minoritarias campañas de deshumanización y odio ante la tragedia que los lleva a pernoctar en estos refugios temporales mientras que se restauran sus viviendas. Algunos critican que reciben la ayuda para su alimentación puesto que no cuentan con un lugar para cocinar o preparar los alimentos que requieren a diario.

Hacen un llamado a la conciencia n redes sociales para no deshumanizar y minimizar la compleja situación que atraviezan estas familias.

En este sentido, los entrevistados alegan que es bastante desagradable ver a estas personas opinar en redes sociales, sin tener la más mínima idea de lo que significa estar  aquí en estas condiciones o de cómo se siente quedarse sin casa de la noche a la mañana por un desastre natural.

El llamado es a la conciencia de no difundir este tipo de mensajes que va en contra del humanismo y solidaridad que han expresado la mayoría de los venezolanos para apoyar a quienes lo perdieron todo durante el terremoto.

En el centro de acogida se requieren de colchones,  un tanque y otros baños portátiles para ser colocados en la parte externa del Nuevo Circo, ya que en esa área del recinto se encuentran muchas familias de otros urbanismos aledaños y las pensiones que circundan la parroquia San Agustín que se han refugiado allí para no poner en peligro sus vidas.

ROXIBEL LAIRET / FOTOGRAFÍA: ENRIQUE HERNANDEZ /CIUDAD CCS