La palabra “disidencia” tiene atractivo político y fónico. Es también un comodín para los saltatalanqueras. Barniza la deslealtad y el oportunismo. Hay disidentes súbitos, aquellos que al minuto de salir de un cargo se declaran tales. O en “desobediencia civil”. Y si su administración fue dudosa, se proclaman “exiliados, perseguidos o presos políticos”. Vociferan contra la ineficiencia en salud, educación o urbanismo, aunque hayan pasado hasta diez años al frente de esos campos.
18/05/13.-JOAQUÍN LÓPEZ MUJICA
RAFAEL POCH DE FELIU DIAGONAL
LUIS SALAZAR
GUIDO ZULETA IBARGÜEN
EDWIN VELÁSQUEZ
ROSA ÁNGELA LATORRACA GONZÁLEZ
GERÓNIMO PÉREZ RESCANIERE
MARÍA LEÓN
ROBERTO MALAVER
SANTIAGO DÍAZ
RODOLFO PORRAS
SIMÓN ALBERTO OSORIO